
El Restaurante Criscel es una joyita que debes visitar si andas por Valdemorillo. Situado justo detrás de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, este lugar te ofrece una experiencia culinaria de lo más auténtica con productos de alta calidad y un menú que combina lo mejor de la cocina tradicional española. La decoración es acogedora y moderna, así que no te sorprendas si sientes que te han recibido como en casa. Aparte, no olvides probar sus famosas paellas y pollos asados, ¡son toda una delicia!
Si buscas un buen plan para comer o cenar, Criscel tiene todo lo que necesitas: un menú del día por solo 13,50€ de miércoles a viernes, plus porciones generosas a precios muy económicos. Además, el equipo es súper amable y profesional, lo que hace que la experiencia sea aún mejor. Puedes disfrutar de tu comida en el local o hacer un pedido para llevar, ¡solo tienes que llamar y hacer tu reserva! Así que, si no sabes qué comer hoy, ya sabes a dónde dirigirte. ¡Tú y tu grupo se lo merecen!
Horarios Restaurante Criscel
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 12:30–16:30 |
| jueves | 12:30–16:30, 20:00–23:00 |
| viernes | 12:30–16:30, 20:00–23:30 |
| sábado | 12:30–16:30, 20:00–23:30 |
| domingo | 12:30–16:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Criscel
Dónde se encuentra el Restaurante Criscel
¡Hola, amigos! ¿Estáis buscando un lugar chulísimo para comer en Valdemorillo? Tenéis que apuntar el Restaurante Criscel, que se encuentra en C. la Paz, 19, 28210 Valdemorillo, Madrid. Hace un par de semanas, pasamos por allí y fue simplemente magnífico. Estar justo al lado de la preciosa iglesia de Valdemorillo lo hace aún más especial; de hecho, ¡os recomiendo dar un paseo por la iglesia antes o después de comer!
Una vez dentro del Criscel, os va a encantar la decoración acogedora y moderna. Es de esos sitios donde te sientes cómodo al instante, perfecto para disfrutar de buena company. Y, ¡ah! La comida, ¡ni hablar! Estoy hablando de generosas raciones de platillos que te harán la boca agua. Desde la Ensalada Mixta hasta los Saquitos de Presa, todo estaba bien cocinado con ingredientes de primera. Y hablando del personal, no podría ser más amable y atento. Siempre tienen una sonrisa y están dispuestos a ayudarte con lo que necesites. Nos quedamos tan satisfechos que ya nos prometimos volver.
Si os preocupa el precio, no temáis, ¡es muy asequible! Podéis disfrutar de un festín por unos 30-40 € por persona y vale cada euro. Ah, y otro punto a favor: había muchas plazas de aparcamiento libres justo a 10 metros del restaurante. Esto es genial, sobre todo un sábado, que siempre parece un reto encontrar estacionamiento.
Antes de despedirme, tened en cuenta que si queréis comer paella, deberéis encargarla antes; es un plato estrella allí. ¡Y no olvidéis probar la tarta de queso, que es para morirse! En resumen, si queréis una experiencia única, el Restaurante Criscel es el sitio. ¡Nos vemos allí!
Cuál es la especialidad del menú del Restaurante Criscel
Y como te decía, el Restaurante Criscel es todo un hallazgo en C. la Paz, 19. Te vuelvo a repetir, la atención del personal es de cinco estrellas. Son súper encantadores y siempre están pendientes de que no te falte nada. No sé a ti, pero a mí eso me hace sentir como en casa. Y hablando de la comida, ¡vaya que está todo riquísimo! Te aseguro que cada plato que probé me hizo sonreír. ¡Volveremos pronto sin dudarlo!
Además, el lugar es preciosísimo. La decoración es acogedora y la iluminación perfecta para disfrutar de una buena cena. ¡Te va a encantar! No sé si he mencionado lo bien que se come. Su carta es bastante extensa, así que siempre hay algo nuevo para probar; menús, raciones, bocadillos... Tienen incluso comida para llevar si tienes prisa. Y lo mejor de todo, es que el precio es superasequible, entre 10 y 20 € por persona. No hay excusa para no ir.
Eso sí, si planeas ir un fin de semana, te recomiendo que llames para reservar mesa. Puede saturarse un poco y es mejor asegurarse un buen lugar. Lo que me sorprendió fue el parque de bolas; aunque no lo vimos, ¡nos dieron una buena razón para volver! Y aunque hubo un pequeño inconveniente con los platos, la comida en general estaba tan buena que se me olvidaron las pequeñas cosas.
Y ya que estamos, si tienes curiosidad, la especialidad del menú del Restaurante Criscel son esos clásicos platos caseros que todos amamos, como los huevos rotos con jamón y su famoso cordon bleu. ¡No puedo esperar para volver y disfrutar de esos sabores!
Qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Criscel
Así que, volviendo a hablar del Restaurante Criscel, ¿verdad? Es como una joyita escondida en C. la Paz, 19, 28210 Valdemorillo, Madrid. Cada vez que he comido allí, me ha encantado. No solo es la comida, que está de rechupete, sino que el servicio es realmente atento y profesional. La última vez me quedé alucinado con la paella; de verdad, no he probado una mejor, ¡ni siquiera en mis escapadas a la costa mediterránea! Si te gusta el arroz, tienes que pedirla.
Y ya que hablamos de platos, no puedo dejar de mencionar el solomillo a la brasa. ¡Es enorme y tan tierno que se deshace en la boca! He comido solomillo en varios sitios de Ávila, pero el de Criscel se lleva la palma, sin duda. Y las costillas... amigo, después de haber vivido en Carolina del Sur, puedo decir que son auténticamente de campeonato. ¡He tenido que defendérselas a varios amigos! En serio, si te gustan las costillas, no te las puedes perder.
Además, el ambiente es genial. Es un lugar perfecto para juntarte con amigos o con la familia, y tienen hasta un billar y una zona para los peques. ¡A mí me encanta llevar a la familia allí porque siempre salimos satisfechos y con el estómago lleno! Es como ese lugar al que sabes que siempre vas a volver. La última vez que fuimos, la comida seguía igual de buena y abundante, y la calidad no ha bajado nada. ¡Nunca falla!
En cuanto a la cocina que ofrece el Restaurante Criscel, se podría decir que tienen una mezcla de lo mejor de la tradición española, desde ese arroz característico de la paella hasta los platos más contundentes y sabrosos como el solomillo o las costillas. Es un sitio que realmente entiende la buena comida, y si no has ido aún, deberías darte una vuelta. ¡Te aseguro que no te arrepentirás!
Cuáles son los platos recomendados en el menú
Y ya que hablamos de la experiencia, no puedo dejar de mencionar lo acogedor y limpio que es el Restaurante Criscel. Si estás buscando un sitio donde te reciben con una sonrisa, este es el lugar. El trato del personal es impecable y siempre están pendientes de que no te falte nada. A pesar de ser muy popular, no tienes que preocuparte por la distancia entre mesas; hay suficiente espacio para disfrutar con tranquilidad, así que puedes estar tranquilo si estás aún con el tema del Covid en mente.
Ahora, hablemos de la comida porque, ¡vaya si es rica! Si decides ir, ¡prepárate! Las raciones son generosas. Yo nunca imaginé que esos huevos rotos con jamón y el sándwich de la casa fueran tan abundantes. De verdad, me hicieron falta algunos amigos que me ayudaran a terminar, ¡porque era imposible! Ah, y aunque a los saquitos de secreto no les vi lo que esperaba (el relleno un poco seco para mi gusto), la tarta de queso fue simplemente espectacular. Es de esas cosas que no puedes dejar de recomendar.
¿Hiciste tu reserva ya? Te sugiero que sí, porque suele llenarse y no querrás perderte esta experiencia. Y aunque lamentablemente el parque de bolas está cerrado por el Covid, la zona sigue siendo un lugar perfecto para una salida. ¡No te olvides de dejar espacio para los postres! Los platos recomendados en el menú serían, sin duda, la ensalada mixta, la hamburguesa Criscel, y si te atreves, la tarta de queso que te hará repetir. Así que ya sabes, con amigos o fami, ¡este lugar hay que probarlo!
Cuál es el precio del menú del día en Criscel
La verdad es que al hablar del Restaurante Criscel me sigue saliendo una sonrisa. La última vez que fuimos, la fideuá y los solomillitos al chimichurri fueron un verdadero festival de sabores. Y esas patatas fritas espectaculares... ¡vaya que sí! Entre nosotros, si buscas un lugar donde comer de forma deliciosa y disfrutar de un ambiente agradable, aquí le doy cinco estrellas en todo: comida, servicio y ambiente. Aquí no solo se trata de llenar la panza, sino de disfrutar la experiencia.
Hablando de experiencias, los precios aquí son muy razonables, considerando la calidad de la comida. Por unos 30-40€ por persona, saldrás completamente satisfecho. Lo que más me gusta es cómo te tratan; el personal es super amable y les gusta realmente lo que hacen, lo que se traduce en un ambiente acogedor. Y sí, aunque hay algunas críticas sobre los postres, la atención al detalle en los platos principales se nota. Si no te importa que algunos postres no sean caseros, todo lo demás vale la pena. Así que, en general, un buen sitio para comer o cenar.
Claro, no todo puede ser perfecto, hay que ser realistas. En una ocasión, fui con mi familia y aunque la camarera que nos atendió fue genial, hubo un pequeño 'desliz' con otra. Esa sensación de que te estén mirando mientras comes no es la mejor. Pero no dejes que eso te impida ir. La mayoría de sus experiencias son positivas, y siempre hay algún plato que merece la pena señalar, como los huevos rotos con jamón.
Por cierto, si te estás preguntando por el precio del menú del día en Criscel, debes saber que anda rondando unos 20-30€. Una buena opción si buscas disfrutar de una buena comida sin romper la hucha. En fin, Criscel es un lugar que tiene su encanto, y aunque haya altibajos, estoy seguro de que te sorprenderá. ¡Ya te digo que volveremos!
En qué días se ofrece el menú del día de 13,50€
No podía dejar de hablaros de Restaurante Criscel, nuestro rinconcito mágico en Valdemorillo. Lo descubrimos casi de casualidad un día que paseábamos y, desde entonces, se ha convertido en nuestra parada obligada. Es de esos lugares que no te esperas, porque al principio parece dirigido a un público joven con su vibe de hamburguesería, pero una vez que cruzas la puerta, te das cuenta de que están haciendo bien las cosas. La decoración es bonita y acogedora, y el ambiente es sumamente familiar.
Hablando de la comida, ¡vaya tela! La variedad de platos que tienen es impresionante. Desde unos huevos rotos con jamón que son una barbaridad de grandes, hasta opciones para llevar como pollos asados y empanadas. Además, los precios son más que razonables; por 10-20€ puedes disfrutar de una comida completa y deliciosa. ¡Es una auténtica ganga para la calidad que ofrecen! Te aseguro que no saldrás con hambre y lo mejor es que el servicio es de 10, con un camarero majísimo que siempre tiene una sonrisa y está ahí para atenderte rápido.
Y no todo se queda en la comida, el local es amplio y tiene varios ambientes. Hay incluso un billar que puedes usar mientras esperas tus platos. Pero lo más genial de todo es la zona de juegos para los niños. Tienen un 'castillo' de bolas y un área con juguetes donde los peques pueden disfrutar mientras tú te echas un respiro. Y aunque no tienen tronas todavía, la verdad es que el ambiente es tan cómodo que no te importa.
Ah, y no lo olvides: los días que ofrecen su famoso menú del día de 13,50€ son de martes a viernes. Así que planea una visita en esos días, porque ¡valdrá la pena! Un sitio como este merece ser compartido, y lo mejor es que estoy segura de que os encantará tanto como a nosotros. Si os pasáis un día, ¡a ver si coincidimos!
Es necesario hacer reserva para disfrutar de la comida en el restaurante
Y ya que estamos hablando de Criscel, ¡no puedo dejar de mencionar la última vez que recogimos un pedido! Pedimos dos paellas, una de marisco y otra de pollo, y sinceramente, estaban deliciosas. El arroz estaba en su punto y ambos platos llegaban a casa bien calientes, perfecto para disfrutar en la mesa. La atención que recibimos del personal fue también un punto a favor, siempre con una sonrisa y muy amables. Y con un precio de 10 a 20 euros por persona, es una opción perfecta si no te quieres complicar en la cocina un día.
Y hablando de la experiencia en el local, la verdad es que siempre que he ido a comer allí he salido contentísimo. La última vez éramos un grupo de cuatro y pedimos varios platos. Los saquitos de secreto y el plato combinado fueron un éxito total, ¡todo estaba increíble! No sé tú, pero a mí me encanta descubrir lugares donde la comida es sabrosa y el ambiente te hace sentir como en casa. Sin duda, si vuelvo, repetiremos.
Por supuesto, no todas las experiencias son perfectas. Recuerdo una vez donde pedimos un "arroz con pollo y verduras" para llevar, y la verdad fue un poco decepcionante... No quiero ser pesado, pero el exceso de guisantes y el colorante dejaron mucho que desear. Afuera de eso, la calidad general suele ser muy buena, y la mayoría de las veces salgo más que satisfecho.
Hablando de lo bueno, no puedo dejar de mencionar lo amables que son con los caninos. La última vez que fui, llevé a mi perro y pudieron disfrutar de un aperitivo en la nueva terraza. La comida estaba espectacular y el personal fue muy atento con nosotros. ¡Definitivamente volveremos!
Ahora, respecto a la pregunta de si es necesario hacer una reserva... La verdad, con el buen rollo y la popularidad de Criscel, puede ser una buena idea asegurarte un lugar, especialmente si vas en grupo. Aunque, por lo general, si planificas tu visita en horarios menos concurridos, ¡es probable que encuentres sitio sin problema! Pero si te apetece un fin de semana y no quieres sorpresas, mejor llama y haz esa reserva. ¡No querrás quedarte sin probar esas ricas croquetas!
Se puede pedir comida para llevar en el Restaurante Criscel
No sé ni por dónde empezar con el Restaurante Criscel, porque la experiencia fue un auténtico desastre culinario. Imagina pedir unos huevos rotos con jamón y que te traigan, en vez de eso, un engrudo aceitoso que podría haber sido un experimento de ciencia. Ese plato que uno se imagina, con patatas fritas doradas y crujientes, se convirtió en un monstruo de patatas blandurrias revueltas con huevos hechos polvo. Y las lonchas de jamón que cubrían todo, mejor ni hablar; parecían de esos que sobran de un catering barato. Definitivamente, una gran decepción.
Y ni hablemos de las croquetas. Pedimos las de pollo y jamón, pensando que serías un acierto, y resultaron ser unas masas grandes que no tenían ni un poco de sabor. Te lo prometo, ni mi hija se las pudo comer. La única que se aventuró a probar algo más fue mi nena que, afortunadamente, eligió el helado de vainilla, que estaba riquísimo. Pero al resto, la tarta de queso que le trajeron a mi marido fue pura tristeza; ni un poco de mermelada para darle algo de alegría. Y mis crepes... no las tocamos. Solo con mirarles ya se me pasaron las ganas. Sabor a plastilina, lo único que puedo decir.
A fin de cuentas, lo único que salvó la situación fue el camarero, un verdadero tío profesional, amable y educado. Sería lo único que podría hacer que considerara volver alguna vez, ¡y dudo que pase! En cuanto a los precios, no son tan altos en la carta, pero con la falta total de calidad en los platos, me da la sensación de que es un timo.
Y sobre la comida para llevar, no tengo ni idea de si lo ofrecen, porque tras esa experiencia, se me olvidó preguntar. Pero si alguna vez lo hacen, dudo que me atreva a pedir algo más. Tal vez las berenjenas, mencionadas por otros, pero con todo lo que hemos probado, no estoy segura de arriesgarme de nuevo. ¡Mejor a buscar otra opción!








