El Flaco

El Flaco

En una calle tranquila del barrio de Prosperidad, a simple vista, El Flaco no destaca, pero su cocina es todo un hallazgo. Este restaurante, dirigido por Andy Boman, ofrece una fusión asiática que une la esencia de la comida tailandesa con lo mejor de productos de primera y los conocimientos de alta cocina. Aquí, cada plato juega con una mezcla explosiva de sabores: lo dulce, lo salado, lo agrio y lo picante se combinan en salsas caseras 'secretas' que elevan la experiencia gastronómica a otro nivel. No dejes de probar su Yukke estilo sueco con pera japonesa nashi y kaviar Kalix.

El menú está repleto de maravillas como baos esponjosos, currys que te transportan a Asia y sorprendentes ingredientes como el skrei. El ambiente es acogedor y el servicio excepcional; el personal está listo para ayudarte a elegir lo mejor. Los rollitos primavera de pato y la creme brulee son imperdibles, así como los platos que resaltan ese equilibrio perfecto de sabores. ¿Listo para una experiencia culinaria que seguramente no olvidarás? ¡Haz tu reserva en TheFork y descubre por qué El Flaco está tan bien valorado!

El Flaco

Restaurante especializado en fusión asiática
4,7
1.334Reseñas
Fotos
C. de Javier Ferrero, 8, Chamartín, 28002 Madrid
911 99 65 02

Horarios El Flaco

DíaHora
lunesCerrado
martes13:30–15:30, 20:30–23:30
miércoles13:30–15:30, 20:30–23:30
jueves13:30–15:30, 20:30–23:30
viernes13:30–15:30, 20:30–23:30
sábado13:30–15:30, 20:30–23:00
domingoCerrado

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Flaco

Dónde se encuentra ubicado el restaurante El Flaco

Si estás buscando una experiencia culinaria que te deje sin palabras, ¡deberías probar El Flaco! Este restaurante de fusión asiática en C. de Javier Ferrero, 8, Chamartín (28002 Madrid) se ha convertido en uno de nuestros favoritos. Si no me crees, solo echa un vistazo a su Instagram: explorando.saboress y verás por qué. Cada plato que nos traen es simplemente espectacular, con un cuidado impresionante en cada detalle.

Para empezar, nos recibieron con un aperitivo de gazpacho con un toque thai que estaba muy fresco y era la entrada perfecta para abrir el apetito. Ya ahí, sabíamos que estábamos en buenas manos. Como siempre tenemos un poco de indecisión en la mesa, decidimos probar varias cosas y no nos decepcionó. Los baos de panceta cocida en caldo cantonés y frita estaban increíblemente sabrosos, y los black baos de langostino, con curry rojo y avellanas, ¡madre mía! Esa salsita nos dejó babeando, si el primero estaba rico, este era de otro mundo.

Para el plato principal, nos decantamos por un Lanksa Panang. No queríamos algo muy picante y, la verdad, fue una de las mejores elecciones que hemos hecho en mucho tiempo. El curry tenía ese balance perfecto entre picante y dulce que simplemente enamora, ¡y la merluza estaba en su punto! No pudimos evitar recordar la salsa durante días. Y para acompañar, unas cervezas asiáticas que combinaban a la perfección.

Para cerrar con broche de oro, pedimos una crème brûlée de maracuyá con helado, y te prometo que fue la experiencia más dulce que hemos tenido. Sin palabras, en serio, ¡menudo manjar! El local es acogedor y moderno, y el servicio es impecable. De verdad, el tiempo entre cada plato estaba perfectamente medido, y el personal siempre atento a cualquier detalle.

Así que si te preguntas dónde se encuentra ubicado el restaurante El Flaco, ya lo sabes: en C. de Javier Ferrero, 8, Chamartín, 28002 Madrid. No dudes en hacerle una visita, realmente entra en el ranking de los mejores restaurantes de Madrid. ¡No te arrepentirás! ️

Quién es el chef o director del restaurante

Y no puedo dejar de hablar de El Flaco, que realmente me sorprendió cuando llegué casi por casualidad a su acogedor local en C. de Javier Ferrero, 8, Chamartín. Desde el primer momento, el servicio fue de cinco estrellas. Los camareros son súper amables y atentos; realmente se nota que están ahí para hacerte sentir bien. Me echaron una mano enorme con las recomendaciones y, ojo, el postre que sugerieron era el maridaje perfecto para el plato principal. La comida es una explosión de sabores, con esa mezcla de cocina asiática y española que le da un toque único. Sin duda, un lugar totalmente recomendable.

Y, si hablamos de platos, ¡tienes que probar el curry de carrillera! Fue de lo que más me gustó. Además, su crème brûlée de fruta de la pasión es sencillamente espectacular. La cocina está bien trabajada y fiel a los sabores originales; hay una variedad increíble con opciones tanto de pescado como de carne, y casi todo es apto para compartir. En un sitio con esos niveles de calidad y un precio razonable (entre 50 y 60€ por persona), no me parece nada desorbitado. Aunque creo que hay un par de detalles que podrían mejorar el ambiente: tuvimos una mesa al lado de un montón de manteles y con cajas de cartón a la vista. No obstante, esto no le quita el brillo a una experiencia que, definitivamente, vale la pena repetir.

Cuando estuve allí, me pareció muy divertido cómo el personal explica cada plato: desde la manera de cocinar hasta cómo degustarlo. Se nota que saben lo que hacen y que están ahí para que disfrutes al máximo. Para que te hagas una idea, incluso si no soy muy fanático de este tipo de cocina, todo me encantó, especialmente la carrillera con ese toque picante que me dejó con ganas de más.

Ah, y por cierto, créeme que dentro de este rinconcito de sabor está el chef Miguel Villarroya, quien ha puesto su empeño en ofrecer un menú que realmente resalta por su originalidad y calidad. Si te gusta la fusión de sabores, ¡no te vas a arrepentir de darle una oportunidad a El Flaco!

Qué tipo de cocina ofrece El Flaco

Así que ya saben, si buscan una experiencia culinaria para recordar, El Flaco en Chamartín es el lugar. La verdad es que no puedo dejar de repetir lo bueno que es este sitio. Imagínense una cena donde cada plato es un pequeño viaje al sudeste asiático; simplemente se siente que todo está bien pensado. La mayoría de los platillos están diseñados para compartir, así que es como si estuvieras disfrutando de un menú degustación en cada visita. El brioche de pato se lleva el premio a lo mejor de la noche, y junto al curry rojo con carrillera, simplemente nos dejaron boquiabiertos. ¡Cada bocado era pura felicidad!

Y no hay que olvidarse del servicio, que también merece una ovación. Aparte de ser súper atentos y agradables, tienen un conocimiento impresionante de cada plato en la carta. Si tienes dudas o restricciones alimentarias, como uno de nuestros amigos que es celíaco, pueden adaptar varios platos para que todo el mundo salga feliz. ¡Eso es un detallazo! Hay un montón de opciones sin gluten, lo que es perfecto si tienes que ser cuidadoso. Además, el ambiente del lugar también es muy agradable, aunque, si soy sincero, una mejora en la decoración podría hacer que se sienta aún más acogedor.

En cuanto al precio, es increíble lo que ofrecen. Puedes disfrutar de una cena completa por alrededor de 30-40 €, lo que me parece que está muy bien para la calidad que recibes. Y si te apetece darte un capricho, con un presupuesto de 50-70 € por persona puedes darte un festín inolvidable. Entre los platos que recomendamos están el bao de panceta y el curry verde de pescado; aunque honestamente, no puedes fallar con nada de lo que pidas. ¡Ah! Y dejémoslo claro: su creme brulée de maracuyá es un final dulce que ni se deben plantear perderse.

Así que, volviendo a la pregunta de qué tipo de cocina ofrece El Flaco, se puede decir que es una perfecta fusión asiática que combina sabores intensos y técnicas de diferentes regiones del sudeste asiático. Así que, si están buscando un lugar donde disfrutar de una experiencia gastronómica única y accesible, ya saben a dónde ir. ¡No se lo pierdan!

Qué características hacen que la cocina de El Flaco sea especial

Y bueno, si alguna vez te has preguntado cómo puede un restaurante destacar en un mar de opciones, El Flaco es el lugar que te va a dejar sin palabras. Fui a cenar el 1 de agosto de 2024, y, sinceramente, nunca defrauda. Tienen esos platos de siempre pero siempre están perfectamente ejecutados. No puedo dejar de recomendar el curry verde de corvina y mariscos. ¡Es una explosión de sabor! Los baos también son imperdibles, bien rellenos y con un sabor que te hace querer más. Aunque, tengo que ser honesto, la carrillera con curry fue el plato menos interesante de la noche. Pero para compensar, el postre fue todo un acierto, ¡riquísimo! El precio por persona para una cena completa ronda entre los 60-70 €, pero vale cada céntimo.

Y si buscas algo con un toque tailandés auténtico, aquí estás en el lugar correcto. Me encanta que, cuando pruebas un buen pad Thai, como el de aquí, te das cuenta de lo *vulgarizada* que está la comida tailandesa en otros sitios. Además, lo mejor es que los precios son razonables para lo que se ofrece en Madrid hoy en día. Para dos personas, recomiendan pedir un par de entrantes y un plato principal para compartir. Con una bebida, puedes salir con una cuenta de entre 30-40 € por persona. Y el local es muy agradable, con un ambiente tranquilo y un nivel muy bajo de ruido, algo que se agradece mucho.

La verdad es que cada vez que voy, me sorprende la calidad de sus platos. En mi última visita probé el tartar de vieira, unos rollitos de pato, y no puedo dejar de mencionar el bao de panceta, que estaba desafiante y fabuloso. Todos los platos son una combinación de sabores orientales bien elaborados, y eso es lo que los hace especiales. Esa atención al detalle en la presentación y el sabor son lo que realmente distingue a El Flaco. Así que, si te gusta la comida fusión asiática, ¡este es tu sitio! Volver es una certeza, y estoy deseando probar más de su carta.

Cuáles son algunos de los platos destacados del menú

Si estás buscando un lugar para disfrutar de una buena comida, El Flaco es definitivamente el sitio ideal. La primera vez que fui, me quedé impresionado. ¡5 estrellas para este lugar! El ambiente es realmente tranquilo y acogedor; te hace sentir como en casa, con una decoración que combina lo moderno con toques orientales. La atención es espectacular, y los camareros están siempre atentos, asegurándose de que nunca te falte nada. Desde que llegas, te reciben con una tapa de bienvenida que es un gazpacho de sandía con un ligero toque picante. ¡Una verdadera delicia para empezar la experiencia!

Y ya que hablamos de comida, déjame contarte sobre el menú. Cada plato que pedí me dejó sin palabras. Una de las joyas fue el tartar de cordero, tan sorprendente y lleno de texturas que casi me hecho un baile de felicidad. Comerlo con pan de pita le dio un toque árabe genial que encajó de maravilla. También probamos los baos, que son una auténtica locura, especialmente el de panceta cocida en caldo cantonés, al que no le puedes poner ni un “pero”. Los sabores realmente explotan en boca y te dejan queriendo más. ¡Además, el postre de crème brûlée es una forma increíble de cerrar la comida!

Si te preguntas cuáles son algunos de los platos destacados del menú, definitivamente no deberías perderte el tartar de cordero con tahini y piñones, los baos (el de panceta y el de langostinos son mis favoritos), y la fantástica crema brulée. Además, si te preocupan las alergias alimentarias, no te preocupes; tienen un gran cuidado en ese tema y adaptan los platos para que todos puedan disfrutar. La relación calidad-precio es más que justa, ¡alrededor de 50-60 euros por persona en un día especial! Así que, si estás planeando una salida, ¡no dudes en visitar El Flaco! Te prometo que no te arrepentirás. ¿Listo para hacer la reserva? ✨

Qué es el Yukke estilo sueco y qué ingredientes lleva

Así que después de disfrutar de una noche en El Flaco, tengo que decir que la experiencia fue simplemente increíble. Empezamos con un tataki y un tartar de vieira que estaban fuera de este mundo. La explosión de sabores que le daban el cilantro y la leche de coco a cada plato me dejaron deseando más. Y eso no es todo, porque también probamos el ssam de rodaballo y un bao de langostino que, con la regla de “uno por persona”, ¡me dejó con ganas de más! La cena fue perfecta para compartir entre los cuatro, y por solo 36€ por cabeza, ¡incluyendo dos botellas de vino blanco!

No puedo dejar de mencionar el curry rojo; de hecho, el mejor que he probado en mi vida. Y es que la amabilidad del camarero, Quino, que también nos preparó unos cócteles increíbles, hizo que todo fuera aún mejor. Su pasión cuando nos explicaba cada plato fue simplemente encantadora. La experiencia no solo fue sobre la comida, sino también sobre la atención y el ambiente que crearon en el restaurante.

Hablando de ambiente, el local es monísimo, con una decoración acogedora y tranquila. La verdad, se siente un lugar ideal para relajarse y disfrutar de una buena conversación mientras pruebas algún plato. Personalmente, me encantó el gazpacho de sandía y la ensalada thai de mango; eran frescos y perfectos para compartir. Y claro, no puedo olvidarme del crumble de mango con helado de lemongrass. Si estás buscando un buen cierre después de un curry picante, este es el postre ideal. Volveremos sin lugar a dudas, y les diré a todos que deben pasarse por ahí.

Ahora, sobre esa pregunta intrigante, ¿qué es el Yukke estilo sueco? Es un plato que combina carne cruda cortada en cubos (generalmente de res) con varios ingredientes frescos como pecanas, mayonesa, yema de huevo, y a menudo se sazona con un toque de salsa de soja. Es como un tartar, pero con un giro muy particular que le da un sabor único. ¡Definitivamente uno que hay que probar si te gustan los sabores intensos y frescos!

Qué tipo de ambiente se puede esperar en El Flaco

La verdad es que El Flaco se ha ganado esas 5 estrellas a pulso. Si te gusta la fusión asiática y lo de dejarte aconsejar, este es tu sitio. Los camareros son súper amables y entienden lo que dicen, así que no dudes en preguntarles por recomendaciones según tus gustos o tu tolerancia al picante. Hay que tener en cuenta que los curry pican, pero están de muerte. Por otro lado, el Pad Thai es un poco más dulce de lo habitual, perfecto para quienes buscan algo diferente. Y no te vayas sin probar el postre; el helado de jengibre es un acierto total para refrescar el paladar.

Tuvimos varias sensaciones, como bien dije, una vez allá. El ambiente, bien decorado, tiene su rollo, aunque con el calor que hacía yo salí oliendo a comida. Pero la verdad es que no importa cuando la comida es así de rica. Los baos de panceta que pedimos fueron un hit, y el steak tartar tenía un buen punto diferente al que estamos acostumbrados. Si te atreves, los platos de cangrejo son una experiencia, aunque terminas un poco pringado, ¡pero merece totalmente la pena! Y sí, el curry verde me advirtieron que picaba, y vaya que lo hacía; pero bueno, para los valientes es una bomba de sabor.

La carta es pequeña pero variada, y está llena de platos para compartir que son auténticas delicias. Te vas a enamorar del bao de panceta, que es de los más contundentes que he probado. Acompáñalo con un Pad Thai con pollo y, para el final, la crema brûlée hace un broche oro a la cena. Aunque, hay que ser sincero, me sorprendió un poco que te ofrecieran un vermut del Mercadona en un lugar así. Creo que podrían subir un poco el nivel en eso, pero en general, el servicio fue genial y se aseguraron de explicarnos todo desde el principio.

¿Y qué ambiente puedes esperar en El Flaco? Te diría que es un lugar acogedor, bien ambientado, perfecto para cenar con amigos o en pareja, aunque, como comenté, un poco caluroso. Es el tipo de sitio donde no solo te comes unos platos increíbles, sino que también disfrutas de la compañía. Así que si buscas una experiencia auténtica con un toque asiático, prepárate para disfrutar y dejarte llevar. ¡Te prometo que no te vas a arrepentir!

Qué opciones de postres se ofrecen en El Flaco

Hablando de El Flaco, ¡es que no puedo dejar de recomendarlo! El mejor restaurante Thai en el que he comido fuera de Tailandia, sin duda. Está un poco escondido en Chamartín, un barrio que no es super comercial, pero eso solo añade un toque de sorpresa al descubrirlo. Una vez que entras, te atrapa con su atmósfera acogedora y un servicio que de verdad te hace sentir en casa. Nos atendió un camarero que sabía lo que hacía; nos hizo recomendaciones fabulosas y nos explicó las diferencias entre las cervezas artesanales que tenían, lo cual siempre es un plus. Cada visita es como un pequeño festín, y aquí ya hemos ido dos veces, así que se ha ganado un lugar especial en nuestra lista de favoritos.

Y no puedo dejar de hablar de la comida, ¡es de otro mundo! Aplausos de pie para ellos, en serio. Los tartares de vieira y de cordero son algo que no puedes dejar pasar, y los spring rolls de pato te vuelven loco. Si hay un plato que no puedes perderte, es el pad thai con contramuslo y, por supuesto, los currys... ¡simplemente increíble! No me olvido del bao de panceta, que es un regalo para tu paladar. De verdad que aquí la comida tailandesa se lleva a un nivel que no pensabas posible. Todo en un ambiente que hace que te sientas como si estuvieras en otra ciudad, y eso lo hace aún mejor.

Recuerdo la última vez que fuimos, que uno de los días más calurosos de julio, nuestro camarero fue un crack. Nos trató como reyes, y justo cuando empezamos a sudar, ¡dadle un aplauso al cóctel refrescante que nos ofreció! Este tipo de atención hace que quieras volver una y otra vez. Tuvimos un menú espectacular, gracias a las recomendaciones del camarero. Desde los baos hasta el curry verde de mar, todo fue un espectáculo. ¡Así que no se lo piensen más y vayan a visitarlo!

Y bueno, para los que se pregunten qué tal están los postres en El Flaco, tengo que decirles que la cosa no se queda atrás. Su postre de panna cotta con té de jazmín es ligero y perfecto para cerrar la comida, y si eres más de texturas, su tarta de coco es un must que no te dejará indiferente. En resumen, un lugar donde podés disfrutar de una experiencia gastronómica de cinco estrellas y salir con una sonrisa, así que ¡no se lo pierdan!

Cómo se describe el servicio en El Flaco

Ya os he contado un poco sobre la comida, pero el ambiente de El Flaco también es algo que no se puede dejar de lado. El local tiene un aire tranquilo y acogedor, perfecto para relajarte y disfrutar de la experiencia sin el estrés de los restaurantes llenos de ruido. De verdad, es el tipo de sitio donde puedes sentarte y dejar que cada bocado te transporte, como si estuvieras en un viaje gastronómico por Asia, sin salir de Chamartín.

Hablando de sabores, ¿habéis probado el chili crab? Es una auténtica maravilla. La primera vez que lo comí, no podía creer que estuviera disfrutando de algo tan rico en Madrid; me recordó a los platos que devoré en Singapur. ¡Y no se puede olvidar el curry verde! Junto con ese arroz jazmín es un combo que definitivamente no te puedes perder. Luego, por si acaso no te convence la carta, los bao son tan buenos que te antojas de seguir pidiendo más, un must si queréis seguir explorando la carta.

Como si eso no fuera suficiente, la coctelería también es un punto alto. Nos atrevimos con un pisco sour que estuvo delicioso, un gran complemento para la comida. La mezcla perfecta para una cena especial o simplemente para un capricho después de la semana. Y lo mejor es que, por un precio que ronda entre 30-40€ por persona, puedes disfrutar de una experiencia culinaria tan completa.

En cuanto al servicio, no se queda atrás. Desde que llegas, el personal es extremadamente atento y educado. Te explican cada plato con detalle, lo que se agradece si no conoces bien la cocina asiática. La verdad que parece que les encanta lo que hacen, y eso siempre suma a la experiencia. En resumen, si estáis buscando un sitio donde la comida sea buena y el servicio excelente, El Flaco tiene que estar en vuestra lista. ¡No hay duda de que volveremos!

Fotografías El Flaco

Artículos relacionados