
En La Estación de los Porches, situada en C. de Timoteo Pérez Rubio, 2 en Puente de Vallecas, te espera una experiencia única donde la cocina española se fusiona con un espectáculo de flamenco en vivo. Este asador es perfecto si buscas disfrutar de un buen plato de carne, pescados, mariscos y más, todo cocinado con ingredientes de alta calidad. Si tienes ganas de algo innovador, su carta ofrece opciones tradicionales pero con un giro contemporáneo que te dejará con ganas de más.
No solo se trata de comer bien; aquí puedes disfrutar de un ambiente vibrante y emocionante. Imagina degustar deliciosas ensaladas y legumbres mientras te deleitas con el arte flamenco en un entorno acogedor. Con una buena calificación entre los restaurantes de Madrid, este lugar también ofrece una oferta bastante variada y accesible; es el sitio ideal para reservar una mesa y vivir una magnífica cena que combina lo mejor de la gastronomía y el espectáculo. ¡No te lo pierdas!
Horarios Restaurante Asador La Estación de los Porches
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:00–18:00 |
| martes | 12:00–18:00 |
| miércoles | 12:00–18:00 |
| jueves | 12:00–24:00 |
| viernes | 12:00–24:00 |
| sábado | 12:00–24:00 |
| domingo | 12:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Asador La Estación de los Porches
Dónde se encuentra La Estación de los Porches
¡Hola a todos! Hoy quiero hablarles de un lugar que seguro les va a encantar: Asador La Estación de los Porches. La verdad es que tiene un ambiente muy familiar y acogedor, ideal para ir con amigos o en celebraciones. Este restaurante está ubicado en C. de Timoteo Pérez Rubio, 2, en Puente de Vallecas, ¡y es enorme! Con sus manteles que parecen sacados de una boda, es un sitio que te hace sentir como en casa, aunque algo más elegante, claro.
Empezamos la comida con muy buen pie, pidiendo varias raciones para compartir. Las papas arrugas y las croquetas de boletus estaban para chuparse los dedos. Y, para rematar, nos sorprendieron con un aperitivo de pimientos con ventresca que estaba brutal. Sin embargo, a medida que avanzaba la cena, el cochinillo y el cordero no estaban tan jugosos como esperábamos; estaban un poco secos. Y aunque había tres camareros, parecían estar muy ocupados. Tuvimos que esperar un buen rato para que nos trajeran una copa de vino, pero afortunadamente, una chica del equipo fue súper maja y se encargó de nosotros. Además, la tarta de queso estaba de muerte. Definitivamente, pensaré en volver para probar la carne a la piedra, que seguro que será un éxito.
El restaurante es especialmente bueno para celebraciones grandes. Recuerdo una vez que fui con la familia el Día de la Madre, y nos ofrecieron un menú especial que le encantó a todos. Mi madre no paraba de hablar de la merluza que le recomendaron. Y, claro, también les cuento que la calidad del cochinillo es siempre un acierto, aunque hay que estar preparado para la espera, ¡la carne tarda un poco más!
Así que, si te preguntas dónde se encuentra La Estación de los Porches, ya sabes: está en C. de Timoteo Pérez Rubio, 2, en Puente de Vallecas. Un sitio que te recomendaría sin dudar, así que ¡tómate un rato y ve a disfrutar!
Qué tipo de cocina ofrece este restaurante
La verdad es que el Restaurante Asador La Estación de los Porches tiene un ambiente que te atrapa desde el primer momento. Cuando llegas, te das cuenta de que el local es muy bonito, perfecto para una cena especial o simplemente para disfrutar de una buena comida con amigos. La atención es otra de sus grandes virtudes; siempre te hacen sentir bienvenido, y eso se nota. ¡Nosotros lo celebramos el cumpleaños de mi madre allí, y todo estuvo espectacular! La comida estuvo genial y el servicio, de 10. No puedo evitar sonreír al recordar lo bien que lo pasamos.
Algunas personas dicen que el cordero asado puede quedarse corto, pero eso no fue lo que vivimos nosotros. En general, el menú es variado, y si decides optar por la comida peruana, ¡te va a encantar! Un amigo y yo fuimos uno de esos miércoles a probar el menú, y quedamos gratamente sorprendidos con la variedad y el sabor. La música en vivo que ofrecen los fines de semana es un plus que definitivamente queremos experimentar. Estamos deseando volver a disfrutar del ceviche, que estaba riquísimo, ¡y eso que en otros sitios no siempre nos convence!
Sin embargo, no todo el mundo ha tenido la misma suerte. Hay quien ha tenido experiencias bastante decepcionantes, sobre todo por el precio y el servicio. Es curioso ver cómo una mala experiencia de un cliente resalta más que las buenas. En fin, cada uno tiene su opinión, pero lo que sí es cierto es que la mezcla de comida española y peruana lo hace muy atractivo. Ideal si te gustan los sabores variados. Así que, si te preguntas qué tipo de cocina ofrece este restaurante, definitivamente encontrarás tanto delicias españolas como auténtica comida peruana. ¡Un lugar con tanto para ofrecer!
Qué platos se destacan en el menú de La Estación de los Porches
Y después de haber hablado de lo bien que lo pasamos en La Estación de los Porches, de verdad que no puedo evitar repetir lo mucho que me encanta este lugar. Cinco estrellas bien ganadas, no hay duda. Cada vez que vamos, salimos con una sonrisa de oreja a oreja. La comida es riquísima y siempre en cantidad generosa. Hace un par de semanas, desde el entrante hasta el postre, todo estuvo espectacular. Y el servicio, ¿qué puedo decir? Es como ser tratado en un restaurante de lujo, pero con un ambiente tan acogedor que te hace sentir como en casa. Y la música suave de fondo, ¡perfecta para una buena cena! Esto lo hace ideal para celebrar cualquier cosilla, ya sabes, desde un cumpleaños hasta un aniversario.
Sin embargo, no todo ha sido un cliché de felicidad y buen comer. La última vez que intentamos hacer una celebración familiar, realmente nos llevamos un chasco. Reservamos con dos semanas de antelación, y hasta tuvimos el placer de conocer al chico que nos mostró el lugar para la celebración. Pero ese día, ¡vaya lío! Nos mandaron a otro sitio porque, supuestamente, estaba lleno de bodas. No solo no nos avisaron antes, sino que hacía un frío que no se podía aguantar. Nos quedamos con los abrigos puestos mientras el servicio, que era insuficiente, tardaba en traernos la comida. Una pena, porque yo tenía grandes expectativas y al final no pudimos ni disfrutarla.
En cuanto al menú de La Estación de los Porches, hay unos platos que destacan y que no te puedes perder. Los asados son, sin duda, el punto fuerte; la carne está en su punto y se deshace en la boca. También ofrecen unas empanadas y tapas que, sinceramente, son perfectas para abrir el apetito. Y no olvidemos los postres, ¡que son absolutamente irresistibles! Si decides ir, asegúrate de probar alguno de ellos. Así que ya sabes, este lugar tiene su encanto, pero asegúrate de ir en el momento adecuado para evitar sorpresas desagradables. ¡A disfrutar!
Qué hace que La Estación de los Porches sea una experiencia única
Y bueno, la verdad es que la experiencia en La Estación de los Porches fue una de esas que te dejan pensando si has elegido mal el restaurante o si es una broma de mal gusto. Llamamos días antes para reservar para ocho personas a las 14:30, y cuando llegamos, ¡ni rastro de la reserva! Al final, nos dieron una mesa, pero eso fue solo el comienzo de un festín de despropósitos. Pedimos la comida sobre las 15:00 y, después de más de media hora de espera, aparecieron los entrantes... que, para ser sinceros, dejaron mucho que desear.
Las croquetas estaban decentes, pero esos torreznos no eran más que trocitos de piel, y los espárragos trigueros estaban tan blandos que hasta un cuchillo quedaría frustrado. Así que ahí estábamos, haciendo la digestión de los entrantes a las 16:30 y nuestros platos principales brillando por su ausencia. Finalmente, a las 17:00 nos traen el cochinillo, que estaba bueno pero frío, un pulpo al que le debió dar miedo la parrilla, y un entrecot que del punto, no se acordó en todo el rato.
Lo mejor vino con los solomillos. Uno salió chamuscado por fuera y crudo por dentro, y el otro tardó tanto en llegar que ya estábamos viendo la posibilidad de pedir un café en lugar de comer. Se lo comentamos al personal, que, para ser honestos, tampoco se mostraron muy proactivos. Al final, dos de mis amigos se marcharon sin comer después de más de tres horas en la mesa. Y ya no te cuento el olor a churrasco que llevamos a casa, ¡todo un homenaje al humo! Para rematarlo, había un chaval cantando a un volumen tan alto que ni se escuchaba lo que decíamos entre nosotros.
Así que, en definitiva, si me preguntan sobre qué hace que La Estación de los Porches sea una experiencia única, la respuesta es simple: una lección de lo que NO se debe hacer en la hostelería. Con precios que no son para nada baratos, pensamos que la comida sería de lujo, pero la realidad es que salir sin comer y con un dolor de cabeza por el ruido, no es algo que quieras repetir. Ni regalado, amigos, ni regalado.
Ofrecen opciones vegetarianas o veganas en su carta
La verdad es que mis últimas visitas al Asador La Estación de los Porches han dejado bastante que desear. Recuerdo cuando era un clásico para ir a disfrutar de buena carne y un ambiente relajado, pero ahora ha bajado mucho la calidad. La última vez, el pan con tomate llegó quemado, y ni hablar del entrecot que estaba pasado. El cordero, además, sabía a humo. ¿Cómo se supone que deberíamos disfrutar de la comida en esas condiciones? Me parece complicado. La atención del servicio tampoco ayudó, el caos reinaba y, aunque esperábamos un buen rato, la comida llegó en condiciones que dejaban mucho que desear.
Este último Día de la Madre fue un verdadero desastre. Nos sentaron y nos dijeron que no se podrían pedir arroces; lo mejor era optar por el menú, que suponía que incluiría varios entrantes y un plato principal a un precio que, la verdad, me parece elevado para lo que se ofrecía. Nos dijeron que venían por ración para cuatro personas, pero acabaron trayendo solo dos de cada entrante. ¿Y el quinto plato? Así, con un cordero que más bien eran huesos, te dejaban con hambre. Ah, y la cuenta fue un golpe, ¡380 euros entre cinco! ¡Una barbaridad!
Y esa es otra, el ruido. Aunque se puede conversar, el ambiente estaba bastante alborotado. Por *lo que vale*, la jugada de cobrar el pan por separado se siente poco ética, ya que lo que te ofrecen en la carta no incluye el IVA, que es algo que ni siquiera debería estar sucediendo. Intentamos pedir agua, y solo te ofrecían botellas para cobrarte, en lugar de jarras. En fin, todo muy decepcionante.
Y bueno, en cuanto a la pregunta de las opciones vegetarianas o veganas en la carta, la verdad es que todo lo que he visto tiende a estar muy enfocado en la carne. No tengo constancia de que tengan un menú específico para vegetarianos o veganos. Si estás buscando algo que no sea carne, tal vez mejor mirar en otro sitio. ¡Una pena que un lugar con tanto potencial se haya ido tan abajo!
Hay espectáculos de flamenco en vivo en el restaurante
Y bueno, ¿qué más te cuento sobre el Restaurante Asador La Estación de los Porches? Te digo que el sitio es precioso, lo que te hace sentir que has llegado a un lugar especial al instante. Pero ojo, no todo es perfecto. Han hecho algunas modificaciones que no le han sentado nada bien. Entre que la comida española está en la parte de arriba y que a veces te encuentras con situaciones un poco raras, como el día que una camarera me trajo un plato de sopa justo encima de un plato sucio, ¡sin cambiarlo! Eso fue un poco desagradable. Además, la carne que nos trajeron estaba cruda y dura. Le pedimos que la pasaran un poco más y terminó como suela de zapato, ¡una pena!
El servicio, chaval, no se queda atrás. A veces parece que los camareros están más ocupados haciendo otra cosa que atendiendo mesas. Recuerdo que, para pedir los postres, tardamos más de 40 minutos en que alguien viniera a tomar nota y otros 20 más para que nos trajeran los postres. Todo esto con un precio que se queda entre 50 y 60 euros por persona. La verdad es que con todo lo que vivimos, ese precio se siente un poco caro por la experiencia.
Pero, no todo ha sido negativo. También he escuchado de algunas experiencias increíbles. La última vez que fui, probamos el cordero y el cochinillo y, sinceramente, estaban exquisitos, suaves y jugosos. Uno de mis amigos pidió la ensalada de granada y me dijo que era una auténtica maravilla. El ambiente era bastante ameno y, aunque tuvimos que esperar un poco, esa espera no se sintió larga gracias a la buena onda del lugar. El servicio fue impecable en esa ocasión, con un camarero, Andrii, que siempre estaba atento a nuestras necesidades.
Y con respecto a lo de los espectáculos de flamenco en vivo, la verdad es que no hay ninguno programado en el restaurante. Parece que el ambiente más bien se disfruta con la buena comida y atención, pero si buscas flamenco, quizás deberías investigar otras opciones en la zona. Pero, sin duda, creo que La Estación de los Porches sigue siendo una opción pendiente en la lista para volver a comprobar si aquella buena experiencia se repite. ¡Nos vemos!
Es necesario hacer una reserva para cenar en La Estación de los Porches
Y ya que estamos hablando de La Estación de los Porches, este lugar es sin duda un punto de encuentro ideal si te apetece disfrutar de buena comida y un ambiente animado. La decoración es bastante bonita y llamativa, y realmente lo hace especial. Tienes espectáculos de flamenco que le dan un toque auténtico al restaurante, aunque claro, también hay que decir que eso a veces puede venir con un precio elevado. La comida tiene buena calidad y hay opciones ricas como el Arroz con Bogavante o las Croquetas de Jamón que están para chuparse los dedos. Pero no todo es perfecto, la atención puede ser un poco lenta y eso puede arruinar un poco la experiencia.
Por otro lado, si decides ir un día de estos, no te sorprendas si te toca esperar un poco. Los camareros, a pesar de ser muy amables, a veces parecen un poco perdidos con las comandas. Normalmente, el ambiente es lo que compensa, porque al fin y al cabo, te sientes cómodo y a gusto. Eso sí, ten en cuenta que los precios son algo exorbitantes, así que si planeas ir varias veces, puede que esto te haga replantearte.
Sobre el tema del aparcar, ahí sí que son un poco más generosos. Tienes la opción de aparcamiento gratuito en la calle, aunque conseguir una plaza puede ser un poco complicado a ciertas horas. Pero, hey, ¡con buenas vistas y un acceso para sillas de ruedas, no está tan mal!
Y ya para terminar, me imagino que te preguntarás si es necesario hacer una reserva para cenar allí. La verdad es que, aunque no siempre es obligatorio, te lo recomiendo si quieres asegurarte un buen sitio y no llevarte sorpresas. Cenar a veces puede ser un poco movido dependiendo del día y el espectáculo. ¡Así que mejor asegurar para disfrutar de una experiencia espectacular!
Cuál es el ambiente del restaurante
Y después de todo lo que escuché sobre el Asador La Estación de los Porches, lo cierto es que pareces tener un mar de comentarios negativos por ahí. Parece que la gente no tiene reparos en calificar el servicio como pésimo, y con toda la razón. ¿Quién quiere esperar 20 minutos entre entrantes solo para encontrarse con platillos fríos, duros y secos? Yo no sé ustedes, pero cuando voy a un restaurante, lo último que espero es pasar calor y que me traigan botellas de agua calientes. No me imagino la cara que pusieron al recibir eso.
Por lo visto, el lugar no es precisamente la opción ideal para grupos grandes. Imagina organizar un cumpleaños y que, a última hora, te digan que no tienen tu mesa lista. La gente está comentando que les hicieron un lío con la reserva y ni siquiera fueron capaces de disculparse. Al final, de tener una celebración chula se convierte en un evento a toda prisa porque, claro, con el aire frío y todo, ¡una comida tranquila no era una opción!
Y eso del ambiente… Ufff, me atrevería a decir que deja mucho que desear. Si te dan una mesa en la terraza abierta, justo donde entra todo el aire frío, lo único que queda es la sensación de estar en un congelador. La parte resguardada parece que estaba prohibida y, por lo que dicen, a pesar de estar vacía, no se molestaron en ofrecerla. Me parece que el ambiente en general no invita a quedarse. Así que, la verdad, si tienes otra opción en mente, quizás deberías reconsiderarlo y evitarte una experiencia tan desagradable.
Cómo se comparan las calificaciones de La Estación de los Porches con otros restaurantes en Madrid
Ya te he contado un poco sobre cómo ha cambiado la cosa en el Asador La Estación de los Porches. Pues mira, te tengo que decir que esto no es solo un caso aislado. La última vez que fui, me quedé bastante impactado por lo que escuché de otros comensales. Un montón de gente compartía su experiencia de haber esperado más de una hora para ser atendidos. ¡Y no es que el local estuviera a reventar! Con solo unas seis mesas llenas, es difícil de creer que sirvieron tan lento. Y lo más frustrante es que algunos incluso tenían que quejarse del servicio y acabaron yéndose sin comer. Yo no sé tú, pero eso a mí me da una rabia monumental.
Y hablemos un poco de la comida, porque si no hay un buen plato que compense la espera, entonces ya la hemos liado. El cochinillo, que debería ser la estrella del menú, llegó recalentado y crudo por dentro. No sé a ti, pero la idea de un plato bronco y mal preparado no me parece nada apetecible. Un par de amigos pidieron patatas bravas, y lo que les trajeron fueron unas patatas fritas frías con salsa brava, como si las hubiesen sacado del congelador. Dices: "Vale, está bien, de vez en cuando la cagan", pero si el servicio también es lento y desatento, eso es un cóctel muy malo. A ver, que ni siquiera tienen ya servicio de parking y la zona a veces se siente un poco insegura.
En comparación, he tenido otras experiencias en Madrid que se han quedado grabadas en mi memoria por lo bien que me trataron. Si miras las calificaciones, hay sitios que te ofrecen platos de calidad a un precio similar, pero con un servicio de lujo. Por ejemplo, en otro restaurante, pagué un poco más, pero la calidad de la comida era exquisita, y la atención no tenía nada que ver. De hecho, la camarera fue un encanto y me sentí como en casa. Así que, cuando la experiencia es tan dispar como en La Estación de los Porches, me pregunto: ¿realmente vale la pena? La verdad es que tengo mis dudas. Al final, tanto las expectativas como el dinero que gastamos importan, y en este caso, no me quedó nada más que la frustración.
Qué tipo de ingredientes se utilizan en los platos del restaurante
¡Y aquí estamos hablando del Asador La Estación de los Porches! La otra vez, mi marido y yo llevamos a unos familiares a cenar y, aunque la comida estaba buena, la verdad es que lo encontramos un poco fría. Pero bueno, esos son los riesgos de salir en diciembre. El servicio fue, sin duda, lo mejor de la noche; Jhon nos atendió de maravilla, súper profesional y amable. Hasta le pedimos que subieran un poco la calefacción porque el frío era bastante intenso, y en lugar de eso, abrieron las ventanas. No entendí la lógica, la verdad. Si no quieren encender la calefacción porque estaban casi solos ese día (era 29 de diciembre, ¿quién más va a salir a cenar en este frío?), eso es problema de ellos, ¿no?
Aunque no tomamos postre ni café porque el frío nos echó un poco para atrás, la comida que probamos estaba rica. No voy a decir que no. La ensalada de Granada fue un plato que destacó y, aunque el precio rondaba entre 40 y 50 euros por persona, creo que el ambiente helado fue el que más nos afectó. Pero no todo fue negativo, ya que hay quienes no tienen quejas, como cierta gente que ha apreciado la atención de las camareras como Silvia y Alejandra, mencionando que su servicio fue de 10 y que todo estaba delicioso. ¡Sin duda hay opiniones para todos los gustos!
Y ya que estamos hablando de la comida, la calidad de los ingredientes parece ser bastante buena. La gente ha comentado que usan platos grandes y de calidad, con una mezcla de sabores que realmente destacan. Aunque no somos expertos en los detalles, aquellos que han quedado satisfechos suelen hablar de ingredientes frescos en sus preparaciones. Así que, si eres de los que busca buena carne a la parrilla, quizás deberías probarlo tú mismo. Pero ten en cuenta que, al menos en mi visita, el frío puede ser un gran factor a considerar. ¡Ya decides tú!








