La Posada del Nuncio

La Posada del Nuncio

La Posada del Nuncio es, sin duda, uno de esos lugares que deberías añadir a tu lista de favoritos en Madrid. Situado en C. del Nuncio, 4, justo en el corazón del histórico barrio del Madrid de los Austrias, este restaurante combina una atmósfera acogedora con una propuesta culinaria que va más allá de lo convencional. Si estás organizando una comida familiar o una celebración, aquí hay espacio para grandes grupos, ¡como nosotros que éramos 18! No te puedes perder los Torreznos del Nuncio, la Milhojas de Tomates o el delicioso Steak Tartar del Chef. Y, si te sientes tradicional, un buen Cocido Madrileño es un must.

Con una calificación de 4.5 de 5 en Restaurant Guru, este sitio se ha ganado su reputación a pulso y, ¿sabes qué? Todo empieza con su esencia castiza modernizada y una decoración preciosa que refleja cinco siglos de historia. El chef Javier Sánchez une las mejores materias primas españolas con influencias de diferentes partes del mundo, creando platos memorables como las alcachofas horneadas con jamón y el Huevo Poché con boletus y queso parmesano. Vale la pena que explores su completo menú y reserves una mesa, ¡te va a encantar!

La Posada del Nuncio

Restaurante
4,6
631Reseñas
Fotos
C. del Nuncio, 4, Centro, 28005 Madrid
910 23 65 77

Horarios La Posada del Nuncio

DíaHora
lunesCerrado
martes13:00–1:00
miércoles13:00–1:00
jueves13:00–1:00
viernes13:00–1:00
sábado13:00–1:00
domingo13:00–17:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Posada del Nuncio

Dónde se encuentra La Posada del Nuncio en Madrid

Si estás buscando un lugar para comer en el centro de Madrid, La Posada del Nuncio se convierte en una parada obligatoria. Este pequeño restaurante tiene un encanto especial y ya nos ha ganado con su ambiente acogedor y bien decorado. La última vez que fuimos, reservamos un cocido madrileño que estaba simplemente riquísimo. Desde el caldo sabroso hasta los garbanzos perfectamente cocidos, todo era un festín para los sentidos. Y no puedo olvidarme del detalle de las guindillas y la cebolleta. ¡Menudo acierto!

Además, ¡los postres son para llorar de felicidad! Pedimos una variedad que incluía tarta árabe, flan de queso y tarta de chocolate. Cada bocado era mejor que el anterior. El servicio, como siempre, fue increíble; todos los camareros y el chef nos hicieron sentir como en casa. Es el tipo de lugar donde la sobremesa se alarga porque realmente no quieres irte.

Y si hablamos de recomendaciones, no te puedes perder los torreznos de Nuncio ni las flores de alcachofa. La carne de Guadarrama es espectacular, y te diría que hay que volver varias veces solo para probarlo todo. Ah, y no te olvides de pedir el famoso tomate que sabe a tomate; ¡eso es lo mejor! Claro, nosotros fuimos en otra época del año y el tomate no estaba en su mejor momento, pero sigue estando bastante bueno.

¿Y dónde se encuentra este encantador lugar? La Posada del Nuncio está en la C. del Nuncio, 4, en el corazón del centro de Madrid, 28005. Así que, si te das una vuelta por esta zona, no dudes en hacer una parada aquí. Te aseguro que no te arrepentirás. ¡Ya estamos deseando volver!

Qué tipo de ambiente ofrece La Posada del Nuncio

Y ya te digo que si vas a La Posada del Nuncio, te vas a sentir como en casa desde el primer momento. Nos recibieron con unas copas de champagne rosado y unos aperitivos que eran pura delicia, esos panes con pipas y calabaza estaban buenísimos. O sea, te ponen a tono nada más llegar y eso siempre suma puntos, ¿no crees? La atención del personal es otro nivel, siempre pendientes de lo que necesites, y se nota que disfrutan de lo que hacen. La verdad es que el ambiente es muy acogedor, una fusión perfecta entre elegante y relajado, ideal para una cena con amigos o una cita especial.

La comida... ¡vaya experiencia gastronómica! Compartimos unos torreznos con una original cama de patata revolconas que tenía más sabor a ajo que a pimentón, y eso me encantó. La tortilla estaba hecha a nuestro gusto, justo en su punto, y las croquetas variadas (jamón, chipirones y boletus) eran pura crema, ¡sabrosísimas! Sobre todo, si las combinas con el airecito que se siente en la terraza cuando el clima acompaña. Sin olvidar los huevos rotos, que más que una ración, parecía una fiesta de generosidad en el plato. De verdad, sobró comida, y eso siempre es un buen signo.

Lo mejor es que no desentonan en precio. Por unos 20-30€ por persona, la calidad de la comida está más que asegurada y el servicio es 5 estrellas. Habíamos aterrizado allí casi por casualidad, y a la salida ya sabíamos que volveríamos. Y si te da por ir, no te olvides de probar el "tomate que sabe a tomate", porque de verdad que está entre los mejores que he probado.

En cuanto al ambiente, es super acogedor. La decoración es elegante, con una atmósfera que te hace sentir a gusto, como si estuvieras en la sala de estar de un amigo. Tienes la opción de disfrutar dentro del restaurante o en la terraza, lo que hace que sea perfecto para cualquier ocasión. Así que ya sabes, si buscas un lugar donde disfrutar de buena comida, servicio excepcional y un ambiente que abrace, La Posada del Nuncio es el sitio ideal.

Es adecuado La Posada del Nuncio para grupos grandes

¡Uff, qué alegría fue descubrir La Posada del Nuncio en nuestra última escapada a Madrid! Desde que llegamos, la experiencia fue un acierto total. Cada rincón tiene su encanto, y eso se siente en el ambiente. La decoración está cuidada al detalle, lo que le da un aire acogedor y, además, está en pleno centro de la ciudad, así que es el lugar perfecto para una pausa de la turba madrileña. La atención fue simplemente excepcional: las camareras fueron súper amables y no tuvimos que esperar por nada.

Y qué decir de la comida… ¡estaba riquísima! Las raciones son generosas, así que no salimos con hambre, eso es seguro. Lo que más disfrutamos fueron los torreznos y esa tarta árabe que es una pasada. La mezcla de sabores es algo que tienes que probar. Además, el precio es más que aceptable para la calidad que ofrecen, así que quedamos encantados en todos los sentidos.

Una de las cosas que más valoramos fue que no nos dieron prisa para terminar. Después de comer, nos quedamos haciendo sobremesa tranquilamente, disfrutando del lugar y del buen rollo que se respiraba. Eso se agradece un montón, sobre todo cuando quieres pasar un rato agradable con amigos o familia. Y si estás pensándote ir en grupo, ¡no te preocupes! La Posada del Nuncio es ideal para eso. A nosotros nos prepararon una mesa redonda para seis personas y fue perfecto. Además, el menú ofrece opciones para todos los gustos, así que seguro que a tus amigos también les encantará. ¡Definitivamente será nuestra cita obligada para nuestra próxima visita a Madrid!

Cuántas personas pueden acomodarse en una mesa en La Posada del Nuncio

La Posada del Nuncio es uno de esos lugares que te dejan marcado, ¿sabes? 5 estrellas sin lugar a dudas, y no porque lo diga yo, sino porque es el resultado de una experiencia inolvidable. Desde el momento en que cruzas la puerta, te reciben con una sonrisa que se siente genuina. El personal es increíblemente amable, casi como si te conocieran de toda la vida. Y vamos a hablar de la comida: la calidad de los productos es impresionante, todo está preparado con tanto cariño que casi se puede palpar. Y ni hablemos de la presentación de los platos, que es digna de un cuadro. La decoración del lugar también está cuidada al detalle, lo que hace que te sientas como si fueras una estrella, pero sin esas pretensiones que a veces encuentras en otros sitios. Mil gracias por hacernos sentir tan bien. ¡Ojalá podamos volver pronto!

Por otro lado, y aunque en general mi experiencia fue buenísima, no puedo obviar que a veces Madrid tiene sus días. En una ocasión, fui a dar una vuelta y elegí La Posada del Nuncio casi al azar. La carta prometía, pero no todo salió como esperaba. Tienen un menú que al principio se ve bien, pero de repente te topas con que varios platos estaban agotados, ¡y era domingo! Eso sí, el chef Javier salió a darnos la cara y fue muy amable al explicarnos la carga del fin de semana. Bravo por él. Aún así, el servicio dejó un poco que desear, con intervalos bastante largos entre platos. Creo que tienen un gran potencial, pero necesitan ajustar ciertos detalles para brillar como el lugar que pueden ser.

Pero volviendo a lo positivo, si tienes la oportunidad de probar el flan o la tarta árabe, no dudes. Te aseguro que el flan es super cremoso y la tarta te llevará a otro nivel. 5 estrellas para postres, sin duda. Y si te preguntas cuántas personas pueden acomodarse en una mesa allí, la cosa es bastante flexible; tienen opciones para grupos grandes, así que puedes hacerlo perfecto para una comida con amigos o una celebración especial. No te los pierdas, ¡y asegúrate de hacer reserva para disfrutar sin problemas!

Cuáles son algunos de los platos destacados del menú

¡Y si hablamos de la Posada del Nuncio, no podemos dejar de mencionar lo increíble que es todo lo que nos ofrece! La experiencia gastronómica que vas a vivir aquí es de 5 estrellas, lo juro. Cuando entras, parece un local pequeño, pero ¡vaya que se aprovecha bien el espacio! Está decorado con mucho gusto y, lo mejor, está en pleno corazón de Madrid, cerca de la Plaza Mayor y el famoso barrio de La Latina.

El chef Javier Sánchez, que es un maestro en la cocina y tiene su buen renombre por sus apariciones en TV, ha creado un menú que es una mezcla de lo clásico y lo innovador. Te recomiendo que te dejes llevar por sus platos de cuchara. Su cocido madrileño y las migas son un must, pero espera, que hay mucho más. Por ejemplo, el milhojas de tomate con aguacate y mozzarella de búfala es una explosión de frescura que te dejará con ganas de más.

Hablemos también de los torreznos. ¡Madre mía! Son, sin duda, de los mejores de Madrid. Esa crujencia que suena al morderlos y la calidad de la carne son dignas de competir con cualquier restaurante famoso. Y si prefieres algo un poco diferente, ¡prueba la versión con patatas revolconas! Te prometo que con solo uno de estos, te sentirás más que satisfecho, mientras que en otros sitios te dejan con una miniporción que apenas puedes saborear.

Y cómo no mencionar el cordero confitado con frutos secos y cuscús. Lo que vas a experimentar es como si un dios hubiera venido a cocinarlo, con esa mezcla suave de sabores y una carne tan tierna que se deshace en la boca. Si quedaste impresionado hasta aquí, espera a probar el cochinillo asado a baja temperatura, que llega con una compota de manzana que le da un toque diferente y delicioso.

Por último, pero no menos importante, los gambones al curry y el arroz meloso de Carlota con boletus, foie micuit y lascas de parmesano no se quedan atrás. Cada bocado es una delicia, y no estoy exagerando al decir que esto es un 10 de 10 en mi libro. ¡Aprovecha que todo esto lo puedes disfrutar por una media de 50 € por comensal! Así que, la próxima vez que busques un buen restaurante en Madrid, no dudes en hacer de la Posada del Nuncio tu destino. ¿Cuáles son algunos de los platos destacados del menú? Pues ya lo sabes: el cocido, los torreznos, el cordero y el cochinillo, entre otros. ¡Te va a encantar!

Qué es el Torrezno del Nuncio y por qué es popular

Y después de pasar un día explorando Madrid, no hay mejor manera de terminarlo que en La Posada del Nuncio, un sitio que realmente es un hallazgo. La relación calidad-precio es un 9, y lo que es mejor, la comida es riquísima y abundante. Lo primero que te sorprende es el trato exquisito de todo el personal. Desde que llegas, te sientes en casa. Un detalle que me encantó fue que te traen botellas de agua de Madrid filtradas y fresquitas sin límite ni costo. Eso siempre suma, ¿no?

La última vez que fuimos, éramos 14 personas, incluyendo niños y bebés, y pedimos un cocido que estaba de rechupete. Salimos de allí encantadísimos; de verdad, el mejor cocido que hemos probado nunca. Y cómo no mencionar la paciencia del local con los más pequeños, que a veces pueden ser todo un desafío. Un 10 en conjunto, ¡será difícil superar esa experiencia!

Pero hay más, si vas en un grupo pequeño, como éramos tres la vez que lo probamos, la comida sigue siendo un acierto. Nos recibieron con cava de cortesía y al final nos invitaron a un chupito. ¡Qué gusto! Y el chef se molestó en pasar por todas las mesas a preguntarnos cómo estaba todo. El ambiente, aunque un poco más simple, tiene su encanto, ya que es acogedor y bien decorado. Cada plato que pedimos fue un éxito, desde los entrantes hasta el postre.

En esta ocasión, el Torrezno del Nuncio se llevó las palmas. Se ha vuelto muy popular no solo por su sabor crujiente y jugoso, sino porque es una interpretación moderna de un clásico castizo. La combinación de la textura crujiente y el buen trato de la carne lo hacen irresistible. ¿Y qué tal acompañarlo con una ensalada de tomate rosa y burrata? Se hace la boca agua solo de pensarlo. Definitivamente, La Posada del Nuncio se ha ganado un lugar en nuestro corazón y en nuestra lista de 'obligatorio volver'.

Qué ingredientes lleva la Milhojas de Tomates

Así que, volviendo a nuestra visita a La Posada del Nuncio, tengo que decir que nos llevamos una mezcla de sensaciones. La primera vez que fuimos con las chicas, todo estuvo estupendo; sin embargo, en esta segunda ocasión, las cosas no fueron del todo ideales. Empezamos con los torreznos, que estaban deliciosos. Pero esas patatas... ¡uf! Sabían tanto a ajo que casi parecía que habían nadado en aceite de ajo. Horrible. Eso sí, los torreznos no defraudaron, ¡tan buenos como los recordábamos! Luego llegaron los huevos de la huerta, que estaban buenos, pero el plato que realmente nos frustró fue el entrecot. Nos costó 45€ y, sinceramente, atrofiarnos a un plato de carne que estaba durísima, no era lo que esperábamos. Por ese precio, deberíamos haber comido mantequilla, no una suela de zapato. Al menos, los postres nos dieron algo de alivio; la tarta árabe fue una delicia y lo mejor de la comida. Es una pena, porque nuestra primera experiencia fue realmente estupenda, pero después de esto, tengo mis dudas de que volvamos.

Por otro lado, me enteré de que a otros les ha ido mejor. He escuchado que los torreznos son un must y siempre están buenísimos. Pero cuidado con los arroces, que no siempre son lo que prometen. Y en cuanto al cochinillo, ¡vaya decepción! Por 30€ esperábamos un plato contundente y nos topamos solo con un par de trozos pequeños. El servicio, eso sí, excelente como siempre, pero marketing de precios a un lado, al final terminamos buscando otra cosa que picar porque nos quedamos con un globo en el estómago. El ambiente estuvo bien, pero no es suficiente para volver.

Ahora bien, la experiencia puede variar mucho según lo que pidas. La comida tradicional que ofrecen sigue siendo de lo más sabrosa, en especial con esos tomates esculturales como decoración en cada mesa. La combinación de un ambiente retro y moderno también es atractiva, lo que te invita a regresar. Pero claro, no te olvides de las porciones generosas. Para los que tengáis ganas de volver, ellos tienen un par de puntos brillantes, ¡así que no se desanimen!

Y acerca de la milhojas de tomates, lleva una selección increíble de tomates frescos, con capas que se alternan, y a menudo las combinan con un poco de queso y un toque de aceite de oliva. Así que si eres amante de los tomates, definitivamente vale la pena probarlo. ¿Quién podría resistirse a eso?

Fotografías La Posada del Nuncio

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