La Cabaña

La Cabaña de Patones, ubicada en C. de Las Azas, 11, es un lugar que ha estado deleitando paladares desde 1980. Este restaurante singular tiene tres plantas y cuatro comedores, cada uno con espacio para unos 15 comensales, lo que crea un ambiente íntimo y acogedor. Si buscas un lugar donde disfrutar de una buena comida en un entorno tranquilo, este es tu sitio. Su delicioso menú a 20.90 € ofrece platos como los pimientos con atún, chuletón y judiones, todos servidos con una sonrisa por Pablo, el mesero más amable y atento que puedes encontrar.

Además del buen ambiente y la fantástica comida, los postres son ¡caseros y deliciosos! Aunque las instalaciones podrían mejorar un poco, la experiencia merece la pena. Si planeas una visita, puedes reservar fácilmente online a través de TheFork. Con una calificación de 4.1 de 5 en Restaurant Guru y muchas reseñas positivas, es sin duda una excelente opción para disfrutar de la cocina casera, especialmente sus carnes a la brasa que son un must en la gastronomía serrana. ¡No te lo pierdas!

La Cabaña

Restaurante
⭐4,3
830Reseñas
Fotos
C. de Las Azas, 11, 28189 Patones, Madrid
918 43 21 40

Horarios La Cabaña

DíaHora
lunes12:00–16:00
martes12:00–16:00
miércoles12:00–16:00
jueves12:00–16:00
viernes12:00–16:00, 21:00–23:00
sábado12:00–16:00, 21:00–23:00
domingo12:00–16:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Cabaña

Dónde se encuentra La Cabaña de Patones

¡Hey, amigos! Hoy quiero contarles sobre un lugar que descubrimos en nuestra visita a Patones, un pueblo pintoresco de Madrid. La Cabaña, situada en C. de Las Azas, 11, 28189 Patones, se ganó nuestro corazón y, honestamente, ¡tiene 5 estrellas por una razón! Fuimos sin reserva, que es un poco arriesgado, pero tuvimos suerte y conseguimos mesa. Así que ya saben, ¡si van, mejor reserven!

La comida no decepcionó. Empezamos con una sopa que, sí, parecía un poco simple con su agua y fideos, pero estaba llena de sabor. A mí me encantó. Para seguir, yo pedí un churrasco. Es cierto que algunas partes estaban un poco duras, pero, ¡a quién le importa cuando está tan rico! Y no se olviden de dejar hueco para el postre. Me pedí una tarta de queso con moras y, aunque no soy muy de dulces, ¡me voló la cabeza! Además, el personal fue superamable y rápido, lo que siempre se agradece.

De verdad que los precios son buenos, alrededor de 20-30€ por persona, lo cual es bastante razonable para la calidad que ofrecen. Nos sentamos dentro, pero la terraza tiene que ser una pasada en buen tiempo, así que si pueden, ¡vayan a disfrutar del aire libre! Los platos recomendados son un must: cuajada con miel, chuletas de cordero, y … ¡no se olviden de las migas!

Aunque tuvimos una experiencia bastante buena, también escuché que algunos comensales no tuvieron tanta suerte. Hubo un par con un pequeño incidente de hormigas, que aunque fue manejado, no es lo ideal. Así que, ¡crucemos los dedos para que su visita sea sin contratiempos!

Así que ya saben, si se preguntan dónde se encuentra La Cabaña de Patones, simplemente diríjanse a C. de Las Azas, 11, y asegúrense de disfrutar de una buena comida en un ambiente acogedor. ¡No se lo pierdan!

Desde qué año está funcionando La Cabaña de Patones

Si todavía no has visitado La Cabaña en Patones, te pierdes un auténtico tesoro. Este lugar es simplemente increíble y, sinceramente, le daría 5 estrellas a todo. La sopa de cocido que sirven es de otro mundo; si te gusta la comida reconfortante, este plato es una auténtica joya. Y no te olvides de la tarta de chocolate con galletas y naranjas, aunque no esté en la carta, ¡de verdad que es un must que se te hace agua la boca! Ah, y si eres de los que disfrutan de un buen trago, pídete una jarra de medio litro. Perfecta para compartir y brindar por una buena noche con amigos.

Una de las cosas que más me gustó de La Cabaña fue el ambiente. Teníamos un día algo gris, pero tenían la chimenea encendida y eso hizo que todo se sintiera tan acogedor. El pueblo ya es bonito por sí mismo, pero con el calorcito de la chimenea, te dan ganas de quedarte allí el día entero. ¿Y las chuletas de lechal a la brasa? Espectaculares. Salimos de allí con la barriga contenta y una sonrisa de satisfacción.

Además, el servicio es algo digno de destacar. Sin importar lo ocupados que estén, el personal siempre se muestra amable y atento. Una vez fui con unos niños y el camarero se portó de maravilla, asegurándose de que no nos faltara de nada. Esos pequeños gestos hacen que un restaurante merezca ser recomendado a todos tus amigos. Al final, te vas con una sensación super agradable y ganas de volver.

Ah, y si decides ir, ten en cuenta que aparcar puede ser un poco complicado. No hay plaza de aparcamiento disponible, así que mejor prepárate para dar unas vueltecitas. Pero la comida y el ambiente definitivamente lo valen. En cuanto a cuál es el precio por persona, puedes contar con un rango de 20 a 30 €, lo cual está más que bien para la calidad que ofrecen.

Por cierto, ¿sabías que La Cabaña lleva funcionando desde 2002? Así que si no lo has probado aún, ya va siendo hora de que le des una oportunidad. ¡Te prometo que no te arrepentirás!

Cuántas plantas y comedores tiene el restaurante

Y hablando de La Cabaña, ¡tienes que probarlo! Es un restaurante muy acogedor en Patones, que te hace sentir como en casa desde el momento en que entras. Imagínate una casa de las de antes, llena de encanto y un toque lugareño que le da ese aire especial. Además, tienen dos menús muy económicos, uno de 21,60€ y otro de 26€, donde puedes elegir entre una variedad de platos que van desde carnes a las brasas hasta opciones más caseras. ¡Perfecto para una escapada con amigos!

El servicio es otro punto a favor; los camareros están súper atentos y siempre listos para hacerte sentir bien. Si te gustan los postres, no te vayas sin probar las tartas de queso, que son caseras y hechas con requesón. Te aseguro que no hay nada como disfrutar de una buena comida acompañada de algo dulce. Y en cuanto a los precios, la verdad es que, comparado con otros lugares de Patones de Arriba, es uno de los más económicos, ¡sin comprometer la calidad!

Si tienes la suerte de encontrar sitio en la terraza, la vista es espectacular. La última vez que estuve, apenas esperamos 15 minutos y ya estábamos sentados disfrutando del paisaje. Ni hablar del chimichurri, es el mejor que he probado. La carne, tierna y deliciosa, hace que quieras repetir. Todo eso por 40€ para dos personas, ¡una auténtica maravilla! Sin duda, un lugar recomendable al que volver, especialmente si te gusta disfrutar de la comida casera.

Y para responder a la pregunta que muchos se hacen: La Cabaña tiene dos plantas y varios comedores, lo que hace que haya bastante espacio, aunque a veces las mesas pueden sentirse un poco estrechas. Así que si estás planeando una visita, ¡no dudes en hacer una parada en este rincón tan especial de Madrid!

Cuál es la capacidad de cada comedor en La Cabaña de Patones

Y, bueno, ya que estamos hablando de La Cabaña, no puedo dejar de mencionar lo genial que fue el ambiente. ¡Estábamos en la terraza y, a pesar de que el tiempo se puso un poco loco y empezó a llover, fue un lugar de lo más agradable! La atención del personal fue espectacular, siempre con una sonrisa y muy atentos a lo que necesitábamos. Si te gusta comer en un sitio donde te sientes como en casa, este es tu lugar.

La comida está para morirse, y lo dice alguien que es un poco exigente con eso. A mí me encantaron las migas con huevo frito; son un clásico que nunca falla. También la carrillada ibérica era un manjar, y para terminar con una nota dulce, la tarta de queso con frambuesa fue como la cereza del pastel. La mezcla de sabores y la calidad, sobre todo teniendo en cuenta el precio que ronda entre 20 y 30 € por persona, es una verdadera joya en Patones, sin duda de los más asequibles y mejores que conocí.

Si decidís ir, os recomiendo reservar para el viernes por la noche, ya que la planta de abajo tiene un ambiente acogedor y romántico que es perfecto para una cena a la luz de las velas. El personal es súper majo y harán todo lo posible por ubicarte. Incluso si llegas un poco desorganizado como nosotros un sábado, te solucionan el tema en un santiamén. Sé que hay mucha variedad porque tienen un menú bastante completo con platos que van desde churrasco argentino hasta sopas de cocido o ensaladas de pollo. Así que hay opciones para todos los paladares.

Y si estás en un grupo numeroso, no preocupéis que también hay espacio para todos, pues, aunque la terraza y la planta de arriba son bastante amplias, la capacidad varía: básicamente, pueden acomodar a grupos desde dos personas hasta más de 9 sin problemas, así que ya tienes un plan perfecto para cualquier ocasión. En resumen, lo único que tenéis que hacer es decidir qué plato vas a probar primero y a disfrutar de una buena velada.

Cuál es el rango de precios del menú del restaurante

Y hablando de La Cabaña, tengo que contarte que la experiencia fue realmente espectacular. Desde el momento en que llegamos, el ambiente encantador nos envolvió y nos hizo sentir como si estuviéramos en un pequeño paraíso. Las migas con huevo frito son increíblemente buenas, ¡de las mejores que he probado en mi vida! Y eso que, siendo manchego, he tenido mi buena dosis de migas, jeje. El camarero fue super atenta y estaba en todos los detalles, lo que hizo que nuestra cena fuera aún más especial. Hacía tiempo que no disfrutaba tanto de una experiencia gastronómica.

Además, la terrazita donde comimos es tan agradable. Perfecta para aprovechar el buen tiempo y disfrutar de un almuerzo en Patones. Los menús estaban genial, especialmente para un fin de semana; la relación calidad-precio fue muy buena. Te juro que no puedes perderte la tarta de limón de allí. Es un postre que te deja con ganas de más, ¡un must si decides ir!

Nosotros llegamos sin reserva y, la verdad, nos atendieron al instante. La comida, que yo diría que fue excelente, nos sorprendió. El humus de garbanzo estaba riquísimo y, para ser sinceros, el churrasco argentino fue uno de mis platos favoritos, ¡así que ya sabes, hay que probarlo sí o sí! Y no olvides pedir la sangría, que sirve para dos y viene llena de fruta fresquita. La atención fue de 10/10, rápidos y muy amables. Además, la vista es hermosa; un lugar ideal para ir en familia, con amigos o con tu pareja.

En cuanto a los precios, el menú está en un rango de 20-30 € por persona, que incluye postre y bebida, así que es bastante asequible para la calidad de la comida y el servicio que recibes. La verdad, salimos muy contentos y con ganas de repetir pronto. ¡Sin duda, volveré a La Cabaña!

Qué tipo de platos ofrece el menú de La Cabaña de Patones

La verdad es que La Cabaña en Patones ha sido un hallazgo perfecto. Nos lo recomendaron y no puedo más que agradecer esos consejos. El día que fuimos, todo se alineó: un clima hermoso, la terraza lista y nuestro perrito en la mejor compañía. Clave para disfrutar plenamente del momento. Optamos por un menú a 21,90 €, donde había 5-6 platos para elegir. ¡Todo un festín! Las migas estaban deliciosas y ligeras, y el humus se acabó en un abrir y cerrar de ojos con un cesto de ese pan riquísimo que tienen. Aunque, admito que las patatas revolconas no llegaron a cumplir con las expectativas.

De segundo, sin dudarlo, elegí el plato Pastor con migas y unas carrilleras que estaban para morirse. Ah, y toda esa comida no fue en vano, porque había otro cesto de pan a la vista, ¡por si acaso! Y para rematar el festín, los postres eran un sueño: la tarta de queso y los helados... ¡menuda delicia! Además, quiero hacer un pequeño homenaje a la camarera que nos atendió. Siempre con una sonrisa y lista para todo; realmente hizo que nuestra experiencia fuera aún mejor. Solo le pongo 4 estrellas porque siento que 22€ un viernes laborable puede ser un poco elevado, pero vamos, el lugar y la terraza lo valen.

El ambiente en la terraza también es digno de mención. La verdad es que está muy bien decorada, repleta de vegetación y fresquito, ideal para un buen rato. Como nota secundaria, si decides pagar en efectivo, te obsequian con un 5% de descuento. Eso siempre suma puntos. Así que, si preguntas qué tipo de platos ofrece el menú de La Cabaña de Patones, la variedad es genial: desde migas con uvas, salmorejo, ensaladas, churrasco argentino, hasta las clásicas carrilladas ibéricas. Y no olvides que hay opciones sin gluten, ¡así que todos pueden disfrutar!

En fin, si alguna vez te encuentras por Patones, no dudes en darte una vuelta por este restaurante. La combinación de buena comida, atención excepcional y un entorno acogedor hace que valga la pena.

Quién es el mesero destacado del restaurante

Te cuento que, después de un buen rato disfrutando de Patones, decidimos darnos una vuelta por La Cabaña y no me arrepiento para nada. En serio, no tenía las expectativas muy altas, pero la verdad es que comimos fenomenal a un precio increíble. ¡El menú de fin de semana está impresionante! Por 20-25€ sales rodando de lleno. Lo que más me encantó fue el hummus, que estaba casero y muy rico, y los judiones que eran una delicia. Pero, sin duda, el churrasco argentino es la estrella del menú: traen una cantidad descomunal y está buenísimo. Ah, y no puedes dejar de probar las migas con huevo frito. ¡Vaya sabores!

El ambiente del lugar es tranquilo y se siente acogedor, perfecto para relajarte y disfrutar de la comida. Si bien no hay un parking muy cerca, el paseo por el pueblo y la buena conversación lo compensan. Además, tienen una terracita que, aunque el día no acompañó mucho, promete ser un buen sitio en días soleados. Y si te dejas caer por el postre, puedes elegir cualquiera, que todos son caseros (salvo los helados, claro). ¡Seguros que no te vas a arrepentir!

Tampoco puedo dejar de mencionar el servicio. Super atentos y amables, siempre con una sonrisa. Y si tienes peques, no hay problema; adaptan el menú para los niños sin complicaciones. Eso siempre es un plus, ¿verdad?

Y ya que hablamos de servicio, te cuento que el mesero destacado que nos atendió fue una persona realmente excepcional. Tenía una energía contagiosa y se notaba que disfrutaba de lo que hacía. Todo un profesional que nos hizo sentir como en casa. En definitiva, ¡repetiría sin dudarlo!

Cómo es el ambiente en La Cabaña de Patones

La verdad es que La Cabaña tiene un ambiente que te encanta desde el momento en que llegas. Comimos en la terraza, y la verdad, ¡qué bonito! El entorno es súper acogedor y tenía un aire tan agradable, sobre todo con el buen sol de ese día. La presentación de la mesa también fue un detalle que se agradece, todo bien colocado y con un toque rústico que acompaña muy bien el estilo del lugar. Además, los camareros son muy gentiles, siempre dispuestos a ayudar y hacerte sentir cómodo. Pero, a pesar de lo bonito que es el sitio, la comida me dejó un sabor agridulce.

En cuanto a las entradas, las migas con uvas estaban normales, nada del otro mundo, aunque los judiones fueron lo mejor de todo, bien sabrosos y con ese toque de casa que tanto se aprecia. Sin embargo, al llegar al plato principal, la cosa no fue tan bien como esperábamos. Pedimos la parrillada argentina con chimichurri, pero la carne no se parecía en nada a lo que uno imagina cuando piensa en un buen asado argentino. Eran unas chuletas duras y con grasa difícil de masticar. Y la paletilla al oporto tenía buen sabor, pero las patatas fritas estaban rehogadas y no sabían a patatas fritas, lo que fue una decepción. El postre, que fue una tarta de queso, tampoco fue nada del otro mundo, así que en general, los precios no se justifican con la calidad de los platos.

Volvimos en mayo de 2024, y aunque la atención seguía siendo muy buena, los platos no nos acompañaron. Pedimos un churrasco argentino y era casi pura grasa, nada que ver con la textura tierna que se espera de una buena carne argentina. Las patatas eran poquitas y algunas estaban crudas, y las migas revueltas no ayudaron a mejorar la experiencia. Lo único que realmente nos gustó fue el postre, pero es una pena porque, a pesar de los altibajos con la comida, el lugar tiene un encanto que no se puede negar.

Y para responder a la pregunta sobre cómo es el ambiente en La Cabaña de Patones, diría que es súper agradable y acogedor, ideal para sentarte a charlar con amigos o disfrutar de una buena comida al aire libre. La decoración, la disposición de los muebles en la terraza y la amabilidad del personal crean una atmósfera que invita a relajarse, a pesar de que la calidad de la comida no siempre esté a la altura. Si solo buscas un buen rato y un lugar bonito, ¡definitivamente vale la pena visitarlo!

Fotografías La Cabaña

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