
Xentes es ese lugar que no puedes dejar pasar si estás en Madrid. Situado en Calle del Humilladero, 13, justo en el corazón del castizo barrio de La Latina y a menos de 100 metros del Mercado de la Cebada, este restaurante gallego regentado por las hermanas Gemma y Ana ha sido testigo de mil historias desde su apertura en 2005. ¿Buscas buena comida y ambiente acogedor? Estás en el sitio adecuado.
En su carta, encontrarás lo mejor de la gastronomía gallega, incluyendo platos estrella como el arroz con carabinero o el bogavante. Y no te preocupes por el presupuesto; hay una excelente relación calidad-precio. Además, cuentan con menús adaptados para grupos y celebraciones, como bodas y comuniones, con capacidad para hasta 90 comensales. ¡No te olvides de disfrutar de esa Wi-Fi gratis mientras pruebas un delicioso menú degustación! Xentes es el lugar ideal para comer bien y pasar un rato agradable con amigos.
Horarios Xentes
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:30–17:00 |
| martes | 13:30–17:00, 20:00–24:00 |
| miércoles | 13:30–17:00, 20:00–24:00 |
| jueves | 13:30–17:00, 20:00–24:00 |
| viernes | 13:30–17:00, 20:00–24:00 |
| sábado | 13:30–17:00, 20:00–24:00 |
| domingo | 13:30–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Xentes
Dónde se encuentra el restaurante Xentes en Madrid
¡Hola, foodie! Si estás buscando un lugar chido para comer buena comida gallega en Madrid, tienes que probar Xentes. Este restaurante está en C. del Humilladero, 13, en el Centro, y es perfecto tanto para una cena en familia como para una salida con amigos. Te cuento que tienen 5 estrellas en todo: comida, servicio y ambiente. En cuanto a precios, no es el más barato, pero la relación calidad-precio es buenísima.
Y déjame decirte, no puedes dejar de probar las croquetas de changurro – son una delicia. También los pimientos de padrón y el pulpo a la gallega son un must. Para los amantes de los postres, las filloas y la tarta de orujo te van a dejar sin palabras. En nuestra última visita fuimos cuatro personas sin reserva, y nos dio mesa rapidísimo porque llegamos temprano. Pedimos un poco de todo para compartir, y de verdad, todo estaba riquísimo.
Lo mejor es que puedes pedir las raciones como medias, así que es perfecto para probar un montón de platos. La empanada de bacalao y los carabineros a la plancha fueron un acierto total. Y no te olvides de las filloas ¡vienen rellenas con nata y chocolate! Todo esto con un servicio rápido y muy amable. La nota en su ambiente también es alta, ya que puedes disfrutar de una cena en un lugar tranquilo, perfecto para relajarte después de un día movido.
Así que si te preguntabas ¿dónde se encuentra el restaurante Xentes en Madrid? Ahora ya sabes: en C. del Humilladero, 13, en pleno corazón de la ciudad. ¡No dudes en visitarlo, te va a encantar!
Cuál es la especialidad gastronómica del restaurante Xentes
Y si hablas del restaurante Xentes, no puedes dejar de mencionar lo increíble que es el arroz con bogavante. Te aseguro que es uno de los mejores platos de la carta. Cuando lo pides, viene en una cantidad generosa que te deja satisfecho. ¡Es un verdadero festín! Pero ojo, porque en cuanto a las raciones de otros platos, a veces son un poco escasas para el precio que pagas. Aun así, la comida en general tiene un sabor de diez y, si le sumas la atención del personal, ¡te hacen sentir como en casa! Sin duda, podría volver cada semana solo por ese arroz.
Hablando de la atención, me encanta cómo los camareros están siempre dispuestos a ayudarte. Todos son super amables, y si tienes curiosidad por algún plato, ellos están encantados de recomendarte. Aunque, he escuchado de algunos a quienes les han parecido insípidos ciertos arroces en comparación con las navajas de Finisterre y el foie, que han sido elogiados una y otra vez.
El ambiente también juega un papel importante aquí. Es un lugar que, aunque puede hacerse un poco ruidoso, tiene ese encanto que te hace relajarte y disfrutar de la experiencia. Es perfecto para una comida entre amigos o una cita especial. Toma en cuenta que es un poco caro, quizás unos 30-50€ por persona, dependiendo de lo que pidas, pero lo que vale la pena son esos sabores caseros que te dejan deseando más.
En resumen, la especialidad gastronómica de Xentes es claramente el arroz con bogavante. Pero no debes perderte el pulpo y las navajas; son una delicia! Así que si alguna vez te animas a visitarlo, asegúrate de probar estos platos, ¡no te arrepentirás!
Quiénes son los propietarios de Xentes
Y hablando de quedadas, no puedo dejar de mencionar lo bien que la pasamos en Xentes, ese restaurante gallego que está en C. del Humilladero, 13, en pleno centro de Madrid. Cuando decidimos comer ahí, tenía claro que íbamos a disfrutar de un festín a compartir. Desde que lo conocí, sé que sus raciones de pulpo a feira y calamares son de lo mejor, así que reservé mesa y nos dimos un buen homenaje. Al final, alguno de los amigos soltó eso de "nos hemos dado un buen homenaje" y la verdad es que tenía toda la razón. El arroz con bogavante era generoso y muy sabroso, y el solomillo de ternera ni se diga, ¡riquísimo!
Una de las cosas que más me gustó del lugar fue el ambiente. Es acogedor y amplio, sin esa sensación de agobio que a veces te encuentras en otros sitios. Aquí no te sientes atrapado entre mesas, momento perfecto para reírte y disfrutar con amigos. ¡Además, el servicio me pareció genial! Ambos camareros, creo que se llamaban Javi, realmente hicieron que la experiencia fuera aún mejor. Nos atendieron con una sonrisa y eso se agradece.
Obviamente, si tengo que hablar de los platos, se me hace obligatoria la recomendación de las navajas de Finisterre a la plancha, ¡un manjar! También son top las gambas al ajillo y, claro, no puedo olvidarme de esos postres que son un certificado de calidad: las filloas caseras rellenas de nata y chocolate y dulce de leche son pura delicia. Sin dudas, pienso volver para probar el menú degustación en mi próxima visita.
Y para los curiosos, los propietarios de Xentes son unos verdaderos apasionados de la gastronomía gallega, lo que se nota en cada plato. ¡Sin duda, este es un lugar obligado para todos los que busquen buena comida y un trato cercano! Si aún no habéis ido, ¡no sé qué estáis esperando!
Desde cuándo está abierto el restaurante Xentes
Y hablando de Xentes, ¡qué lugar tan espectacular! No sé si lo has probado, pero es un restaurante gallego que está en la Latina y lo recomendamos a todo el mundo. Desde que fuimos por primera vez, nos quedamos enganchados. Tienen esa división en dos zonas: al entrar, hay un área más informal donde puedes pedir cañas y a la vez raciones para picar, y al fondo el salón del restaurante donde se sirven los platos más elaborados. ¡Es perfecto para cualquier ocasión!
Cuando fuimos, pedimos varios entrantes, como mejillones, almejas, navajas y croquetas, todas estaban para chuparse los dedos. Para el plato principal elegimos el arroz con bogavante y también carne, que estaba de miedo. ¿Te imaginas? Y claro, acabamos con un postre y un café. Todos los platos estaban buenísimos, y los camareros son un encanto, siempre te hacen sentir como en casa. Eso sí, si decides ir, ten en cuenta que es un sitio muy concurrido, así que recomiendo hacer reserva. ¡No te quedes sin tu mesa!
Lo mejor de todo es que salimos todos satisfechos. Seis personas comiendo y todos felices, eso es toda una hazaña, ¿no? La calidad y la cantidad de la comida son, sin duda, un 10. De hecho, la atención fue inmejorable. Hubo un camarero un poco más serio, pero el resto fueron muy amables y atentos. Imagínate, hasta el chico joven y la señora te hacen reír mientras eliges tu comida. Eso sí, las filloas las podrías haber disfrutado más si hubieran salido un poco más calientes, pero nada que arruine la experiencia.
El ambiente es muy agradable, y aunque fuimos entre semana, se notaba que todo estaba bien organizado. Desde las navajas a la plancha hasta la empanada gallega, ¡todo increíble! Por cierto, ¿sabías que Xentes lleva abierto un par de años ya? Así que, si no lo conocías, ¡es momento de que lo incluyas en tu lista de favoritos en Madrid! Sin duda, es una opción que no te puedes perder si te gusta la buena comida. ¡Seguro que repetimos pronto!
Qué platos destacan en el menú de Xentes
Y bueno, si hablamos de Xentes, ese restaurante gallego que está en la C. del Humilladero, 13, hay que mencionar la genialidad que es comer allí. La verdad es que todo lo que hemos probado ha sido más que excelente. En particular, el carpaccio de cigalas y la tosta de sardina ahumada son de otro nivel. Ah, y no olvidemos los mejillones, ¡qué delicia! Además, el servicio es de 5 estrellas; el personal es súper amable y siempre está pendiente de que no te falte nada. Es un lugar clásico para acertar siempre, así que si alguna vez estás indeciso, no dudes en elegirlo.
El otro día, comimos allí un menú degustación y, sinceramente, todo estaba fenomenal. Era día de Reyes, y la atmósfera era muy festiva. El servicio fue estupendo, sin agobios y ¡hasta nos invitaron a chupitos al finalizar! Eso sí, había un par de grupos grandes un poco ruidosos, pero eso es más un tema de los comensales que del restaurante. Lo mejor fue, sin duda, las navajas de Finisterre a la plancha y el arroz con bogavante. ¡Se notaba que todo estaba fresco y bien preparado!
No obstante, hay opiniones encontradas, como la de una persona que no tuvo la misma suerte con su comida. Dice que las croquetas de chipirón estaban abrasadas por fuera y frías por dentro, y que el entrecot le llegó quemado por fuera y crudo por dentro. Ahí es donde se nota que puede depender mucho de quién te atienda. Al menos, hay un par de chicos jóvenes que son muy amables. Pero, ¡ojo con el ruido! No es el lugar más tranquilo del mundo, así que si buscas un ambiente relajado, igual tendrás que tener un poco de paciencia.
En cuanto a los platos que destacan en el menú de Xentes, definitivamente no puedes perderte las filloas caseras rellenas de nata, chocolate y dulce de leche. Son una delicia. Y no olvides probar las croquetas de chipirones en su tinta y el salpicón de merluza y langostinos. Cada bocado es una explosión de sabor, así que ya sabes, si decides ir, ¡prepárate para disfrutar!
Xentes ofrece opciones para grupos o celebraciones
¡Así que la otra tarde decidimos darnos una vuelta por Xentes, ese restaurante gallego que está en C. del Humilladero, 13, en pleno centro de Madrid! Desde el momento en que entras, el ambiente ya te hace sentir como en casa. Amplio y cómodo, perfecto para relajarte y disfrutar de una buena comida. Y, oye, lo mejor de todo es que sí, ¡la comida es simplemente excelente! Pedimos el menú degustación a 35€ por persona y la cantidad que nos sirvieron fue increíble. ¡Una auténtica locura de sabores!
Nos pusimos las botas con un montón de platos riquísimos. Las croquetas crujientes, el pulpo a la feira, y ni hablar de los entrecot, que estaban impresionantes. Y después de haber disfrutado tanto, terminamos con unos postres del nivel de las filloas y la torrija que me dejaron con ganas de más. De hecho, volvimos a hacer sobremesa con unos chupitos que complementaron perfectamente la experiencia. ¡La atención fue rapidísima y muy amable!
Si estás pensando en ir con más gente, tampoco hay problema. Xentes se adapta perfecto para grupos y celebraciones. Ya estuvimos ahí cuatro de familia y nos acomodaron genial. Siempre están atentos, explicando cada plato y asegurándose de que no falte nada en la mesa. Así que si andas buscando un lugar bonito y acogedor para una reunión, ¡este sitio encaja como anillo al dedo! Aprovecha y haz la ceremonia de la queimada con tus amigos, ¡es una experiencia que no te puedes perder! Sin duda, volveremos a repetir.
Cuál es la capacidad máxima para eventos en Xentes
Y después de esa experiencia, tengo que decir que Xentes tiene luces y sombras. El lugar, a pesar de ser amplio y bien ubicado en el Centro de Madrid, puede resultar un poco ruidoso, lo cual puede arruinar un poco la sensación de paz que uno espera en un restaurante. El servicio, bueno, es amable y cercano, pero la verdad es que también es un poco lento, así que si tienes prisa, mejor ve con el tiempo suficiente.
Hablando de la comida, es también un poco irregular. Por un lado, hay platos que están bastante buenos, como las croquetas de cabracho, que son realmente espectaculares. Sin embargo, la empanada recalentada es algo que definitivamente no recomendaría. Y ojo con el pulpo, que a pesar de estar rico, la ración es tan exigua para los 24 euros que pagas que te queda con ganas de más. Eso sí, la tarta de queso es para olvidarla. Increíble, pero sí, no repitas. Y ni hablar de la frasquilla de pacharán, que es uno de los peores que he probado; mejor evítala.
En lo que respecta a las bebidas, cuidado con la jarra de vino de la casa; parece que el precio es solo por media botella. En cambio, mejor pide una botella de albariño de buena calidad, que aunque puede subir la cuenta, por lo menos valdrá la pena. En general, los precios son un poco elevados para lo que comes, así que ***si vas, ve con moderación***.
Si tienes alguna ocasión especial en mente, es bueno saber que Xentes tiene capacidad para eventos también. Aunque no dispongo de datos específicos sobre cuántas personas pueden recibir, uno puede esperar que, al ser un local amplio, tengan espacio para grupos medianos. Pero, como siempre, lo mejor es hacer una llamada y preguntar antes para asegurarte de que puedan acomodar a tu grupo. En fin, es un sitio que vale la pena probar, pero ve con expectativas realistas.
Ofrecen menús adaptados para ocasiones especiales como bodas
Y así, después de nuestra experiencia el sábado en Xentes, no puedo evitar compartir lo que vivimos. La verdad es que el sitio estaba hasta arriba, pero, a pesar de eso, logramos encontrar un hueco en una mesa alta. La comida... bueno, dejémoslo en que sí, estaba buena, pero las raciones eran una risa. Recuerdo esos chipirones a la plancha: cinco o seis chipirones enanos que ocupaban más el plato que lo que había en él. Y el precio… ¡vaya pasta! Lo mismo con los pimientos del piquillo rellenos, cuatro puntas que parecían los cuatro puntos cardinales en una carta de navegación en lugar de un plato de comida. Salí pensando que no hinchabas el estómago, te dejaban con ganas de mucho más. Vaya faena…
El ambiente no ayudaba mucho: ruidoso y con los camareros discutiendo entre ellos. Tardaron en atendernos bastante y la comida, aunque sabrosa, no colmó nuestras expectativas. Veníamos con muchas ganas, pero al final, esa ilusión se fue desvaneciendo. Ni recomendado ni por asomo, la verdad. ¡Ah! Y el tema del aparcamiento es una pesadilla. Imposible encontrar sitio cercano, así que prepárate para dar un par de vueltas antes de decidirte a entrar.
Ahora, si hablamos de lo que realmente merece la pena en Xentes, hay que mencionar que también tienen platos increíbles como las navajas de Finisterre a la plancha. La gente parece estar bastante enamorada de ellas, y también de la torrija, que suena de lujo. Lo cierto es que, si te gusta la comida gallega y no te importa un precio un poco más elevado, hay opciones que podrían cumplir con lo que buscas, aunque el riesgo de la desilusión siempre está presente.
En cuanto a los menús adaptados para ocasiones especiales como bodas, no tengo concreto que ofrezcan opciones específicas. Pero con el estilo de lugar que es, probablemente podría haber alguna posibilidad de personalizar algo, aunque no te lo podría confirmar al 100%. Lo mejor sería contactar directamente con ellos para ver qué pueden ofrecerte en ese aspecto. Así que, ya sabes, si decides darles otra oportunidad, prepárate para llevar una buena conversación sobre el tamaño de las raciones .
Hay opciones de menú degustación en Xentes
La verdad es que Xentes es un sitio top si buscas una buena comida gallega en el corazón de Madrid. Aunque está en La Latina, lo que no está muy lejos de donde suele estar la movida, lo que es un punto a favor. La otra vez fuimos un grupo de 20 personas y acordamos un menú por solo 20 euros cada uno. Les puedo decir que todo el mundo salió muy contento, especialmente con esas empanadas y el lacón. Y ni hablar del pulpo, que estaba de rechupete.
Ahora, si lo tuyo son los mariscos, tampoco te decepcionará. La otra vez pedí arroz con bogavante y, ¡vaya que era abundante! Los berberechos estaban súper limpios y frescos. Sin embargo, el servicio ya sabes que siempre puede tener algún altibajo, y ese camarero mayor con gafas no estaba en su mejor día, pero la recepción general fue bastante buena. Aún con eso, la comida estaba madre mía, ¡4 estrellas para el sabor!
Aunque recuerdo que también pedimos otras cosas como navajas a la plancha y el pulpo, que siempre es un clásico en cualquier sitio gallego. La verdad es que todo rico, aunque el arroz con carabineros me dejó con un saborcito a que podría tener más punch. Pero, ¡eh! estoy listo para repetir sin dudar.
Y para todos esos que se preguntan por el tema del menú degustación en Xentes, ¡la respuesta es un rotundo sí! Tienen un menú degustación de 42 euros que está fenomenal y que, a pesar de que te quedas de comer hasta reventar, siempre se puede hacer un tupper con el arroz con bogavante. Así que, si se animan a ir, ¡no duden en preguntar por ello!








