Restaurante Sacha

Restaurante Sacha

En el corazón de Chamartín, en la calle Juan Hurtado de Mendoza, está Sacha, un bistró que ha sabido ganarse el paladar de los madrileños desde 1972. Aquí no hay lugar para oropeles ni fruslerías; la propuesta culinaria es clara y directa, con una cocina de raíces gallegas y toques catalanes que sorprenden a cada bocado. ¿Quieres disfrutar de un buen vino? Su selección de vinos está muy bien cuidada, y el servicio a cargo de David y su equipo es sencillamente excepcional.

Este lugar no es solo un restaurante; es un referente en la alta restauración de Madrid con una calificación de 4.6 de 5 en Restaurant Guru, gracias a las 1687 reseñas de sus visitantes. Si pasas por ahí, no olvides reservar una mesa para degustar sus platos innovadores elaborados con ingredientes de primera calidad y un punto de cocción impecable. Y si te gusta comer al aire libre, su terraza es una delicia durante el verano, ¡un plan perfecto para disfrutar de buena comida y buena compañía!

Restaurante Sacha

Restaurante
4,6
1.081Reseñas
Fotos
Zona ajardinada, C. de Juan Hurtado de Mendoza, 11, Posterior, Chamartín, 28036 Madrid
913 45 59 52

Horarios Restaurante Sacha

DíaHora
lunes13:45–16:00, 20:45–24:00
martes13:45–16:00, 20:45–24:00
miércoles13:45–16:00, 20:45–24:00
jueves13:45–16:00, 20:45–24:00
viernes13:45–16:00, 20:45–24:00
sábadoCerrado
domingoCerrado

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Sacha

Dónde se encuentra el bistró Sacha

¡Hola, amigos! Quiero compartirles mi experiencia en el Restaurante Sacha, que se encuentra en una zona ajardinada en C. de Juan Hurtado de Mendoza, 11, Posterior, Chamartín, 28036 Madrid. La verdad, tenía muchas ganas de probarlo y, ¡vaya que no me decepcionó! Este lugar tiene una puntuación de 4 estrellas, y lo merece por la calidad de su cocina. Las preparaciones son sencillas, pero el resultado es de esos que sólo pocos pueden lograr.

Uno de los platos que más me sorprendió fue el salmonete en escabeche; ¡ligero y con un sabor que se te queda en la memoria! También estaba muy buena la raya a la mantequilla negra, que se deshacía en la boca. Y no puedo dejar de mencionar la tarta dispersa, que es algo que simple y llanamente debes probar. La única 'pega' fue la tortilla vaga; la disfruté, pero con todo el hype que traía, esperaba algo más wow. Ah, y no olvidemos el pan; en un restaurante donde los platos invitan a mojar, ¡es fundamental que el pan esté a la altura!

El servicio fue de lo más amable, ¡de verdad! Me hicieron sentir como en casa, incluso con recomendaciones personalizadas. También fueron muy considerados con un amigo que estaba comiendo solo. En cuanto al precio, oscila entre 70-80€ por persona, lo que, considerando la calidad de los productos, me pareció totalmente justo. Aunque el ambiente del local tiene su encanto, hay detalles que podrían cuidar un poco más. Por ejemplo, los platos estaban un poco golpeados y el jardín de enfrente necesitaba un toque de amor, especialmente fuera de temporada.

Para acabar, si alguna vez te preguntas, '¿Dónde se encuentra el bistró Sacha?', pues ya lo sabes: está en C. de Juan Hurtado de Mendoza, 11, Posterior, Chamartín, 28036 Madrid. Así que, si están buscando un lugar que ofrezca una experiencia gastronómica muy agradable, ¡anímense a visitarlo!

qué año ha estado funcionando Sacha

Y bueno, si no has estado en el Restaurante Sacha, ya estás tardando. En medio de esa zona ajardinada de Chamartín, lo que realmente importa es que este lugar es posiblemente uno de los mejores restaurantes de Madrid. Ahí, hacen que lo complicado parezca sencillo: la carta es una deliciosa mezcla de clásicos que, si eres un amante de la buena comida, tienes que probar. La tortilla vaga y la falsa lasaña son un par de platos que no te puedes perder. Y el tuétano, ¡wow!, está espectacular. Si te gusta el marisco, la raya con ese suave sabor a mantequilla es simplemente increíble. Y no olvidemos el steak tartar, que es de los mejores que puedas pedir. Para mí, todo lo que probé estaba a otro nivel y, junto con el servicio que es de 10, eso te deja más que satisfecho.

Hay que decir que el ambiente también tiene su encanto. Aunque el nivel de ruido puede ser un poco alto, todavía se puede charlar sin problemas. Es el lugar perfecto si vas con un grupo de 3 o 4 amigos. La zona del comedor interior tiene un aire acogedor, con un toque que te transporta al pasado. A veces, puede que notes algunos detalles que necesitan cuidado, como platos un poco descacarillados, pero nada que empañe la experiencia. Vamos, que te sientes bien atendido y si sigues los consejos del camarero, no hay manera de que falles en tu elección.

Lo del precio es otra historia. Puede que sea un pelín elevado, sí, pero cuando piensas en lo que estás comiendo, merece la pena. Aquí las raciones pueden quedarte un poco cortas si eres de buen comer, pero la experiencia en sí es tan buena que te lo perdonas. La comida y el servicio se llevan un sólido 5 en todo. Es un lugar que realmente cuida cada detalle, gracias, en parte, al esmero del Sr. Hormaechea, el dueño y chef, que hace que cada visita sea especial. En resumen, es el sitio ideal para disfrutar de una comida excelente y salir con una sonrisa.

Para los que se preguntan desde cuándo está funcionando Sacha, la verdad es que ha estado emocionando a los amantes de la gastronomía desde hace años. ¡Así que ya sabes, no lo dejes pasar!

Qué tipo de cocina se ofrece en Sacha

La última vez que fui a Sacha, me di cuenta de por qué es tan popular, ¡y eso que había pasado un tiempo sin ir! No es fácil conseguir mesa aquí, pero vale la pena la espera. La carta es variada y sorprendente, así que si eres fan de la buena comida, este sitio es un must. Todo lo que probamos estaba riquísimo, especialmente la Falsa Lasaña de Txangurro y la Raya a la Manteca Negra. ¿Y el servicio? Inmejorable, con un ambiente acogedor que hace que te sientas como en casa. La cena no es barata, pero esos 80-90€ por persona se justifican cuando te reciben con tantos detalles.

Lo que más me gusta de Sacha es que siempre te dejan recomendar, lo que hace la experiencia aún más personalizada. ¡Y hablemos un momento de la Tortilla Vaga! Es uno de esos platos que se te quedan grabados en la memoria, junto con unos postres que son auténticas maravillas. Si eres amante de lo dulce, tienes que probar la Tarta Dispersa; no puedes irte sin haberla degustado. En general, el ambiente es genial, muy acogedor y con un servicio que te hace sentir especial.

Por otro lado, hay quienes han tenido experiencias un poco diferentes. Algunos comentan que el precio puede ser un poco alto, especialmente si acabas sintiendo que te quedas con hambre. Es cierto que algunos precios parecen desorbitados, como los 5 euros por un pan brioche que no hace justicia. Sin embargo, en mi experiencia, Sacha sí cumple con las expectativas de calidad y sabor. La ventresca es increíble y, aunque hay platos que puede que no te sorprendan tanto, lo bueno supera lo mediocre.

Entonces, ¿qué tipo de cocina se ofrece en Sacha? La respuesta es sencilla: es una propuesta de cocina de producto con toques sofisticados y sencillos que realzan los sabores. Se enfoca en resaltar ingredientes frescos y de calidad, adaptándose a diferentes paladares, incluso para quienes buscan opciones vegetarianas. Sin duda, la combinación de todo esto lo convierte en un lugar especial en el corazón de Madrid. ¡No olvides reservar, que se llena rápido!

Qué influencias culinarias destacan en los platos de Sacha

¡Definitivamente valió la pena la espera para conocer el Restaurante Sacha! Que sitio tan lindo y especial, de verdad. Pequeño, acogedor y con una atención de 10. Super importante, ¿no crees? Y no puedo dejar de mencionar la comida; todo lo que probamos fue wow divino. Decidimos compartir todos los platos y llegaron en dos tandas, siempre bien presentados. Cada bocado fue un placer. Los espárragos, el salpicón, la raya y las chuletitas estaban en otro nivel. Si vas, prepárate para disfrutar de una experiencia que difícilmente olvidarás.

Claro que no todo es color de rosa. He escuchado que algunos tienen opiniones un poco distintas. Por ejemplo, hay quienes piensan que la calidad de la comida es buena, pero no sorprendente. Aunque el ambiente es tranquilo y encantador, con esa decoración de los años 90 llena de botellas de vino y fotos, no se puede pasar por alto que no es el sitio más accesible. Y los precios… bueno, hay quienes dicen que son disparatados. Te chocan un poco cuando te das cuenta de que ¡la tortilla 'vaga' cuesta 30 €! Además, el detalle de que te sirvan agua de una botella abierta y te la cobren también deja un mal sabor de boca.

A pesar de esas críticas, muchos coinciden en que Sacha tiene algo especial, y parece ser uno de esos lugares que se mantienen fiel a sus raíces. El ambiente y el servicio hacen que te sientas como en casa, y eso, al final, es lo que cuentan. Y con platos icónicos como el tuétano o el steak tartar, no es de extrañar que lo consideren uno de los mejores de Madrid. En verano, su terraza también es una maravilla, ¡no te la puedes perder!

Sobre las influencias culinarias, en Sacha se nota un homenaje a la tradición con un toque moderno. Platos como la falsa lasaña de txangurro y la tortilla vaga parecen ofrecer un guiño a la cocina española, pero con un giro único que los hace destacar. Cada bocado se siente como un viaje, donde lo clásico se encuentra con lo innovador, y eso es lo que realmente engancha. Así que si te animas, prepárate para explorar sabores verdaderamente excepcionales.

Por qué es conocido Sacha entre los madrileños

La verdad es que no hay mejor plan que salir a cenar al Restaurante Sacha. Este lugar, escondido en una zona ajardinada de Chamartín, es justo lo que necesitas para disfrutar de una velada especial. Estoy hablando de un sitio con 5 estrellas en comida y servicio, donde cada bocado es un viaje al paraíso culinario. Si te gusta la cocina bien hecha y en un ambiente acogedor, Sacha es un sí rotundo. A mí me sorprendió la famosa tortilla vaga, ¡es que es riquísima!

El menú es variado, pero no te vayas sin probar la falsa lasaña de txangurro. Su sabor es brutal, aunque ten cuidado que puede tener un par de trozos de cáscara que te saboteen la experiencia. La raja en manteca negra también es un espectáculo, aunque a veces puede estar un pelín cargada de grasa. Y aunque el tuétano fue el más flojo de la noche, realmente quedó eclipsado por lo demás. A veces, con dos platos ya te quedas más que satisfecho, ¡es como para soltar el postre!

¿Y el ambiente? Un 10 total. Es el tipo de lugar que no solo te atrapa por su comida exquisita, sino también por el trato que recibes. Cada camarero es un amor, siempre atentos a que todo esté perfecto. Es un sitio 100% recomendable para ir al menos una vez en la vida, sobre todo si estás celebrando algo especial. A veces, la vida pide que las cenas sean más que una simple comida: son momentos que atesorar.

Entonces, ¿por qué es conocido Sacha entre los madrileños? La calidad de sus platos, como el caldo o las cocochas, junto con la atención impecable, lo convierten en un clásico. Sin olvidar el ambiente relajado y acogedor en un entorno precioso. Así que, si no lo has probado aún, ya sabes lo que tienes que hacer: ¡ponte las pilas y ve a Sacha! No te vas a arrepentir.

Cómo es la selección de vinos en Sacha

Así que, ya te cuento sobre mi experiencia en Restaurante Sacha, un sitio que tiene su propio rollo, y no es del todo nuevo pero ha sabido mantenerse al día. Es un local que te hace sentir como en casa, en una zona ajardinada que le da un toque especial, especialmente si decides disfrutar de una comida al aire libre. Ya han pasado un par de años desde la última vez que estuve allí, y debo decir que poco ha cambiado, lo cual tiene su encanto. Aunque lo que he notado es que Sacha, el nombre del restaurante y el propio personaje, sigue mostrando su carácter caprichoso hacia los clientes. Es interesante ver cómo un sitio puede seguir siendo un punto de referencia en Madrid.

La comida no decepcionó del todo, aunque hubo sus altibajos. Empezamos con una sopa de cebolla que estaba bien presentada, pero el calor y el sabor del caldo dejaban un poco que desear para los 16,00 € que costó. Luego, los tacos de merluza fueron un plato curioso; la merluza estaba rica, pero el tamaño fue un poco escaso por 27,00 €. Te esperas más por ese precio, ¿verdad? La presentación era original, pero el truco de utilizar un papel para evitar el derrame le quitó un poco de glamour. En cambio, el steak tartar me pareció un plato normal, pero por 31,50 € no preguntaron el punto que lo querías. Aun así, acompañarlo de unas patatas fritas es siempre un acierto.

Ah, y no me olvido de la corvina; muy sabrosa, aunque le faltaba un pelín de cocción. Las verduras, eso sí, perfectas, tiernas y bien cocinadas por 26,50 €. De postre, el pao de lò estaba delicioso, un puntazo a tan solo 7,00 €. No puedo dejar de mencionar el café irlandés, que tardó un poco en salir, pero mereció la espera y costó 7,95 €. La atención del personal fue un poco peculiar; algunas camareras parecían ir a su aire, pero el Maître y el camarero que nos atendieron estuvieron a la altura.

Ahora, para los amantes del vino, la selección en Sacha es un poco... “sin ton ni son”, como diría yo. Optamos por un vino de Las Cercas de Castilla y León, que resultó ser una excelente elección por 25 €. La relación calidad-precio fue tan buena que ya he comprado un par de botellas para disfrutar en casa con amigos. Así que, si te pasas por allí, no dudes en pedir esa opción, ¡seguro que te encantará!

Quiénes son los encargados del servicio en Sacha

Y hablando de Sacha, menudo descubrimiento, ¿verdad? Si alguna vez te encuentras por la C. de Juan Hurtado de Mendoza, 11, Posterior, en Chamartín, no dudes en hacer una reserva. Cinco estrellas bien ganadas, y eso que la atención y el servicio son lo que realmente marcan la diferencia. De hecho, cada visita siento que estoy tratando con un equipo que ha hecho todo con muchísimo cariño. Te aseguro que no te arrepentirás de nada, así que ve con la mente abierta.

La comida es otro rollo. Comimos la famosa tortilla vaga para compartir y, madre mía, ¡eso es un espectáculo! Si te gusta el pescado, el lenguado a la plancha está para llorar de lo rico que está. Y ya ni te cuento de la tarta dispersa. La descripción suena simple, pero es una verdadera maravilla. Aquí no solo comes, sino que saboreas, y todo por 80-90 € por persona, que es más que razonable por la calidad que te ofrecen. Así que, si aún no has probado esto, ponle un check a tu lista urgente.

Ahora bien, somos conscientes de que hay opiniones encontradas. Hay quienes esperan más de un sitio con tanto renombre. Algunas críticas apuntan a que les falta intensidad y matices sorprendentes, como los platos emblemáticos que puedan haber probado. Sin embargo, entiendo que para algunos la experiencia fue más flat que emocionante. Pero, si eres un verdadero amante de la gastronomía, estos detalles pueden ser simplemente parte de una experiencia que, en general, sigue valiendo la pena.

Hablando del servicio, el equipo de Sacha juega un papel clave. Los encargados del servicio son un grupo de apasionados que se nota que entienden bien su trabajo. Hay un aire de dedicación que conecta tanto en la atención como en la preparación de cada plato. Es simplemente un lugar en el que cada detalle cuenta y se siente esa emoción en cada bocado. Así que, ya sabes, si estás buscando un lugar que te enamore o te haga reflexionar sobre tu paladar, Sacha es una parada obligatoria en Madrid.

Cuál es la calificación de Sacha en Restaurant Guru

Entonces, después de una buena charla, decidimos ir a Sacha en la C. de Juan Hurtado de Mendoza, 11, Posterior, en Chamartín. ¡Qué lugar más acogedor! La terraza está en medio de una zona ajardinada, y se siente como un pequeño remanso de paz en el bullicio de Madrid. Perfecto para una comida tranquila con amigos. Aunque el trato del personal es, digamos, un poco más cordial de lo que me gustaría (pero eso puede que sea solo yo), me gustó que se esforzaran en hacer que tuviéramos una buena experiencia.

La espera entre platos fue un poco larga, pero, ¿quién cuenta los minutos cuando hay buena conversación? En cuanto a la comida, ¡oh, la experiencia fue un viaje de sabores! La tortilla vaga es definitivamente una de sus estrellas, y la falsa lasaña de txangurro es de otro mundo. Aunque el resto del menú está bien, no es algo que te deje boquiabierto si ya has probado buenos restaurantes antes. Eso sí, es un poquito carillo para las porciones que ofrecen, pero saborear esos platos únicos merece la pena.

Para la próxima vez, estoy deseando volver, no solo para repetir esos platos que me conquistaron, sino también porque tengo la curiosidad de ver cómo luce el lugar por la noche. Con todo lo que dicen de la atmósfera mágica, no puedo imaginarme una experiencia mejor. En fin, parece un lugar súper imprescindible; llevan más de 50 años ofreciendo productos de alta calidad y lo han demostrado en cada visita.

¡Ah! Y si te preguntabas cuál es la calificación de Sacha en Restaurant Guru, prepárate para esto: ¡una impresionante calificación de 4 estrellas! Totalmente merece esa reputación y más, así que ¡no dudes en probarlo y hacer tu propia evaluación! ️

Cuántas reseñas tiene Sacha en Restaurant Guru

Y siguiendo con mi experiencia en Restaurante Sacha, ¡qué lugar más increíble! Desde el momento en que cruzas la puerta, sabes que estás en un sitio especial. El ambiente es realmente excelente, gracias a su zona ajardinada que te envuelve en una atmósfera tranquilísima. Imagina disfrutar de una comida de alto nivel rodeado de plantas y flores. Es ideal para relajarte y dejarte llevar por los sabores.

Hablemos de la comida, porque es aquí donde Sacha brilla de verdad. Probé la famosa Tortilla de Trufa y, Dios mío, ¡qué delicia! Tiene ese toque especial que la convierte en un must. También, no puedes perderte la Falsa Lasaña de Txangurro; es una creatividad culinaria que, te lo aseguro, no habías probado antes. Y para calmar la tentación del dulce, el Postre de Chocolate fue la guinda del pastel, un placer que no se puede dejar pasar.

El servicio es igualmente destacable; el dueño se nota que se interesa por cada cliente y está atento a cualquier momento. Siempre es genial ver a alguien que se preocupa por lo que haces, ¿verdad? Y si hablamos de precios, aquí te dan mucho por lo que pagas: entre 40 y 50 € por persona, ¡y vale cada céntimo! Sin duda, tanto la comida como el servicio merecen unas 5 estrellas.

Y para los amantes de las reseñas, debo decir que Sacha tiene un montón de buenas críticas. En Restaurant Guru, ¡tienen más de 400 reseñas! Así que, si buscas un sitio donde disfrutar de una experiencia gastronómica de primera, ya sabes dónde ir.

Fotografías Restaurante Sacha

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