
La Lonjería Restaurante, ubicado en Avda. Albufera 323 · Edif. Vallausa · Pta.1 Nave 8-9, 28031 Madrid, es el lugar ideal para los amantes de la buena comida. Desde que crucen la puerta, podrán disfrutar de las famosas croquetas, un clásico en Madrid, o sumergirse en una ración de pescaito frito que los hará sentir como si estuvieran en la playa de La Malagueta. Con una oferta que incluye desde un surtido de ibéricos hasta 12 platos diferentes, hay algo para todos.
Además, La Lonjería está en pleno corazón de Palomeras Sureste, rodeada de cultura y arte, y ofrece una experiencia gastronómica completa. Un lugar donde se prioriza la frescura del mar y la calidad, ya que trabajan con pescadería propia. Y no se olviden de revisar su carta actualizada y hacer una reservación, ¡vale la pena! Con un ambiente acogedor y un gran servicio, ¡están destinados a repetir su visita!
Horarios La Lonjería Restaurante
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–19:00 |
| martes | 9:00–19:00 |
| miércoles | 9:00–19:00 |
| jueves | 9:00–24:00 |
| viernes | 9:00–1:00 |
| sábado | 9:00–1:00 |
| domingo | 11:00–19:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Lonjería Restaurante
Dónde se localiza La Lonjería Restaurante
¡Hey! Si estás buscando un lugar que te deje con ganas de volver, La Lonjería Restaurante en Avda. Albufera 323 · Edif. Vallausa · Pta.1 Nave 8-9, 28031 Madrid es la elección perfecta. Te aviso, siempre está a tope, pero eso es porque la comida y el ambiente son de 5 estrellas. Un consejo: si decides ir, intenta llegar un poco antes de las 16:30 los jueves, viernes y sábados, porque ahí empiezan a poner música con un DJ y se convierte en el plan ideal para un tardeo animado.
La relación calidad-precio es realmente buena. Por persona, puedes calcular entre 40 y 50 euros. Imagínate, fuimos un grupo de 6 y pedimos un variado de croquetas y 6 vieras, y después un plato cada una, totalizando unos 48 euros por cabeza. ¡Y vaya que merece la pena! Te recomiendo encarecidamente las zamburiñas a la plancha, el pulpo a la brasa, y no te olvides de la tarta de queso para el postre.
Uno de los puntos más chulos de La Lonjería es que está en un polígono un tanto escondido, pero una vez que entras, el lugar sorprende. Tienen distintos ambientes: desde una terraza informal hasta una parte del restaurante más elegante, así que hay para todos los gustos. La selección de mariscos es espectacular: las gambas a la plancha y el calamar son altamente recomendables por su frescura y sabor.
Y si te asusta un poco el precio, no te preocupes, porque sí, puedes disfrutar de una comida increíble sin salir arruinado. Aunque los postres podrían mejorar un poco, lo que realmente brilla son los platos principales. La atención también me pareció genial, así que si buscas un lugar al que volver una y otra vez, La Lonjería es ese sitio. Así que ya sabes, la próxima vez que busques dónde comer en Madrid, piensa en La Lonjería Restaurante, en Avda. Albufera. ¡No te arrepentirás!
Qué tipo de comida se ofrece en La Lonjería
Tenías que haber visto la cena que nos pegamos en La Lonjería. Éramos cuatro y, mira, lo que al principio parecía una buena idea se convirtió en una pequeña decepción. Pedimos unos entrantes que, la verdad, no estaban a la altura. Las gambas a la plancha están aceptables, pero lo que realmente nos sorprendió fue la alcachofa con parmesano y foie: ocho alcachofas pequeñitas de bote con mucho queso y nada de foie, por 16€. No es que seas un amante de las alcachofas, pero eso fue un puñetazo en el estómago. Luego vino el pulpo a la plancha, que nos costó 22€ por tres patitas y un puré de patata que, sinceramente, no valía lo que pagamos. Te deja un regusto amargo, ¿no crees?
Y como colofón, decidimos arriesgar con un Virrey al peso para compartir. ¡Qué error! Nos lo sirvieron con una bilbaína aguada y el pescado, la verdad, estaba “arrebatado”, como dirían en mi barrio. Te imaginas, dejarte 100€ en un plato que no cumplió las expectativas es para tirarte de los pelos. Aunque debo admitir que los postres estaban más que aceptables, así que un pequeño consuelo en medio de toda esa decepción. Menos mal que la amabilidad del personal, sobre todo de la encargada, hizo un poco más llevadera la experiencia. Aunque, sinceramente, el personal de cocina parece que debería mejorar mucho.
Para compensar un poco, hay que decir que hay otras opiniones de gente que sí lo ha pasado bien en La Lonjería. Algunos destacan la ventresca como el plato del día, y parece que lo ofrecían decente. La comida parece que gira en torno a opciones de buena materia prima, pero es una pena que la calidad no sea constante. Y ya sabes, si vas con un grupo grande, la atención del sumiller y el servicio es muy valorada, lo cual es un plus. Pero, eso sí, hay que precaverse con el punto de cocción de algunos platos que pueden no estar perfectos.
En resumen, ¿qué tipo de comida se ofrece en La Lonjería? Bien, parece que hay un enfoque en platos de mar, como el pulpo y el Virrey, además de opciones terrestres como la ventresca y, claro, el menú del día que a veces sorprende. Si decides aventurarte, tendrás que sopesar si la experiencia se ajusta a lo que buscas… ¡Yo, la verdad, no creo que repita!
Cuáles son algunos de los platos destacados del menú
Y después de nuestra visita para tomar algo, no pudimos resistir la tentación de regresar a La Lonjería Restaurante para cenar. Este lugar es como un pequeño tesoro escondido en esa zona de Madrid, la Avda. Albufera 323, así que si alguna vez te apetece algo diferente, no dudes en buscarlo. Desde el momento en que entras, el ambiente es genial y aunque es un poco ruidoso, especialmente los fines de semana, se siente muy animado y acogedor. Te animo a dejarte llevar por la experiencia.
Sobre la cena, ¡qué delicia! Pedimos un montón de cosas riquísimas: la tortilla de camarones estaba súper jugosa, y el erizo y las navajas... wow, simplemente impresionantes. Ah, y no olvidemos las alcachofas con parmesano y foie, donde el foie es un “sí, por favor” opcional que vale totalmente la pena. Y el rodaballo tataki de atún, por supuesto, ¡estaba lo más fresquito y bien elaborado! Aunque el servicio fue un poco lento, ya que los entrantes llegaron en tandas muy distanciadas y eso se notó, todavía vale la pena por la comida.
Hablando de lo dulce, los postres son un must. La tarta de queso es de lo mejor que he probado – ¡simplemente espectacular! Pero, lo que realmente nos dejó a todos boquiabiertos fue la torrija. No es la típica torrija que esperas, es una versión jugosa con un sabor increíble. Así que si pasas por allí, asegúrate de dejar espacio para el postre. En cuanto a la cuenta, por unos 150€ aprox. para cuatro personas, incluyendo bebidas, es difícil quejarse, ¡es un chollo!
Y ya para que lo tengas claro, si te preguntas por los platos destacados del menú, aquí te dejo algunos: la tarta de queso y la torrija son imprescindibles, además de las navajas a la plancha y el tataki de atún rojo. Por si te apetece algo vegetal, también hay opciones como las alcachofas y ensaladas. Así que, ¡búscalo y ve por una buena comida!
La Lonjería Restaurante tiene especialidades típicas de alguna región
Si estás buscando un lugar donde disfrutar de mariscos frescos y una variedad de pescados, La Lonjería Restaurante es sin duda el sitio perfecto. Está en la Avda. Albufera 323, así que si andas por Madrid, deberías apuntarlo en tu lista. 5 estrellas le dan un lugar especial entre los mejores restaurantes de la ciudad, y no es para menos. El ambiente es acogedor y el servicio es excelente. De verdad te sentirás como en casa mientras saboreas sus delicias.
Hablando de comida, ¡no te puedes perder las gambas a la plancha y las zamburiñas! Son, sin duda, platos recomendados por casi todos. Las coquinas también son un must, ¡te van a encantar! Lo único que quizás sea un poco elevado en precio, pero vamos, cuando la calidad es tan buena, vale la pena. Puedes esperar gastarte entre 10 y 20 € por persona, o hasta 40 € si decides probar más de un platillo.
Ahora, en cuanto al ambiente, resulta que tienen una terraza que es un encanto y que a veces cuenta con un DJ, ¡así que es ideal para disfrutar de una buena comida al aire libre! Es cierto que la ubicación está algo escondida, y para llegar tienes que subir una rampa y buscar detrás de un edificio de oficinas, pero créeme, vale la pena el paseo. Y, si llevas coche, no te preocupes porque hay muchas plazas de aparcamiento gratuitas.
En cuanto a las especialidades, La Lonjería no tiene un enfoque regional específico, pero su oferta de mariscos y pescados frescos es bastante variada y refleja la rica tradición mediterránea. La presencia de platos como el arroz con bogavante y el arroz negro demuestra que saben jugar con ingredientes y técnicas de diferentes zonas. Así que, sea lo que sea lo que decidas pedir, seguro que encontrarás algo que celebre la frescura y la calidad del mar. ¡A disfrutar!
El restaurante ofrece opciones para todos los gustos o dietas
Y ya que estamos en ello, hablemos un poco más de La Lonjería Restaurante. La verdad es que es un buen lugar para ir a picar unas raciones o a hacer una buena comida. El otro día probamos el tataki de atún y, ¡vaya joya! Pedimos 200g para dos, y estuvo perfecto. Además, nos encantaron los boquerones, que son frescos y con ese toque que solo se consigue con amor. También tuvieron la amabilidad de recomendarnos unos huevos revueltos con foie y trufa que volaron de la mesa. Y no os olvidéis de las ostras, que estaban de 10. Todo muy recomendable y, si os apetece algo dulce, la tarta de maracuyá es una ración generosa y deliciosa para compartir, ¡no os la perdáis!
Por otro lado, tengo que hacer una mención especial al ambiente. Puede que el local esté un poco escondido y nos costara un par de vueltas encontrarlo, pero, una vez dentro, el ambiente es bastante agradable, aunque la música estaba algo alta y a veces era complicado hablar. También tuvimos la suerte de disfrutar en el salón, donde estuvimos tranquilos. Los camareros son super amables y te ayudan a decidir sobre las cantidades, lo que se agradece mucho cuando estás a la hora de compartir platos. Eso sí, ¡tampoco hay que ir con prisa! La única pega fue que el servicio tardó un poco en servirnos, pero la calidad compensó la espera.
Al final, el restaurante se siente como un buen descubrimiento. Si bien el servicio es un poco lento a veces, la calidad de la comida y el trato hace que memes se olvide. Si estás pensando en ir, el precio por persona ronda entre 20 y 50€, dependiendo de lo que pidas. Pero no os preocupéis, hay plazas de aparcamiento gratuitas disponibles.
Y para aquellos que se preguntan si el restaurante ofrece opciones para todos los gustos o dietas, la respuesta es un sí. Aunque se especializan en productos frescos y del mar, el menú tiene suficiente variedad como para que cada uno encuentre algo rico. Así que, si sois vegetarianos o tenéis alguna restricción, seguro que hay opciones que os encantarán. ¡Definitivamente hay que darle una oportunidad a La Lonjería!
Qué tipo de ambiente se puede esperar en La Lonjería
Entonces, si estás buscando un sitio donde la comida sea la verdadera estrella, La Lonjería es un descubrimiento que no te puedes perder. Cinco estrellas por un motivo: aquí sirven pescado de calidad que te deja con ganas de más. ¿Quién diría que en un polígono de Vallecas se puede encontrar un lugar así? Al entrar, no te imaginas la experiencia que te espera; parece un sitio normal al principio, pero en cuanto pruebas el menú, te das cuenta de que has tropezado con un pequeño tesoro.
Hablando de la carta, las gambas a la plancha son un must, y si te gustan los mariscos, tienes que probar las zamburiñas, coquinas y percebes. No te olvides también del postre: la tarta de queso aquí es una bomba. El precio ronda 40-50 € por persona, pero sinceramente, la calidad lo justifica. ¿Quién no pagaría eso por un festín así? La atención al cliente es otro tema importante; cada vez que hemos ido, el servicio ha sido impecable, siempre atentos y dispuestos a ayudar con recomendaciones.
Quizás quieras probar más de su carta porque, aunque en una de mis últimas visitas noté que algunos platos no estaban a la altura, como los chopitos que estaban un poco duros, en general la comida fue deliciosa. Las alcachofas con parmesano y foie son espectaculares, y el tataki, aunque un pelín salado, fue un acierto seguro. Sin duda, eso de una vista amplia en el menú invita a volver a descubrir.
En cuanto al ambiente, La Lonjería ha evolucionado. Recuerdo cuando era un garaje un poco improvisado y ahora es un restaurante bien montado. La ubicación no es glamourosa, pero eso le da un toque auténtico. Imagina un lugar con un toque industrial, donde la idea de estar escondido se convierte en aventura. El ambiente en sí es relajado y acogedor, perfecto para una cena tranquila o una tarde de tapeo. A pesar de no ser el típico sitio elegante, la calidad del marisco y el servicio hacen que valga totalmente la pena. Así que, si te animas, ¡prepárate para una experiencia que no olvidarás!
Es necesario hacer reserva para comer en La Lonjería
Te acuerdas de esa primera vez que fuimos a La Lonjería? La verdad, tuvimos una experiencia un poco irregular. Pedimos dos raciones y tuvimos que esperar más de 40 minutos para que nos trajeran el segundo plato. Y lo mejor es que lo trajeron justo después de que le dijimos al camarero que ya no lo queríamos. En fin, nos metieron más bebida y un par de disculpas, aunque ojo, pensábamos que las bebidas serían cortesía por la espera, ¡y al final nos las cobraron! Así que, sí, cuidado si pides pan de más; puede que te lleves una sorpresa.
Pero, la historia cambia cuando te cuentan de las recomendaciones de amigos. Algunos han tenido la suerte de descubrir platos espectaculares como la ensaladilla con bacalao ahumado y esa increíble ensalada de burra con pesto que, según dicen, es una delicia. Y ni siquiera hablamos de los percebes y el erizo; ambos son un must si decides visitar este escondido rincón de Madrid. ¡El servicio fue de diez y además nos dieron buenos consejos sobre el vino!
Definitivamente, La Lonjería tiene su encanto, especialmente porque sorprende a todos con su calidad en un lugar que no te esperas encontrar, como en un polígono. Por supuesto que los precios son un poco más altos porque la calidad se nota, pero si buscas una experiencia culinaria única, vale cada euro. Si decides probar las tartas de queso, cocochas de bacalao o las zamburiñas a la plancha, ¡te prometo que regresarás por más!
Ahora, sobre tu pregunta de si es necesario hacer reserva. Te diría que sí, especialmente porque, aunque el lugar esté algo escondido, la calidad de la comida y el buen servicio han hecho que se llene a menudo. No querrás quedarte sin disfrutar de esos sabrosos platos, ¿verdad? Asegúrate de llamar antes o hacer tu reserva para no perderte la experiencia. ¡Vamos a planear otra visita!








