
Ugo Chan, ubicado en C. de Félix Boix, 6, Chamartín, Madrid, es un restaurante que no puedes dejar pasar si eres un amante de la buena comida. Este brillante proyecto del chef Hugo Muñoz ha fusionado la tradición japonesa con un twist madrileño, haciendo que su propuesta sea una experiencia única que cambia constantemente. Con una cocina vista y una estética minimalista, “Ugo Chan” tiene una vibra contemporánea que te invita a disfrutar de su deliciosa oferta, que incluye platos memorables como el nigiri de foie gras y anguila y la lenteja caviar con torcaz al curry japonés.
Este sitio no solo ha conquistado a los comensales, sino que también ha sido reconocido con 1 Estrella Michelin en un abrir y cerrar de ojos desde su apertura en 2021. Si tienes ganas de probar lo mejor de su menú, asegúrate de reservar con un mes de antelación; te prometo que cada bocado va a estar lleno de creatividad y una buena dosis de alma nipona. ¡Así que ya sabes, si buscas una experiencia culinaria que combine técnica, sabor y mucha personalidad, Ugo Chan es el lugar ideal!
Horarios Ugo Chan
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 13:30–24:00 |
| miércoles | 13:30–24:00 |
| jueves | 13:30–24:00 |
| viernes | 13:30–24:00 |
| sábado | 13:30–24:00 |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Ugo Chan
Dónde se encuentra el restaurante Ugo Chan
¡Oye, amigos! Hoy quiero hablarles sobre Ugo Chan, un restaurante que encontramos en C. de Félix Boix, 6, Chamartín, 28036 Madrid. La experiencia fue de 5 estrellas por donde lo mires. En este lugar, el chef te sorprende con un menú diferente cada día, y tiene una propuesta japonesa que te deja alucinado. De verdad, ¡cada bocado es un viaje gastronómico! Entre los platos que más nos fascinaron estaban el sashimi, la almeja y la ostra, y cómo olvidar esas gyozas de callos, que son un clásico del lugar.
El ambiente no es para menos. Es un local pequeño y muy bien decorado, así que no te sientes perdido entre mesas. Te sientes cómodo, como en casa. Además, el servicio es encantador. Los camareros, el sommelier y el propio Hugo son súper cercanos, pero también muy profesionales. Si tienes la oportunidad, pide comer en la barra. ¡Es toda una experiencia ver cómo preparan los platos! Entre nosotros, puede que el menú sea un poco caro (alrededor de 200€ por persona), pero ¡realmente vale cada céntimo para una ocasión especial!
Una vez, fuimos a celebrar nuestro aniversario y fue un acierto total. Para rematar, nos invitaron a una copita de champán al llegar. Un detalle que hace la diferencia, ¿no? Tienen dos estilos de servicio: uno en el que eliges de la carta y otro llamado omakase, donde el chef elige por ti basado en tus gustos. Elegimos esta última opción y nos quedamos encantados con la variedad. Probamos platos muy curiosos y deliciosos. Aunque el precio ronda los 180€ por persona, vale la pena vivir esta experiencia.
Así que ya saben, si están en Madrid y buscan algo realmente especial, no se pueden perder Ugo Chan. Recuerden, está en C. de Félix Boix, 6, Chamartín, 28036 Madrid. ¡No se arrepentirán de la aventura gastronómica que les espera allí!
Quién es el chef detrás de Ugo Chan
Ya te conté un poco sobre la experiencia en Ugo Chan, pero te falta conocer varios detalles que hacen que valga tanto la pena. Si buscas una experiencia de sabores y mezclas realmente especial, este es el lugar. Desde que llegas, te das cuenta de que estás en un sitio que se toma en serio la comida. La atención de los camareros es estupenda; parece que tienen muy claro cómo presentar los platos y qué hacer si se te cae la servilleta (¡sí, eso me pasó!), así que no te preocupes, están ahí para que te sientas como en casa.
El menú degustación es un festín a base de mini platitos a cuál mejor. En serio, no sabes qué elegir. Puedes incluso sentarte en la barra y ver cómo los cocineros preparan los platos; eso le da un toque especial. Tal vez lo único que se podría mejorar es el agua que te traen. No sé si te ha pasado, pero se calienta tan rápido que, cuando decides tomarte un vaso, ya es un caldo. Y la música a veces puede estar un poco alta, lo que hace imposible tener una charla tranquila. Pero más allá de eso, la experiencia en general es algo único.
Si decides probarlo, asegúrate de pedir el nigiri de foie, la gyoza de callos y, por supuesto, el postre de chocolate que es una verdadera locura. Recuerdo que la mesa junto al ventanal era inmejorable; Leticia nos atendió de maravilla, con un servicio cercano y profesional. Además, ¡el chef se acerco a saludarnos! La comida es una explosión de texturas y sabores, y la carta de vinos es perfecta para acompañar cada plato. Lo único negativo es que aparcar puede ser un lío, pero siempre tienes el parking de Castellana 200 como opción.
Entonces, ¿quién es el chef detrás de Ugo Chan? Estoy seguro de que habrás oído hablar de él: ¡es un crack en la alta cocina japonesa! Su manera de combinar ingredientes y crear platos es espectacular. Así que si estabas dudando en ir, no lo pienses más. ¡Tienes que vivirlo por ti mismo!
Qué tipo de cocina ofrece Ugo Chan
La última vez que estuve en Ugo Chan fue una auténtica maravilla. Cinco estrellas no son un cumplido cualquiera, ¡de verdad da gusto! Desde que entras, puedes notar la elegancia del lugar. Te reciben con una sonrisa y los platos son una delicia. Quiero hacer especial mención a Marta y a los barmans, que estaban súper atentos y no dejaron que nos faltara nada. Además, la carta de sakes es de lo mejorcito que he visto en Madrid.
Si habías oído hablar de su menú omakase, ¡tienes que probarlo! Cada plato es una sorpresa, desde las lentejas con un giro increíble hasta la gyoza de callos, que es un explosión de sabor en la boca. Sin mencionar los temakis, que son fresquísimos y con combinaciones que no te esperas. El ambiente es moderno y relajado, y la pasión del equipo se siente en cada rincón. No cabe duda, Ugo Chan es una apuesta segura si te encanta la cocina japonesa, pero con ese toque creativo que tanto la hace destacar.
Ya es la tercera vez que visito el lugar y estoy más que contenta. Esta vez comimos en la barra, lo cual es genial porque puedes ver el espectáculo de la cocina en acción. El sashimi de virrey, las lentejas y esos nigiris de foie y anguila son un must. ¡Ah! Y nos dieron a probar un postre nuevo que quieren incluir en la carta, su versión de la tarta al whisky, ¡me encantó! Además, es genial que Ugo se pase por las mesas, saludando a todos. Y claro, fui con una amiga y la cuenta salió a 124€ por cabeza, pero lo valió cada céntimo.
Y es que no se siente el tiempo cuando estás allí. Llegamos a la 1:45 y, sin enterarnos, salimos a las 4:30. Eso sí que es señal de que te sientes a gusto. El trato del personal fue de 10 y la mezcla de sabores españoles y japoneses que ofrecen es simplemente sublime. En esta ocasión optamos por la carta, que nos salió más económico, y sinceramente, salimos más que satisfechas.
Entonces, ¿qué tipo de cocina ofrece Ugo Chan? Pues una increíble fusión de sabores españoles y japoneses, con platos que son un espectáculo en sí mismos. Desde el nigiri de foie hasta el sashimi de virrey, hay algo para cada paladar y, lo mejor, es que todo con una presentación excepcional y un profundo respeto por los ingredientes. ¡Definitivamente hay que volver!
Cuál es el concepto detrás de la fusión de la comida japonesa y la cocina madrileña en Ugo Chan
¡Y qué decir de Ugo Chan! Terminé el 2024 con una experiencia gastronómica que seguro recordaré por mucho tiempo. Este lugar, con 5 estrellas en mi lista personal, es un verdadero tesoro en C. de Félix Boix, 6, Chamartín. La magia está en cada plato que sale de la mente creativa del chef Hugo Muñoz, y ni hablar de la atención del sumiller, somewhereatthebottom91, que sabe cómo acompañar cada bocado con el vino perfecto. La relación calidad-precio es increíble; te llevas a casa un verdadero placer culinario por una cifra que merece cada céntimo. ¡Es insuperable!
No solo eso, también es el mejor restaurante de Madrid 2023 según la Academia Madrileña de Gastronomía y cuenta con una estrella Michelin. Pero, la verdadera experiencia sólo se puede comprender estando allí. Desde que llegas, el ambiente es romántico y acogedor, perfecto para una cena especial, una reunión de negocios o incluso para disfrutar con tus amigos gastrocolegas. Te prometo que la propuesta gastronómica te va a enamorar.
Hablando de los platos, la Omakase by Hugo es un viaje de sabores fascinante. Imagínate un Ikizukuri de cabracho exquisito, o unas gyozas de callos a la madrileña que son la fusión perfecta entre lo japonés y lo castizo. Cada bocado es un homenaje a la tradición, como ese paté de campaña que desafía las normas con su toque de gyoza y salsa Cumberland. ¡Es pura magia! Y no te olvides de la lenteja caviar con Torcaz al curry japonés; ese plato me dejó sin palabras, un verdadero estallido de sabores.
La fusión entre la comida japonesa y la cocina madrileña en Ugo Chan es algo realmente especial. Es como si el chef Muñoz hubiera hecho un viaje por la gastronomía y lo hubiera traído de vuelta en forma de platos icónicos que evocan tradiciones tanto de Madrid como de Japón. La ensaladilla rusa con guisante lágrima es un claro ejemplo de ese juego entre culturas, mientras que la flor de calabacín en tempura te transporta directamente a México. Aquí, los ingredientes de la gastronomía española se encuentran con técnicas y presentaciones niponas, creando una experiencia única que solo puede describirse como un verdadero festival de sabores. En resumen, ¡no dejen de disfrutar de Ugo Chan!
Qué platos destacados puedo encontrar en el menú de Ugo Chan
No sé tú, pero yo siempre estoy en busca de esos restaurantes que te dejan con una sonrisa de oreja a oreja, y Ugo Chan es definitivamente uno de esos lugares. Desde que entras, te das cuenta de que la atención al cliente no es solo un detalle, sino toda una experiencia. El equipo es súper amable y te hace sentir como en casa; incluso me dio la oportunidad de charlar un rato con Hugo, y te digo, ¡es el mismo tono que su comida! ¡Qué nivel!
Hablemos de la comida, porque lo que se sirve aquí es sublime. Recuerdo que el pescado que probé de inicio estaba espectacular, pero las lentejas y las gyozas de callos a la madrileña me volaron la cabeza. Y, si te gusta el carne, el solomillo Wellington de corzo es un 'must' absoluto. La variedad de nigiris es impresionante, y entre ellos, el de foie es algo que tienes que probar; ¡te aseguro que no te dejará indiferente!
La experiencia siempre ha sido de 5 estrellas, de principio a fin. La verdad, el ambiente es moderno y cómodo, perfecto tanto si decides cenar en la barra como si prefieres una mesa. Cuando estuve allí, casi viví un momento Omakase, donde ver cómo preparan los nigiris es casi tan placentero como comerlos. Lo mejor de todo es que tienen un estricto control sobre alérgenos, lo cual me sorprendió gratamente, ¡es algo que no se ve en todos lados!
Y para aquellos que se preguntan, ¿qué platos destacados puedo encontrar en el menú de Ugo Chan? Bueno, no te puedes perder las gyozas de callos, el nigiri de foie, el lenguado y la reinterpretación de la ensaladilla rusa. Y no olvides dejar espacio para el postre de chocolate; es el cierre perfecto para lo que seguramente será una de las mejores comidas que hayas tenido en Madrid. Sin duda, ¡volvemos pronto!
Cuál es la atmósfera del restaurante Ugo Chan
La verdad, si todavía no has probado Ugo Chan en Chamartín, estás perdiéndote algo realmente especial. La comida es sencillamente excepcional, y creo que lo mejor de todo es que no hay un solo plato que te decepcione. Al principio, me lancé a por el nigiri de foie y no pude evitar sentir que estaba en el cielo. Y eso que el postre normalmente es donde suelen flaquear los restaurantes, pero aquí, ¡vaya! Te aseguro que incluso el chocolate tiene un sabor que te hace llorar de felicidad.
Hugo, el dueño, es un verdadero crack. Te da esa sensación de estar en casa, como si fueras parte de la familia, y se nota que ama lo que hace. Su equipo también tiene un gran esfuerzo detrás, cuidando cada detalle, lo que realmente hace la diferencia. Eso sí, hay que mencionar que a veces los tiempos entre plato y plato pueden ser un poco irregulares; hay momentos en que te sirven todo pegado y otros en los que parece que te olvidan un poco. Pero, con tanta maravilla en la mesa, fácilmente puedes olvidarlo.
Y no solo es la comida; la coctelería es increíble. Cada cóctel que probé fue mejor que el anterior, pero tengo que darle un toque especial al de Yuzu. Más que una bebida, es como una experiencia. Desde la barra de sushi, ver a los chefs trabajando con tanta dedicación es un espectáculo en sí mismo. Te sientes afortunado de estar allí y, de verdad, no quieres marcharte.
La atmósfera en Ugo Chan es realmente cálida y acogedora; es el tipo de lugar donde puedes relajarte y disfrutar con amigos, inmerso en charlas y risas. Te envuelve esa sensación de estar en un lugar que cuida profundamente a sus comensales. Así que, si piensas en salir a cenar, yo diría que no lo dudes. ¡Volveré, y seguro que tú también deberías!
Ugo Chan tiene algún tipo de reconocimiento gastronómico
Después de leer sobre Ugo Chan, lo primero que tengo que decir es que la sensación fue un poco agridulce. Llevar tanto tiempo esperando para probar el sitio y tener expectativas tan altas siempre tiene su riesgo. Fui a cenar con un amigo, y decidimos ir a la carta para elegir lo que realmente nos apetecía. La comida fue, en general, buena, aunque hubo momentos que nos dejaron un poco decepcionados. Las gyozas fueron espectaculares, sin duda las mejores que hemos probado. Pero, por otro lado, los nigiris nos parecieron un tanto standard. Un poco más flojos que los de cualquier japonés decente, y eso fue una pequeña decepción.
El resto de los platos, como el tartar y las lentejas con curry caviar, estaban buenos, pero debo decir que eran bocados muy pequeños, lo que te deja con un poco de hambre. El servicio también fue un tema complicado. Es un restaurante que claramente tiene potencial, pero en nuestra experiencia, estaban un poco desorganizados. Un momento que recuerdo bien es cuando una camarera nos trajo platos para empezar, y un minuto después, otra vino a recogerlos y a cambiar todo. ¡Un poco confuso! Cuando pedimos el temaki, nos dijeron que iba a tardar más de 15 minutos. Eso no debería pasar en un lugar con tan buena fama. Sin embargo, un gesto amable vino después: nos trajeron un par de temakis de cortesía porque notaron que estábamos decepcionados. Un buen toque, la verdad.
Ah, y no puedo dejar de mencionar la coctelería. Los cócteles son clásicos pero adaptados a lo que quieras, y el chico que los prepara es súper amable. Realmente, los cócteles fueron un punto alto de la noche. El ambiente es bullicioso, pero da un toque vibrante al lugar. Nosotras en la barra tuvimos una experiencia única, la comida era deliciosa y la atención fue atenta y profesional. Todos los platos tenían una fusión de sabores bien lograda. Sin duda, merece la pena visitar Ugo Chan para disfrutar de una comida sabrosa y un ambiente diferente.
Sobre el tema de reconocimiento, Ugo Chan parece estar en ruta de conseguir algo, aunque no tengo información específica sobre premios o miles de artículos en prensa. Con lo que hemos probado y la creatividad en los sabores, hay potencial para que se convierta en un referente en el panorama gastronómico de Madrid. Así que si tienes la oportunidad, ¡no dudes en darle una oportunidad!
Cuándo se inauguró Ugo Chan
Y pensar que todo comenzó en un pequeño rincón de Chamartín, en C. de Félix Boix, 6, donde Ugo Chan ha ido llenando estómagos y corazones con una propuesta culinaria que realmente se siente especial. La calidad de los productos es una de esas cosas que destaca y que, honestamente, se nota en cada bocado. Nosotros decidimos dejarnos llevar por las recomendaciones del chef, y vaya que fue una experiencia inolvidable. El nigiri de pescado blanco con shiso y la reinterpretación de la ensaladilla rusa son platos que no se olvidan fácilmente. ¡Una delicia!
Aún recuerdo cuando probar las lentejas con coco y las gyozas de cocido nos dejaron con la boca abierta. Las gyozas, aunque algo olvidadas al principio, acabaron siendo uno de los momentos más esperados de la noche. Sí, el servicio estuvo un poco lento en ese detalle, pero el personal es tan atento que no pudimos más que reírnos de la situación. Aquí, el ambiente también aporta, se siente esa vibra de cuidado en cada rincón del restaurante. Sin duda, un lugar donde te miman y eso vale oro en Madrid.
Por supuesto, no todo el mundo tiene la misma suerte. Escuchar críticas de experiencias no tan brillantes es parte del juego, pero creo que Ugo Chan tiene mucho que ofrecer. Una opinión destaca lo “minimalista” de algunas presentaciones, pero para nosotros, cada plato fue una pequeña obra maestra en la que la creatividad y el sabor se combinan. No se puede hacer feliz a todo el mundo, pero con el equipo que tienen, ¡se merecen más estrellas Michelin!
Y si quieres saber un poco sobre sus inicios, Ugo Chan se inauguró en 2020. Así que, aunque sea un lugar relativamente nuevo, ha creado un gran impacto ya con su pasión por el detalle y esos sabores que nos hacen querer volver. Sin duda, si te animas a ir, ¡prepárate para disfrutar de una experiencia 5 estrellas!
Es necesario hacer una reserva para comer en Ugo Chan
Y ya que estamos hablando de Ugo Chan, no puedo evitar recordar lo que nos pasó la última vez que fuimos. Quisimos darle otra oportunidad, porque había escuchado cosas realmente buenas. Pero, una estrella, ¡una y no más! Fuimos porque nos lo recomendaron, pero la experiencia no fue para nada lo que esperábamos. 200€ por persona, y eso sin vino. Para cuando salimos, todos teníamos ganas de ir a devorar una hamburguesa. Es una pena, porque es evidente que la comida es de buena calidad, pero los tamaños son ridículamente pequeños para lo que cobran. Por ejemplo, el plato de lentejas se quedaba en una cucharada sopera. Te quedas con ganas de más, y eso en un restaurante de este nivel, es un gran fallo.
En cuanto al sushi, la verdad es que el 99 lo supera con creces. Y no es que yo sea súper fan de comparaciones, pero es un poco difícil no hacerlo cuando has pasado de un plato exquisito a uno que te deja frío, literalmente. Hablando de frío, el aire acondicionado era un tema recurrente entre nosotros. Tuvimos que pedir en repetidas ocasiones que bajaran la temperatura, porque estábamos todos tiritando. El personal fue amable, pero al parecer, tenían que cuidar a los clientes en barra, lo cual no entiendo. ¿No podrían pensar en un sistema de aire más eficiente? Con estos precios, deberíamos estar cómodos, no deseando salir corriendo de allí.
Y, ya para cerrar con una nota sobre los postres, ¡vaya decepción! Nos sirvieron fresas con nata, que era casi más decorativo que otra cosa. Una fresa cortada en láminas con un poco de espuma, ¿en serio? No sé vosotros, pero a esa altura del almuerzo, ya esperas algo un poco más consistente. El mousse de chocolate también era bastante normal, sin nada que lo hiciera destacar. En general, creo que Ugo Chan no se merece la estrella Michelin que tiene y hay otros lugares en Madrid donde puedes disfrutar de una comida deliciosa y salir satisfecho sin tener que hacer malabares con tu hambre.
Así que, en respuesta a la pregunta que todos se hacen: ¿Es necesario hacer una reserva para comer en Ugo Chan? Bueno, yo diría que es recomendable, pero quizás solo para asegurar que no te quedes sin mesa. Aunque, después de nuestra experiencia, tal vez quieras considerar primero otras opciones en la zona. ¡Hay mucho más por descubrir en Madrid!
Con cuánta anticipación debo reservar una mesa en Ugo Chan
Ya te digo que Ugo Chan en Chamartín es uno de esos sitios que merecen la pena. ¡Olé, olé y olé! Cuando llegas, la profesionalidad del servicio te envuelve de inmediato. Desde que te sientas, sientes que estás en un lugar donde cuidan cada detalle. El ambiente es exquisito y da la sensación de que estás a punto de vivir una experiencia gastronómica de primer nivel. La calidad de los productos habla por sí misma, y es que aquí no solo comes, ¡disfrutas!
Los platos que probé fueron una pasada. Las Gyoza de Callos son un must y no puedo dejar de pensar en los Niguiri de Sardina y Alboronía. Y, por favor, no te vayas sin probar el Tartar de Toro con Caviar. Es una combinación que, sinceramente, no puedes dejar pasar. Ah, y aunque soy un amante de los postres, debo ser sincero: aunque el chocolate estaba bien, no cumplió con la brillantez del resto del menú. Pero no dejes que eso te desanime, ¡la cena en general fue increíble!
A pesar de algunas pequeñas pegas, como un ingrediente que faltó en un plato, la experiencia global fue superior. Si miras las reseñas, verás que muchos hablan de lo mismo: un sitio muy recomendable, sin duda. Con precios que rondan los 100€ por persona, es más que justificable dada la categoría del restaurante.
Ahora, cambiando de tema, si tienes ganas de ir, no te lo pienses dos veces. Deberías reservar con un par de semanas de antelación, especialmente si vas en fin de semana, porque suele llenarse y los mejores días vuelan. Así que coge tu móvil y asegúrate de asegurar esa mesa, ¡te va a encantar!








