
Chivo Loco es un restaurante con historia en el corazón de Cercedilla, situado en C. de la Pontezuela, 21. Este mesón tradicional destaca por su ambiente acogedor y servicio impecable, donde cada camarero te recibe con una sonrisa y un trato excepcional. Su carta está repleta de platos típicos de la Sierra de Guadarrama, con carnes jugosas y recetas que te harán sentir como en casa. Si eres amante de la buena comida, aquí encontrarás un festín que combina lo clásico con toques modernos.
No olvides dejar espacio para los postres caseros, que son un verdadero deleite. En Chivo Loco, la demanda es alta, así que te recomendamos reservar para asegurarte un lugar en esta joya culinaria. Con una calificación de 4.1 en Restaurant Guru y más de 860 reseñas de clientes satisfechos, este sitio se ha ganado su lugar en la lista de imprescindibles. Si buscas una experiencia gastronómica única y rica en sabor, ¡Chivo Loco es el lugar al que debes ir!
Horarios Chivo Loco
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 13:00–17:00, 20:00–23:30 |
| viernes | 13:00–17:00, 20:00–23:30 |
| sábado | 13:00–17:00, 20:00–23:30 |
| domingo | 13:00–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Chivo Loco
Dónde se encuentra ubicado el restaurante Chivo Loco
¡Hey! Si estás buscando un lugar chido para cenar, tienes que probar Chivo Loco en C. de la Pontezuela, 21, 28470 Cercedilla, Madrid. Fui allí con mi mujer y, la verdad, quedé súper impresionado. Este restaurante tiene 5 estrellas, así que imagínate lo bien que lo pasamos. Hemos sido clientes habituales durante años, y aunque el lugar cambió de gerencia hace unos tres años, siguen manteniendo su estilo y, sobre todo, la comida deliciosa.
Nos atendió Víctor, un chico muy amable y diligente. Nos hizo sentir como en casa desde el primer momento. Pedimos nuestras bebidas y, para nuestra sorpresa, nos trajo un aperitivo mientras esperábamos la comida. ¡Un detalle que se agradece! Disfrutamos de los chopitos y sus famosos champiñones al ajillo, que estaban simplemente espectaculares, bien servidos y con una cantidad perfecta. Ah, y no puedo dejar de mencionar el pan, que también estaba buenísimo. Al finalizar la cena, Víctor nos sorprendió aún más al regalarnos unos chupitos de parte de la casa. ¡Todo un detalle! Sin duda, volveremos.
Por otro lado, tengo que mencionar que no todos opinan igual. He escuchado algunas críticas que dicen que no es lo que era antes. Un cliente comentó que el entrecot estaba seco y que los chopitos medio crudos. Pero, en mi experiencia, el servicio fue excepcional y la comida de buena calidad. Para mí, la sopa castellana es de las mejores que he probado, y el cochifrito estaba crujiente por fuera y tierno por dentro. Prácticamente no hay nada negativo que pueda decir, más bien todo lo contrario.
Así que, si te preguntas dónde se encuentra ubicado el restaurante Chivo Loco, ya te lo he dicho: en C. de la Pontezuela, 21, 28470 Cercedilla, Madrid. No dudes en pasarte y disfrutar de una buena cena. ¡Te va a encantar!
Qué tipo de cocina ofrece Chivo Loco
La verdad es que Chivo Loco en Cercedilla es uno de esos lugares que se nota que quieren que sus comensales se sientan como en casa. Cuando fuimos, a pesar del frío que hacía, nos dieron la bienvenida con un caldo calentito que quita el hipo. Te juro que eso no se puede dejar pasar en un día helado. Y ni hablar de las patatas alioli, que no tienen nada que envidiar a las de la abuela, son caseras y riquísimas. La carne, especialmente las chuletillas y el entrecot, ¡uff! Solo de pensarlo se me hace agua la boca.
A veces las croquetas son un poco decepcionantes, ¿sabes? En Chivo Loco están mejorables; aunque el cazón y las alitas estaban bien, yo esperaba un poco más. Pero lo que de verdad brilla ahí es la carne. De verdad, la calidad es top y aunque el pimiento que trae era solo un trocito, no me quita el sueño, porque la carne compensa. No es la primera vez que salimos a comer y de verdad que, con un precio por persona de 40-50 €, queda justificado.
Y ya que hablamos de buenos precios, si llegas un poco tarde, no te preocupes: nosotros llegamos algo justo para la comida y el servicio fue increíble. El camarero, Mario, se preocupó de que tuviéramos todo lo que necesitábamos y nos recomendó el chuletón que estaba de locura. Con un grupo grande, como el que llevamos a celebrar un cumpleaños, la experiencia fue perfecta: sopa castellana, oreja a la plancha, y mollejas que volaron de la mesa. ¡Y no me hagas hablar de los postres! La leche frita y el arroz con leche estaban para chuparse los dedos, y hasta nos invitaron a un digestivo al final. Todo esto, con un ambiente súper agradable y un ruido que te permite conversar sin problema.
Así que si te estás preguntando qué tipo de cocina ofrece Chivo Loco, pues se trata de una cocina tradicional española, con un toque moderno y un corazón casero. Es un sitio ideal para disfrutar de platos clásicos que te hacen sentir como en casa, todo a buen precio. ¡Plan perfecto para otra salida!
Cuáles son algunos de los platos típicos que se pueden encontrar en la carta de Chivo Loco
La primera vez que pises el Chivo Loco no vas a querer dejar de ir. Este mesón tradicional de Cercedilla se ha ganado sus 5 estrellas a pulso gracias a la variedad, cantidad y calidad de sus platos. La atención es otro punto fuerte; la camarera que nos atendió era súper simpática y eso siempre suma, ¿verdad? Además, no puedes irte sin probar su vino dulce de la casa, que está riquísimo. Aunque ha cambiado de dueños, lo han hecho con mucho respeto a la esencia del lugar, y eso se nota en cada rincón.
Hablando de comida, tienes que probar los callos, que son una delicia, y no olvides pedir los espárragos y las croquetas; son un clásico que nunca falla. Y sí, sé lo que estás pensando: '¿Son tan buenos como los de antes?', pues yo te diría que sí, han sabido mantener esa frescura que caracteriza al Chivo Loco. En cuanto a precios, se maneja muy bien: entre 10 y 20€ por persona, ¡una ganga para lo que ofrecen!
Eso sí, no todo el mundo comparte la misma opinión. He oído que algunos se han llevado una decepción tras el cambio de propietarios. La calidad ha bajado y los precios subido, pero espero que eso sea solo un bache en su camino. Alguien incluso comentó que les dijeron que el agua del grifo salía mala cuando pidieron jarras. ¡Eso es un gran no-no! Pero entre nosotros, todos sabemos que un mal servicio puede arruinar la experiencia completa.
Aún así, por lo que yo he vivido allí, el ambiente es chido y siempre hay algo que degustar. El menú del día es bastante correcto y, si tienes suerte, podrías topar con algún postre casero que está para chuparse los dedos. ¡Ah! Y si te invitan a un chupito, ¡ni lo dudes! Es todo parte del encanto.
Así que, para responder a la pregunta que muchos se hacen, algunos de los platos típicos que puedes encontrar en la carta de Chivo Loco son los callos, espárragos, croquetas, champiñones, chorizos, y ese codillo asado que hace que cualquiera se relama. Si buscas un lugar donde salir satisfecho a buen precio y con buena compañía, este es el sitio. ¡De verdad, no te lo pierdas!
Es necesario hacer una reserva para comer en Chivo Loco
Y hablando del Chivo Loco, solo puedo decirte que ha sido una de las mejores experiencias de nuestro fin de semana en Cercedilla. La atención que nos brindó la camarera fue sencillamente excelente. Al final, acabamos preguntándole su nombre porque, claro, había que mencionarla. Nos recomendó unas delicias que hicimos bien en probar. ¡Las croquetas, por ejemplo, son un must! Rellenas de jamón y huevo son pura gloria, así que no las dejes pasar. También la sepia estaba en su punto y, aunque el pinchito parecía simple, fue todo un acierto. ¿A que no sabías que un lugar puede ser tan bueno y asequible al mismo tiempo? La comida es casera y barata, con un precio que ronda entre los 20-30 € por persona.
El ambiente es otro punto fuerte. Puedes disfrutar del interior, que tiene un estilo tradicional muy cuidado y bien climatizado, o si prefieres, hay una pequeña terraza para cuando el clima lo permite. La verdad es que el servicio marcaría la diferencia; ¡en cuanto llegamos nos hizo sentir como en casa! Si conseguir un buen vino es lo tuyo, el tinto de la casa es una buena elección. Lo venden en jarritas y tiene un toque dulce que lo hace único.
Y aunque tuvimos una experiencia casi perfecta, no todo fue de diez. La tarta de queso que probamos no nos convenció del todo, pero eso no empañó lo demás. La sopa castellana y cocido que pedimos estaban simplemente de rechupete. Ah, y un detalle que te voy a dar: aunque el aparcamiento puede ser complicado a veces, hay un parking municipal al aire libre gratuito bastante cerca. Así que ya sabes, no tienes excusas.
En cuanto a la pregunta de si necesitas reservar o no, no te preocupes demasiado. Si planeas ir en fin de semana o durante las horas punta, es mejor hacer una reserva para asegurarte de tener mesa. Pero en general, si llegas a horas menos concurridas, puedes encontrar sitio sin problema. ¡Así que, a disfrutar del Chivo Loco se ha dicho!
Cuál es la calificación de Chivo Loco en Restaurant Guru
Y bueno, una vez más, el Chivo Loco no nos ha decepcionado. Si tenéis pensado ir, ya os advierto que la comida es exquisita y el trato que recibís es de lo mejor. De hecho, el equipo que tiene este lugar es maravilloso, siempre rápidos y con una sonrisa, ¡no hay nada como eso! Y ya que hablamos de comida, no se os puede olvidar probar la morcilla frita y las mollejas, que son todo un must en su menú. De verdad que en verano, disfrutar de su terraza es todo un planazo después de un día explorando Cercedilla.
El cocido madrileño de los viernes es, sin lugar a dudas, otro de sus platos estrella. ¡En serio! Viene tan completo que te deja más que satisfecho, y junto con un buen vino embocado, ese combo es perfecto para combatir el frío del invierno. Ah, y si te queda algo de espacio, no te olvides de la tarta de queso, que es cremosa y deliciosa, ¡perfecta para el cierre de cualquier festín! Cuando fuimos, estaba a tope, así que más vale que reservéis antes de que la jefa les haga falta abrir más mesas.
Después de un paseo por el valle de la Fuenfría, este lugar es el sitio ideal para reponer fuerzas. La comida es casera y muy rica, desde los huevos rotos con patatas hasta las piparras rebozadas en tempura, ¡todo un lujo! Es cierto que no tienen muchas opciones vegetarianas, pero la experiencia culinaria vale la pena; además, el ambiente es tan tranquilo y agradable que no querrás marcharte.
Y si me preguntáis sobre la calificación de Chivo Loco en Restaurant Guru, os diré que ¡no se puede quejar! Tiene una calificación de 5 estrellas, y no es para menos con toda la calidad que ofrecen. Así que ya sabéis, si estáis por Cercedilla, no dejéis pasar la oportunidad de comer en el Chivo Loco. ¡Os prometo que no os arrepentiréis!
Qué hace que el ambiente de Chivo Loco sea acogedor
Y bueno, si estás buscando un lugar que combine buena comida con un ambiente de toda la vida, Chivo Loco es tu sitio. Nos sentamos a disfrutar de un menú delicioso y equilibrado en cuanto a calidad y precio, ¡sin duda merece esas 5 estrellas! Todo estaba casero y rico, y el servicio fue excelente, así que ni te diré lo bien que nos trataron. El lugar en sí es super acogedor y siempre tiene ese toque familiar que encanta.
Hablando de comida, si tienes la oportunidad de probar los champiñones, ¡no te los puedes perder! Y ni se te ocurra irte sin catar el vino de la casa, que va de lujo con cualquier plato. Por un precio que ronda los 10-20 € por persona, la calidad no te decepcionará. Ya sabes, después de un día explorando por Cercedilla, no hay nada mejor que sentarse aquí y disfrutar de una buena cena.
Claro, hay opiniones para todos los gustos. Algunos han mencionado que las porciones podrían ser más generosas, lo cual es un punto a tener en cuenta. Pero, vamos, que en general la comida es buena y el ambiente cómodo. Las raciones son suficientes y el lugar te invita a quedarte un rato más, especialmente en la terraza al solecito. Y no olvides dejar espacio para los postres caseros; aunque siempre hay margen de mejora, vale la pena probarlos.
En cuanto al ambiente, lo que realmente hace que el Chivo Loco sea acogedor son las camareras atentas y majas, la decoración sencilla pero entrañable y ese aire de restaurante familiar que parece haber estado aquí para quedarse. Se siente como un hogar lejos de casa, donde los sabores son auténticos y el trato, de los de siempre. Definitivamente, ¡una visita aquí es un planazo que no puedes dejar pasar!
Qué tipo de servicio se puede esperar en Chivo Loco
Y, ¿sabéis qué? En Chivo Loco no solo el nombre es llamativo, ¡la comida también lo es! Si alguna vez has tenido ese antojo de un plato casero, este es el lugar. Imagínate llegando al restaurante y sintiendo esa vibra acogedora que te envuelve. La decoración es un homenaje a lo tradicional y familiar, ¡te sientes como en casa! Es genial saber que aquí hay opciones vegetarianas, así que tus amigos que se cuidan también están en buenas manos. La comida es simplemente deliciosa, y es justo lo que necesitas después de un día en la montaña.
El trato que recibimos fue de 10, ni más ni menos. El servicio es súper atento y cariñoso, lo que hace que el ambiente se sienta aún más cálido. El personal no solo se preocupa de que todo esté perfecto, sino que además tienen una sonrisa que hace que te sientas muy bienvenido. Podríamos decir que el ambiente es de 5 estrellas y, sinceramente, no se exagera.
Y ya que estamos hablando de repetir, voy a ser honesto contigo: es un lugar al que realmente tengo ganas de volver. La mezcla de un ambiente tan familiar con ese toque de comida casera es un combo que no se encuentra en cualquier sitio. Así que, si decidís ir, está garantizado que vais a salir con una sonrisa y seguro que con ganas de llevar a otra gente para compartir esa experiencia.
Entonces, ¿qué tipo de servicio se puede esperar en Chivo Loco? Pues, como os he contado, es un servicio atento y cercano, casi como si te sirviese tu propia familia. Con un ambiente cálido y acogedor, aquí te tratan como si fueras de la casa. En resumen, ¡saldrás contento y con ganas de volver!








