
Si quieres disfrutar de la mejor comida castellana en Madrid, Mesón El Águila es el lugar que estás buscando. Con más de 50 años de experiencia, este restaurante en la Calle Lago Como, 2, Vicálvaro se especializa en recetas tradicionales que te harán sentir como si estuvieses en casa. Entre sus platos destacados están los Caracoles al mesón, los Callos a la Madrileña, y asados espectaculares como el Chuletón de Buey y la Paletilla de Lechal. Y no te olvides de probar el Cochinillo; definitivamente es un must.
El ambiente del mesón es super acogedor, con una barra fantástica, varios salones y una estupenda terraza de verano. Todo aquí está pensado para que disfrutes de una experiencia deliciosa, con un servicio rápido y atento. Si lo tuyo son los postres, los caseros son generosos y ¡riquísimos! Así que no hay excusa, reúne a tus amigos o familia y lánzate a probar la mejor comida castellana. Te esperamos en Mesón El Águila para que disfrutes de una buena comilona.
Horarios Mesón El Águila
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 12:00–17:00 |
| miércoles | 12:00–17:00 |
| jueves | 12:00–17:00 |
| viernes | 12:00–24:00 |
| sábado | 12:00–24:00 |
| domingo | 12:00–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Mesón El Águila
Dónde se encuentra el Mesón El Águila en Madrid
¡Hola, amigos! Si están buscando un lugar genial para comer en Madrid, tienen que probar Mesón El Águila, que está en C. del Lago Como, 2, Vicálvaro, 28032 Madrid. Yo estuve allí y me llevé una experiencia de 5 estrellas. El menú del día está de lujo, con comida casera que te hará sentir como en casa, y no se pueden perder los postres caseros, que son simplemente irresistibles. Además, la atención de Juan y la camarera de la barra fue excelente, siempre con una sonrisa y dispuestos a ayudar. ¡Un verdadero hallazgo!
El ambiente es súper agradable. El lugar está muy bien decorado y limpio, lo que siempre se agradece. Me encantó la terraza interior, perfecta para disfrutar de un café o unas cañas, sobre todo cuando hace buen tiempo. Debo decir que me encantaría volver cuando regrese a Madrid, porque realmente es un sitio que invita a quedarse un rato más. Y si se preguntan por la ubicación, no hay problema... ¡está muy cerca de la estación de metro, así que es fácil ir al centro!
Aunque no siempre hay mesa en la terraza, vale la pena atmósfera del salón de abajo. En mi visita pasada, lo malo fue que se sentía un poco oscuro sin luz natural, pero la atención del personal compensa ese pequeño inconveniente. Las croquetas fueron un poco básicas para mí, pero las setas empanadas que pedí estaban de muerte. Sin embargo, el entrecot no fue mi mejor elección, estaba un pelín duro, pero bueno, a veces pasa, ¿no? Lo importante es que el servicio es súper atento y simpático, lo que hace que regresaría sin dudarlo.
Y para que tengan una idea del precio, el menú del día sale por solo 13€ y te incluye bebida, pan y postre. ¿Qué más se puede pedir? ¡Así que, ya saben! Si están por la zona, el Mesón El Águila es una parada obligada. Recuerden, está en C. del Lago Como, 2, y ¡no se olviden de probar el secreto ibérico!
Cuántos años de experiencia tiene el Mesón El Águila
La verdad es que Mesón El Águila nos ha sorprendido gratamente después de tantos años sin visitarlo. Ya no recordaba cuánto disfrutaba comer ahí. Este lugar es amplio y desahogado, ideal para reunirnos con amigos o familiares sin sentir que estamos apretados. Su decoración sencilla le da un toque rústico muy acogedor, y la atención del personal es siempre amable y eficiente. ¡Nada como llegar y que te reciban con una sonrisa!
Primero probamos la sopa de cocido que estaba de 10 y las fases leonesas, que son todo un clásico. Después, ¡vaya descubrimiento! La lubina a la espalda fue un acierto, sabrosa y en su punto, pero el secreto ibérico se robó el show, tierno y lleno de sabor. Cada plato que pedimos mantuvo esa calidad que caracteriza al mesón, y sin duda, los precios están super accesibles. Estar en torno a 10-20 € por persona y salir satisfechos es un triunfo.
No puedo olvidar mencionar las navajas que pedimos también; estaban fuera de carta y valían cada euro de esos 19 que costaban. Eran grandes, a la plancha y con ese aliño de aceite, cebollino y ajo que las hacía irresistibles. ¡Y qué decir de los caracoles a la madrileña! Con mucho sabor en su cazuela de barro. Allá, lo que se busca es comida casera, generosa y llena de sabor; así que, si aún no han ido, se están perdiendo un buen festín.
La experiencia no afectó solo al almuerzo. Del ambiente me pareció un 4, pues aunque acogedor, no es el lugar más elegante del mundo; y para el servicio, aunque todo fue muy bien, algunas veces algo lento. Pero, en definitiva, el equipo se siente comprometido en hacerte sentir bienvenido. Con más de 58 años de experiencia, está claro que saben lo que hacen, ¡y lo siguen haciendo!
Qué tipo de comida se ofrece en el Mesón El Águila
Y después de mi experiencia en el Mesón El Águila, tengo que decir que en general me llevé una muy buena impresión. Desde el principio, el servicio fue muy amable y eso siempre cuenta, ¿no? La comida estaba riquísima, aunque hay que mencionar que pedimos una carne que estaba un poco seca para mi gusto. Pero, ¡vaya! Los chipirones que pedimos estaban de otro mundo, sencillamente eran los mejores que he probado. Si buscas precios económicos, aquí te salen tirados. La cena nos costó entre 40 y 50 euros por persona, y la calidad valió cada céntimo. *Sin duda, volveré.*
Otra cosa que me sorprendió fue la variedad de platos. Hay algo clásico, como las croquetas de la Tía Julia y la carrillada, donde el sabor es estupendo, aunque el servicio podría ser un poco más ágil. A veces puede ser regular, pero para ser una taberna de barrio ha cumplido con creces. Pedimos un par de cervezas y varias tapas, y con 70 euros quedamos más que satisfechos. Eso sí, el ambiente, aunque no es nada del otro mundo, tiene un aire acogedor. Cada vez que voy, me siento como en casa.
Hablando de platos, no hay que dejar de mencionar las patatinas al cabrales y los callos que disfrutamos en la terraza. Con un día soleado, la camarera fue muy atenta y cercana, aunque le hubiese dado un toque más picante a los callos para hacerlos perfectos. Pero eso ya son manías personales. *En general, el Mesón es un lugar muy recomendable*.
Ahora, ¿qué tipo de comida se ofrece en el Mesón El Águila? Pues la comida es española, con una buena selección de platos típicos que hacen que sientas que estás disfrutando de lo mejor de la gastronomía local. No es nada del otro mundo, pero sí muy sabrosa, con porciones abundantes y un ambiente que te invita a quedarte un rato más. ¡Definitivamente una parada obligatoria en Vicálvaro!
Cuáles son algunos de los platos destacados del Mesón El Águila
Ahora que ya te he puesto al tanto de lo que se cuece en el Mesón El Águila, te tengo que contar que este sitio es un 5 estrellas en toda regla si lo que buscas es un buen plan para disfrutar con amigos. Recomendable para tomarte un par de cañitas con unos aperitivos, es justo lo que necesitas después de una semana ajetreada. Además, si te quedas con hambre, tienen un gran salón donde puedes quedarte después de tus cañas y llenar bien el estómago. Este sitio sí que sabe cómo hacer que te sientas a gusto.
Lo mejor es que, cuando sube el calor en verano, abren su terraza al aire libre. Imagina eso: un buen día soleado, tu bebida favorita en la mano y disfrutando de la buena compañía. Aunque el nivel de ruido es moderado, el ambiente siempre se siente alegre y relajado. Y si decides ir en grupo y sois más de 9 personas, no te preocupes, que ahí tienen espacio de sobra para todos, ya sea en el comedor interior o el patio. ¡La experiencia es de las que te hacen querer volver!
Sin embargo, como en cualquier lugar, también hay opiniones diversas. Algunos han tenido experiencias menos agradables, desde un servicio deficiente hasta problemas con la comida, como sucedió con los cachopos recalentados. Es una pena, porque la cocina casera tiene su encanto y hay quien asegura que los guisos son bien ricos. Así que, aunque hay voces disidentes, el Mesón sigue siendo un punto de unión para muchos.
Y ya que estamos, hablemos de esos platos destacados que no te puedes perder si decides darte una vuelta por el mesón. Los guisos son un must, y garantizan que están hechos con cariño. Si llegas con hambre, los cachopos suelen ser la estrella en la mesa, aunque asegúrate de que te los sirvan frescos y bien hechos. Si lo tuyo son las raciones, puedes disfrutar de una selección variada que no te dejará indiferente. ¡Así que ya sabes! Si buscas un buen lugar para disfrutar con amigos y buenos sabores, no dudes en visitar el Mesón El Águila.
Qué es el "Cochinillo" y por qué se recomienda probarlo
Y ya que hablamos de lugares que dan gusto visitar, el Mesón El Águila es uno de esos que siempre se puede recomendar. Cinco estrellas, sin duda, con una oferta culinaria que es simplemente excepcional. La mayoría de los platos tienen calidad de 10, y aunque he escuchado que el famoso buey a la piedra ha tenido alguna que otra mala pasada por no estar bien atemperado, su carne sigue siendo buenísima. Si el servicio es de calidad, la experiencia se vuelve increíble.
Es un lugar castizo, popular y agradable. Ideal para ir a disfrutar de unas cervezas y unas raciones con amigos. Las patatinas al Cabrales son un must, te lo puedo asegurar, y las raciones son generosas. Para cenar, el precio oscila entre los 20-30€ por persona, que la verdad, considerando lo bien que comes es bastante razonable. Aunque es un poco complicado encontrar aparcamiento, es uno de esos sitios que probablemente ya conocerás si eres de la zona.
Por otro lado, he escuchado algunas críticas sobre el servicio, que puede ser un poco mejorado en ciertos momentos. La última vez que fui, el ambiente estaba animado y las mesas, amplias, perfectas para grupos. Perder el encanto que han tenido durante tantos años sería una pena, así que esperemos que lo mantengan. Eso sí, el machacito sigue estando delicioso, al menos eso no ha cambiado.
Ahora, si te preguntas qué es el "cochinillo" y por qué deberías probarlo, permíteme explicarte: es uno de esos platos tradicionales que se sirve crujiente por fuera y super tierno por dentro. La textura y el sabor son una experiencia única que realmente merecen la pena. Al ser una receta clásica de la cocina española, muchas veces suelen hacerlo de forma casera, y si en El Águila lo preparan como se debe, te aseguro que no te arrepentirás de haberle dado una oportunidad. ¡Tienes que ir y contarnos qué te parece!
El Mesón El Águila tiene opciones para comer al aire libre
Hablando del Mesón El Águila, hay opiniones de todo tipo, pero la mayoría coincide en que el sitio tiene su encanto. La comida suele ser buena y, si tienes suerte, podrás disfrutar de las croquetas de la Tía Julia que son un clásico, y ni te hablo de las patatinas Al Cabrales que son imprescindibles. Aunque, ojo, a veces la ración puede parecer un poco escasa para el precio que pagas, especialmente si te decides por el plato de chuletitas de cordero que en algunos casos ha dejado a más de uno con hambre y con una cuenta elevada. Pero bueno, no todo en la vida puede ser perfecto, ¿verdad?
En cuanto al ambiente, hay quienes dicen que huele un poco a cocina, lo que puede ser incómodo porque se nota en la ropa después de una buena comida. Aún así, el personal es bastante rápido y amable, lo cual es un punto a favor que no se puede pasar por alto. Muchas veces cuando el lugar está lleno parece que el servicio no se ve afectado, lo cual habla bien de la eficiencia del equipo.
Ahora, sobre si hay opciones para comer al aire libre, aquí viene lo interesante: el Mesón El Águila ha sido siempre un sitio familiar, así que aunque no lo mencionan específicamente, no sería raro que tuviesen algún tipo de opción al aire libre. Eso sí, ten en cuenta que hay un par de escalones a la entrada, pero con un poco de ayuda, ese tema se puede solucionar para quienes necesiten acceso para sillas de ruedas. Así que si decides ir en buen tiempo, ¡intenta preguntar si hay alguna mesa disponible fuera para disfrutar del ambiente de Vicálvaro!
Cómo es el ambiente del restaurante Mesón El Águila
Y si hablamos de Mesón El Águila, hay que reconocer que es un sitio de esos que no pasan de moda, ¿sabes? Con su calidad de comida de toda la vida, aquí puedes disfrutar de platos que nunca defraudan. Los torreznos son verdaderamente excepcionales y la oreja, si te gusta, ¡la tienes que probar! Es cierto que el precio puede estar un poco por las nubes, especialmente porque hay sitios en Vicálvaro donde se come bien a un mejor precio, pero la experiencia lo vale. En términos generales, puede que te gastes entre 20 y 50 euros por persona, dependiendo de lo que pidas. Pero, te aseguro que quedas satisfecho.
Lo mejor es que si tienes la oportunidad, pide mesa en la terraza interior; es uno de esos lugares que tienen su encanto. Y no lo olvides, si vas, no te puedes perder las Patatas Revolconas con Torreznos o las Croquetas de la Tía Julia porque son un must. El ambiente es genial y el servicio, en general, suele ser bastante bueno, aunque hay opiniones encontradas. He oído de quienes han tenido malas experiencias con el personal, pero por lo que he visto y vivido, generalmente los camareros son atentos y hacen que tu visita sea aún más placentera.
Sin embargo, tengo que reconocer que hay críticas más duras que le han llovido en los últimos tiempos. Algunas personas han tenido experiencias realmente vergonzosas. Desde tratos groseros hasta platos que no se sirven en las mejores condiciones; como un cordero que en vez de caliente llega frío por dentro. No voy a negar que es un lugar donde los precios pueden asustar a más de uno, especialmente si te topas con un mal servicio. Pero si todo va bien, seguro que acabas lleno y contento, aunque la calidad del trato deja dudas en algunas ocasiones.
Así que, ¿cómo es el ambiente en Mesón El Águila? Bueno, la experiencia puede variar. Si tienes suerte de que todo salga como debería, disfrutarás de un entorno acogedor y amigable, donde la gente suele reír y pasar un buen rato. Pero, por otro lado, hay quienes piensan que el lugar ha cambiado y ya no es lo que era hace unos años. Así que, si vas, ¡prepárate para una buena comida, pero no olvides estar atento al servicio y disfrutar del momento!
Qué tipo de servicio se puede esperar en el Mesón El Águila
Siguiendo con lo que te contaba, el Mesón El Águila es un sitio que, aunque puede que tenga sus altibajos, realmente tiene mucho encanto. Imagina un lugar donde puedes disfrutar de mollejas, oreja y revolconas al lado de amigos y familiares. Además, los callos y las croquetas variadas son una delicia que no puedes dejar pasar. Y si tienes un antojo más especial, pide el besugo por encargo; ¡espectacular! Y, por supuesto, el aperitivo de los machacaitos (ese vermouth preparado que pone a todos de buen humor) es el toque perfecto para empezar la comida.
Sin embargo, no todo ha sido color de rosa en nuestras visitas. Recuerdo una vez en la que el servicio nos dejó un poco desilusionados. Aunque éramos un grupo de 30 personas, el camarero estaba un poco desbordado y no precisamente tenía la mejor actitud. Te puedo asegurar que la comida estaba bien, pero el ambiente se vio un poco afectado por esas prisas y las malas caras al pedir las consumiciones. A veces, el servicio puede influir en la experiencia, y esta fue una de esas ocasiones.
Por otro lado, hemos vuelto algunas veces y la experiencia ha mejorado bastante. El servicio ha sido genial, y hemos disfrutado de comida casera que está realmente rica. Los postres, ni te cuento, ¡son una delicia! Si el ambiente es más relajado, la comida realmente brilla y uno se va muy satisfecho.
Así que, para responder a la pregunta sobre qué tipo de servicio puedes esperar en el Mesón El Águila, creo que depende mucho del día y de la afluencia de clientes. Cuando el servicio está a la altura, es fantástico: amable, atento y sin prisas. Pero en las ocasiones en las que hay mucha gente y el personal se siente un poco abrumado, la atención puede flaquear. Así que si decides ir, puede que te sorprendas, y tal vez disfrutes de una buena experiencia, pero también ve preparado por si te toca un día complicado. ¡Ya sabes cómo son esas cosas en los restaurantes!








