
Imagínate un lugar mágico en medio de la Sierra Norte de Madrid, donde la cocina tradicional se fusiona con un toque innovador. Eso es justo lo que encontrarás en el Restaurante Rey de Patones, en la C. de Las Azas, 13. Este spot encantador recupera los sabores auténticos de la región, ofreciendo delicias como cabrito lechal, migas y fabes, además de platos nuevos cada fin de semana con productos frescos de temporada. Es el sitio ideal para saborear una rica comida en un ambiente acogedor, ¡perfecto para una escapada con amigos o familia!
La carta no solo es variada, sino que también cuenta con un menú Rey que ha dejado a todos los comensales encantados. Desde las croquetas sobresalientes hasta el chuletón espectacular, hay algo para todos los gustos. Y si lo tuyo son los postres, prepárate para sorprenderte con opciones originales. Con un servicio amable y cercano, el Restaurante Rey de Patones se ha ganado su lugar como el mejor en la zona, ¡así que no dudes en reservar tu mesa y disfrutar de una experiencia única!
Horarios Restaurante Rey de Patones
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 11:30–18:00 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 11:30–18:00 |
| jueves | 11:30–18:00 |
| viernes | 11:30–18:00 |
| sábado | 11:30–19:00 |
| domingo | 11:30–19:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Rey de Patones
Dónde se encuentra el Restaurante Rey de Patones
¡Hola, foodies! Si están buscando un lugar increíble para comer, tienen que visitar el Restaurante Rey de Patones. Este sitio se encuentra en C. de Las Azas, 13, 28189 Patones, Madrid, y les prometo que no se van a arrepentir. Ayer estuve allí con unos amigos y como siempre, se lo debo a Rafa, nuestro buen amigo que resulta ser primo de la propietaria. ¡Sabía de lo que hablaba!
Empezamos la experiencia con unas croquetas que estaban brutales, y esos torreznos… ¡uf, los situo entre los mejores que he comido nunca! Y ni hablar de la morcilla. Ahora, hablemos del plato estrella: el cordero lechal, que era tan tierno que se deshacía en la boca, con una piel crujiente que te dejaba sin palabras. También probamos el entrecote de vaca gallega y, sinceramente, ¡era sublime! Literalmente, cada bocado era un festín. Y para acompañar, las patatas fritas eran perfectas, un detalle que siempre se agradece.
El postre de la abuela fue la guinda del pastel; un hojaldre de vicio que no deberías dejar de probar. Y hablando de servicio, un aplauso para Emily, que no solo fue amable y profesional, sino que también hizo que toda la experiencia fuera aún más especial. La cocina se veía super limpia, lo cual siempre es un plus. Así que, con un precio entre 50-60 € por persona, pueden disfrutar de una comida de calidad en un entorno acogedor.
Si les apetece un buen plan, este es el lugar ideal. ¡Y no olviden pedir las migas con huevo y uvas, son espectaculares! Aunque el servicio fue un pelín lento cuando fui, ya que sólo había una persona atendiendo la terraza, la comida hizo que valiera la pena. Así que ya saben, si buscan un ambiente agradable en un entorno privilegiado, el Restaurante Rey de Patones es su sitio. ¡No se lo pierdan!
Qué tipo de cocina se ofrece en el restaurante
Oye, hablando del Restaurante Rey de Patones, no puedo evitar mencionar que, para mi gusto, el lugar es bastante cerrado. La terraza se ve espectacular y, sinceramente, me parece que podrían aprovecharla mucho más, sobre todo para los almuerzos. La comida estuvo buena, eso sí, aunque no te voy a mentir: las porciones son algo justitas para lo que cobran. Te dejo un dato, si vas, la mejor jugada es hacer una reserva, porque el lugar se llena.
En cuanto al servicio, la verdad es que me sorprendió lo amables que son. Eso siempre se agradece, ¿verdad? En mi visita, decidí sacar una foto del plato para mostrarles cómo llegó a la mesa. Y, para que se hagan una idea, no saqué ni una papa frita, así que imagínense un poco lo que les espera. Ah, y aquí hay un tip que me hubiera gustado saber antes: te ofrecen pan y después te lo cobran. Viniendo de un país como Argentina, donde el pan es gratis, me quedó esa cosa de "oh, ¿de verdad?". Así que mejor tengan eso en cuenta.
Sin embargo, ¡ahora hablemos positivo! Este lugar tiene un ambiente espectacular. Es un pueblo pequeño con un encanto especial, y si el sol acompaña, comer en la terraza es todo un lujo. La comida es todo un viaje. El Menú REY es una opción muy popular, pero asegúrate de tener hambre, porque al final tuvimos que pedir una parte para llevar. Entre los platos que pedimos estaban las croquetas, el postre de la abuela, y esas migas que, sinceramente, son una maravilla.
Lo mejor de todo es que si vas después de una buena caminata, es como si te estuvieras premiando. La cocina que ofrecen es una combinación de sabores bien cocinados, con platos recomendados como las chuletillas de cordero y las croquetas de jamón ibérico. En resumen, el Restaurante Rey de Patones se especializa en comida tradicional española, con un toque casero que hace que quieras volver. Te aseguro que, aunque la cantidad sea un poco ajustada, ¡el sabor compensa!
Cuáles son algunos de los platos tradicionales destacados en el menú
Y después de todo lo que hemos hablado, está claro que el Restaurante Rey de Patones está en otro nivel. Desde que pones un pie allí, la sensación de estar en un lugar acogedor te envuelve. La atención es de 10, siempre hay alguien listo para asegurarse de que tienes todo lo que necesitas. Recuerdo que cuando pedimos los torreznos y las alcachofas, el camarero nos miró con una sonrisa y nos dijo que habíamos hecho una excelente elección. ¡Y vaya que lo era! Las alcachofas estaban tiernas y sabrosas, ¡no hay nada como un plato bien hecho!
Y si hablamos de los segundos, ni te cuento. Elegimos un entrecot y una carrillera que estaban buenísimos. En cada bocado se sentía la calidad de los ingredientes y el cariño con el que se cocina. Es curioso cómo los sabores pueden llevarte a otro lugar, ¿verdad? Y aunque ya estaba bastante lleno, no pude resistirme a probar el postre de la abuela y el tiramisú. La combinación perfecta para cerrar la tarde, aunque después de eso, me tuve que dar un paseo para digerir un poco todo lo que había comido.
Y como si eso no fuera suficiente, el lugar tiene unas vistas increíbles, especialmente si tienes la suerte de comer en la terraza. Al estar rodeado de naturaleza, todo se siente más relajado, y el ambiente es perfecto para una buena charla con amigos. Déjame decirte que la chuleta de vaca vieja madurada es otro hit en su menú, pero si te gustan los sabores más tradicionales, tienes que probar las migas con huevo frito y las croquetas.
Y ya que mencionamos los platos destacados, tienes un menú bien completito donde no te puedes perder la morcilla de Burgos ni el canelón de pollo de corral; son platos que te hacen sentir el alma de la cocina española. Te prometo que si decides visitar Rey de Patones, no sólo llenas el estómago, sino que también te llevas un pedacito de la gastronomía regional. ¡Definitivamente la próxima vez que esté en Patones, repetiré sin dudarlo!
El Restaurante Rey de Patones ofrece opciones de menú que cambian
Y bueno, como te decía, el Restaurante Rey de Patones es un sitio que te deja marcado. No tengo fotos de la comida porque llegué un pelín tarde, pero tras esa caminata, que fue todo un desafío, me senté y la experiencia fue una maravilla. El Tentempié es un auténtico manjar, y cuando pruebas la carne, te aseguro que te deja sin palabras. El servicio fue genial, muy atento y cordial, lo que siempre se agradece. Salí de allí pensando que repetiría sin dudarlo, claro, después de hacer un poquito de ejercicio para quemar lo que había disfrutado.
Te cuento que la primera vez que fui, pedimos varios platos para compartir: migas, morcilla, brioche de rabo de toro, y luego un poco de lechal y churrasco. ¡Qué acierto total! Cada bocado más rico que el anterior. Terminamos planeando la próxima visita, como si ya estuviera en nuestra lista de imprescindibles. Y todo esto por un precio muy razonable, entre 30 y 40€ por persona, considerando la calidad que ofrecen.
¡No olvides la terraza! Tienen unas vistas increíbles que complementan la comida de lujo. Pasé un rato súper agradable, disfrutando del sol, mientras me deleitaba con un solomillo a la brasa, que, por supuesto, se derretía en la boca. La carne es de una calidad excepcional. Y si vas con la family, no te preocupes, que se adaptan genial a las necesidades, incluso habilitaron la mesa para el carrito de los peques, que siempre es un plus.
Y para cerrar con broche de oro, lo que realmente me atrapó fue el ambiente. La decoración, el calorcito de la chimenea, sobre todo cuando nos sentamos cerca de ella, hizo que la velada fuera mágica. Cada plato que probé fue una explosión de sabores, y me atendió Emily, que fue un encanto puro. Asi que, para responder a la pregunta de si tienen opciones de menú que cambian: sí, tienen, y todo lo que he probado ha sido delicioso. Sin duda, el Restaurante Rey de Patones se ha ganado un lugar entre mis favoritos. ¡Hasta la próxima!
Qué productos se utilizan en la elaboración de los platos del restaurante
Y bueno, si hablamos del Restaurante Rey de Patones, hay que mencionar que el ambiente es realmente bonito y acogedor. Está claro que han puesto esfuerzo en la decoración y eso se nota, pero, ojo, que los precios son un poco excesivos para lo que ofrecen. Por ejemplo, las croquetas de jamón ibérico ¡son un must! Junto con unas alcachofas que te vuelven loco. Sin embargo, el resto de los platos no siempre cumplen con las expectativas que te genera el precio. No sé si habéis probado el famoso postre de la abuela, pero, sinceramente, no lo recomendaría a no ser que busques una bola de helado con mascarpone y galleta. O sea, un poco decepcionante, ¿no creen?
A pesar de eso, el lugar sigue llamando la atención. Recuerdo que fuimos con reserva y nos ubicaron en la terraza, donde las vistas son inigualables. Definitivamente, el ambiente del restaurante podría recibir un 5 estrellas, pero el servicio… ¡uy! Ahí hay que mejorar bastante, porque era un poco lento. La carne nos llegó fría, y a pesar de que la comida estuvo bien, hemos probado cosas mejores. En cuanto al precio, es similar al de Madrid, así que no esperéis una ganga. Pero, ¡eh!, siempre se recomienda como experiencia, sobre todo por ser un sitio legendario.
En mi segunda visita, quedé gratamente sorprendido. La comida era deliciosa y el servicio impecable. Pedimos el menú del rey y, la verdad, estaba todo de rechupete. ¡Lo repetiría mil veces más! El único fallo que he notado en diversas visitas es que el servicio a veces deja un poco que desear. Por ejemplo, cuando llegamos, nos dijeron que no podíamos pasar a la terraza porque estaba cerrada, lo cual resultó ser falso porque vimos gente entrando sin problemas. Luego, al pedir una copa de vino, tuve que recordarlo en varias ocasiones. Pero bueno, la comida es tan buena que al final todo se perdona un poco.
Ahora, sobre los ingredientes que utilizan para los platos, aunque no tengo detalles específicos, puedo asegurar que trabajan con productos de calidad. Entiendo que en un lugar así, donde se alaba el menú como el del rey, tienen que emplear buenos ingredientes, desde el jamón ibérico en las croquetas hasta posiblemente las migas y otros platos tradicionales. Así que, si decides visitarlo, seguro que disfrutarás de al menos un par de platos que te harán querer volver. ¡Solo cruzad los dedos para que el servicio esté a la altura de la comida!
Es el Restaurante Rey de Patones adecuado para una escapada en familia o con amigos
Y hablando del Restaurante Rey de Patones, no puedo dejar de mencionar lo precioso que es el lugar. La decoración es increíblemente elegante y hace que te sientas especial desde el momento en que entras. La atención es de las que ya no se encuentran hoy en día, con un servicio que se nota que realmente le importa hacerte sentir a gusto. Te recomiendo que pruebes su lechal, ¡espectacular! La comida es de alta calidad, y por un precio rondando los 40-50 € por persona, vale más que la pena.
Si prefieres algo más relajado, la terraza del restaurante es simplemente acogedora y perfecta para disfrutar de una buena comida en un clima tranquilo. La atención es siempre muy cordial, y lo que no puedes dejar pasar son las chuletillas, la sopa de cocido y, por supuesto, el legendario postre de la abuela. Con precios que van de los 20-30 €, puedes saborear platos que son un verdadero deleite.
Otro de mis platos favoritos es el brioche de rabo de toro. No te olvides de la chimenea que hace que el ambiente sea aún más encantador, ideal para esos días fríos. La tarta de la abuela es, sin duda, un must que no se debe dejar pasar. ¡Absolutamente impresionante! Y si decidís ir, no olvides probar las migas con huevo y los torreznos, que son todo un espectáculo.
Y ya hablando de si es adecuado o no para una escapada en familia o con amigos... ¡Definitivamente sí! El ambiente es tranquilo y acogedor, y hay opciones para todos los gustos. Desde los más pequeños hasta los más grandes, hay algo delicioso en el menú para cada uno. Así que ¿qué esperas? ¡Haz planes y visita el Rey de Patones!
Qué incluye el menú Rey y qué lo hace especial
Y hablando del Restaurante Rey de Patones, no puedo dejar de mencionar lo agradable que es el ambiente. Es un sitio donde realmente se siente el buen rollo desde que entras. Aunque, sí es cierto que el servicio puede ser un poco lento, al menos te aseguras de que todo está bien hecho. La comida, en general, tiene que ser lo más destacado – ¡no decepcionan en ese aspecto! Las 4 estrellas que le ponen la mayoría son totalmente justas.
Recuerdo que una vez fuimos y nos pedimos unas chuletillas de cordero que estaban para morirse, además del cabrito asado, que la verdad, no le estaba nada envidia. Y ni hablar de las migas con uvas y esas croquetas de jamón, que son un verdadero pecado. Todo esto por unos 30-40 € por persona es un chollo, considerando lo bien que comes. El lugar se nota que está muy bien cuidado, y la atención fue de 5 estrellas esa vez, ¡se lo merecen!
Y lo mejor de todo, una vez llegamos sin reserva, y aunque llovía, nos acogieron como si fuéramos parte de su familia. La dueña, o la responsable que estaba aquel día, es realmente un amor. Nos hicieron sentir súper cómodos en una parte cerrada del restaurante donde estábamos a salvo de la lluvia. Así que ya sabes, ¡la próxima vez que veas un día gris, dirígete al Rey de Patones y disfruta de una buena comida!
Ahora, hablando del menú del Rey, lo que lo hace especial es que incluyen platos como el cordero lechal y por supuesto, las migas con huevo frito, que son un clásico en la zona. Cada bocado refleja el cariño que le ponen a su cocina. Así que si alguna vez tienes la oportunidad de probarlo, no dudes en hacerlo. No solo te llevarás a casa un buen recuerdo, sino también ganas de repetir. ¡Un planazo!








