
Si visitas Collado Villalba, no puedes perderte el Restaurante El Gallinero, un lugar que mezcla lo mejor de la tradición y modernidad en un entorno rústico espectacular. Ubicado en una finca de la sierra madrileña, su interior, lleno de madera y piedra, crea una atmósfera acogedora que te invita a quedarte. Ya sea que elijas cenar en el patio ajardinado bajo las estrellas en verano, o en el bonito salón, siempre encontrarás un rincón perfecto para disfrutar.
La carta está diseñada para satisfacer todos los gustos, desde entrantes intrigantes hasta platos principales deliciosos como las albóndigas de buey o el cachopo de cecina, que son realmente imperdibles. Si no quieres complicarte, el menú del día por solo 23 euros incluye un entrante, un primero, un segundo y un postre que harán que salgas con una sonrisa. Si buscas una experiencia gastronómica inolvidable en un sitio que te hará sentir como en casa, El Gallinero es tu opción ideal. ️✨
Horarios Restaurante El Gallinero
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 13:00–16:00 |
| miércoles | 13:00–16:00 |
| jueves | 13:00–16:00 |
| viernes | 13:00–16:00, 21:00–23:00 |
| sábado | 13:00–16:00, 21:00–23:00 |
| domingo | 13:00–16:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante El Gallinero
Dónde se encuentra el Restaurante El Gallinero
¡Tienes que conocer el Restaurante El Gallinero! Si estás buscando un lugar que realmente te deje una increíble experiencia, este es el sitio. Se sitúa en la Carretera de Navacerrada M-601, km 0, 600, 28400 Collado Villalba, Madrid, y créeme, vale completamente la pena la visita. El servicio es super cuidado, atento y profesional, siempre listos para hacerte sentir como en casa.
Hablemos de la comida, que es sin duda lo mejor. Cuando llegamos, nos trajeron unas croquetas de cecina y queso como aperitivo de la casa. ¡Estaban para morirse! Cremosas por dentro y crujientes por fuera. Luego probamos una ensaladilla rusa que te hará replantearte todo lo que conoces sobre este plato. Tiene un toque a marisco que la hace absolutamente diferente y con ingredientes de primera calidad, se nota que se preocupan por lo que sirven.
De plato principal, compartimos unas pochas con codorniz estofada que estaban deliciosas. Tenían un sabor equilibrado perfecto, donde la codorniz realmente brillaba y se complementaba con la suavidad de las pochas. Pero eso no es todo, porque también pedimos el rabo de vaca. Este plato es sabroso y abundante, ¡y no olvides mojar mucho pan! De verdad, ¡arriesgar sin probarlos es un crimen! Para rematar la comida, no te olvides de pedir la tarta de queso con fresas confitadas, que está de otro mundo. La comida y el servicio merecen un 5 estrellas en cada aspecto.
Por cierto, si vas en un día complicado como el Día de la Madre, ¡haz reserva! Así fue como logramos comer de maravilla ese día. Los camareros son super amables y siempre están pendientes de ti, lo que merece un gran agradecimiento. Eso sí, una pequeña advertencia: el pan y el aperitivo que te ofrecen vienen con cargo, así que si estás a dieta o simplemente no quieres, ¡diles “no gracias”!
Así que ya sabes, si te preguntas dónde se encuentra el Restaurante El Gallinero para pasar un buen rato y disfrutar de buen comer, ahí tienes la dirección. ¡No dudes en darle una oportunidad, seguro que repetirás!
Qué tipo de entorno ofrece El Gallinero
Y bueno, ¿puedo decir que El Gallinero se lleva un 10 en el ambiente? Desde que entras, te sientes como en un lugar especial. La decoración es una pasada, con techos altos y una sonoridad perfecta que hace que puedas hablar sin problemas, además de estar ubicado en plena dehesa de Collado Mediano, lo que le añade un toque de magia al entorno. Imagínate, comer rodeado de naturaleza y con unas vistas increíbles. ¡Es el plan ideal para una escapada!
El trato es otro punto que destaca. Sandra, nuestra camarera, se portó genial y estuvo en todo momento pendiente de nosotros. ¡No se le escapaba nada! Y aunque puede que la comida esté un poco más en la línea de la alta cocina, la verdad es que vale cada euro. Pagamos unos 60€ por persona, y te aseguro que por ese precio te llevas más que una simple comida; es una experiencia gastronómica completa. Eso sí, ven con hambre, ¡porque las raciones son generosas!
Hablando de comida, no puedo dejar de recomendar las croquetas de jamón; son un must. También probamos el lomo alto de vaca y el cachopo, ¡y estaban en su punto! La calidad de los ingredientes se nota en cada bocado. Y aunque el pescado estaba muy bueno, el protagonismo se lo lleva la carne, que es deliciosa y jugosa. De postre, la tarta es un escándalo de grande, y con dos o hasta tres personas se comparte sin problema.
¿Qué tipo de entorno ofrece El Gallinero? Pues es un lugar donde el buen rollo y la buena comida se fusionan en un ambiente acogedor, casi familiar. Es perfecto tanto para ir en pareja como para grupos grandes, y si tienes peques, también los admiten. Así que ya sabes, si buscas un lugar donde disfrutar de una comida especial, con un ambiente espectacular y atención de primera, ¡este es tu sitio! Sin duda, repetiremos.
Cuál es la atmósfera del interior del restaurante
Pero bueno, hablemos de lo que realmente cuenta, ¿no? El Gallinero tiene su encanto, y siempre hemos disfrutado de su bonita ubicación. Es un lugar que invita a relajarse después de un buen día en la montaña, pero hay detalles que ya no pasan desapercibidos. Ayer, por ejemplo, nos encontramos con esos chipirones a 25€ que, sinceramente, nos dejaron un poco fríos. Ocho chipirones pequeños y una guarnición escasa… me dirás tú. Más de 3€ por cabeza y eso no es, ni de lejos, un plato que grite “¿por qué no vienes todos los días?”.
Sin embargo, no todo ha sido tan negativo. La vez anterior probamos el menú del día y la experiencia fue bastante buena. Por 24,90€, te sirve un entrante, un primero, un segundo, un postre y bebida. Las cantidades eran adecuadas y no salías a reventar, perfecto para una comida de mediodía. Eso sí, el pan de aceite un poco duro, pero nada que no se pueda pasar por alto cuando el servicio es rápido y atento. ¡Fue un buen descubrimiento!
Pasando a otra nota, la comida estaba bastante bien, con esos momentos de “wow” como las croquetas que eran casi una explosión de sabor. Pero claro, las manitas de cerdo que pedimos un día no eran precisamente un acierto y la espera fue un poco desesperante, casi una hora y media. El ambiente, eso sí, se siente algo como en una película de espías, donde todos nos observamos a todos. Hay un toque de intimidad ausente, ya que el comedor es bonito, pero el contacto visual es inevitable. Así que, entre risas y momentos de reflexión, ya te digo, hay potencial, pero se nota que han de ajustar ciertas cosas. ¡Espero que le den una vuelta!
Se puede cenar al aire libre en El Gallinero
Ya te he dicho lo buenísimo que es El Gallinero, pero de verdad, tienes que probar el solomillo de buey. Es una locura, jugoso y lleno de sabor, ¡es uno de esos platos que se quedan en la memoria! La calidad de la comida es increíble, y aunque los precios son un poco elevados, merece la pena cada euro. El ambiente del lugar también ayuda bastante, es perfecto para una buena charla con amigos o familiares, sin que te mueras de calor ni de ruido.
Si decides ir, te haría falta un buen estómago porque las porciones son generosas. El menú de degustación es un acierto total, aunque te avisaría que los tiempos de espera pueden ser un poco largos entre platos. No es problema si no tienes prisa, pero a veces te da tiempo a atiborrarte de pan mientras esperas, ¡así que cuida con eso! De todos modos, el ambiente acogedor y la atención del personal hacen que la espera valga la pena.
El cariño que le ponen a cada detalle realmente se nota. El lugar tiene un encanto especial, con una decoración que combina lo rústico y elegante. Y para añadir un plus, me encanta que tengan aparcamientos amplios; es un alivio no tener que dar mil vueltas para encontrar un sitio. Además, ¿quién puede resistirse a buena música de fondo mientras disfrutas de tu cena? Escuchar a Eric Clapton o Queen mientras te deleitas con una tarta de queso con fresas confitadas es simplemente el combo perfecto.
Y por si te lo preguntas, ¡sí! Se puede cenar al aire libre en El Gallinero. Así que si la noche está bonita, no dudes en pedir una mesa afuera, disfrutar del buen clima y esos sabores exquisitamente elaborados. Sin duda, una experiencia que querrás repetir.
Qué tipo de cocina se ofrece en el restaurante
La verdad es que El Gallinero en Collado Villalba es un lugar que me ha dejado un buen sabor de boca. La atención es simplemente estupenda, todos son muy amables y siempre están dispuestos a ayudarte. El ambiente es muy agradable, con un toque rústico que te hace sentir como en casa. Si buscas un sitio donde disfrutar de una comida rica y relajada, definitivamente deberías pasarte por allí. Por cierto, yo probé el risotto como entrante porque a simple vista me encantó, pero debo admitir que puede ser mejorable.
Ahora, si tienes la oportunidad de probar el menú del día entre semana, ¡te lo recomiendo! La relación calidad-precio es fantástica; por unos 50-60 € tienes un festín asegurado. Además, el sitio es súper acogedor y perfecto para una comida en grupo o incluso para una cita romántica. Con un servicio de 5 estrellas, cada vez que voy me dejan con ganas de volver, y la verdad es que se disfruta mucho cada bocado.
Hablando de experiencia, una vez celebramos una ocasión especial allí. La profesionalidad de los camareros es de admirar, siempre atentos y con recomendaciones que no fallan. La carta tiene una variedad impresionante de platos de la gastronomía española, con opciones tanto de carne como de pescado, así que hay para todos los gustos. ¡Y no te olvides de disfrutar de su selección de vinos!
En cuanto al aparcamiento, puede ser un poco complicado encontrar sitio, pero generalmente hay plazas libres para estacionar cerca. El lugar tiene un jardín espectacular en la terraza, ideal para esos días soleados. Si decides quedarte a cenar, no dudes en probar las croquetas de jamón y la parrillada de verduras. Al final, El Gallinero no solo se trata de comer, sino de disfrutar una buena experiencia, así que no te lo pienses mucho y ve a probar su comida. Para resumir, ofrecen una mezcla deliciosa de cocina española que, combinado con el ambiente y el servicio, lo convierten en una opción muy recomendable.
Cuáles son algunos de los platos destacados de la carta
Ayer celebramos un bautizo en El Gallinero y, la verdad, ¡quedamos encantados! Éramos 26 personas y, aunque suene cliché, no tengo más que buenas palabras para el lugar. La comida fue espectacular y el servicio estuvo aún mejor. La atmósfera es muy acogedora, ideal para reunir a la familia y disfrutar de un buen rato juntos. Este es un sitio que definitivamente hay que tener en cuenta si estás en Madrid. Sin duda, volveremos pronto. El precio por persona rondó entre 60-70 euros, pero valió totalmente la pena.
Hablando del ambiente, el local tiene una vibra rustichic que me encantó. Con esas paredes de piedra, te sientes como en casa. Además, hay muchas plazas libres para aparcar y es gratuito, lo cual siempre es un plus. Te recomiendo hacer una reserva previa, porque a veces se llena. Nos quedó una pequeña queja: tuvimos que pedir las aceitunas que estaban en todas las mesas, pero esas son cositas que no empañan la experiencia. Al final del día, lo importante es que el servicio fue perfecto y todos los camareros fueron realmente simpáticos.
Desde mi experiencia, este lugar es perfecto para comer en familia. La comida vegetariana es un poco limitada, pero si buscas buena carne, aquí priman las opciones deliciosas. Por ejemplo, el cochinillo y las croquetas de jamón son imperdibles. También probamos el lomo alto para dos y fue sensacional. El menú del día es una bomba, te dan un entrante, un primero, un segundo y un postre, todo por solo 23 euros. La calidad y la cantidad son justas y el servicio siempre amable.
Así que si te estás preguntando cuáles son algunos de los platos destacados de la carta, no te puedes ir sin probar la merluza en salsa verde y almejas o el famoso menú diario. Deliciosos y siempre bien presentados. En definitiva, El Gallinero es uno de los mejores restaurantes de Villalba y te aseguro que cada visita dejará huella.
Qué incluye el menú del día y cuánto cuesta
¡Y ya que estamos hablando de buenos lugares para comer, no puedo dejar de mencionar el Restaurante El Gallinero! Este sitio es realmente un clásico de Villalba, y es que tiene 4 estrellas, lo que ya dice mucho. La primera vez que lo visité fue un cumpleaños familiar y, ¡vaya que lo disfrutamos! La comida es abundante y deliciosa, aprovechamos para probar el famoso cochinillo y, créeme, todos quedamos encantados. Y ni hablar de la tarta de queso con fresas confitadas… ¡Lo mejor de la noche!
El entorno del restaurante es otro punto fuerte. Te aseguro que es un lugar muy agradable, con decoraciones de antigüedades que le dan un toque especial. Además, el servicio es muy atento, siempre dispuestos a ayudarte con una sonrisa y recordando lo que pediste la última vez. Te parece que están en sintonía contigo. Por cierto, si decides visitarlo en verano, la terraza es una opción genial; aunque cuidado con las avispas durante el día, ¡pueden ser un poco pesadas!
Hablando de comida, no te olvides de las opciones sin gluten y sin lactosa que tienen. Eso fue un gran descubrimiento para algunos en mi grupo. Recuerdo que los platos son todos dignos de mención, con delicias como el cabrito, gambas y hasta un pulpo a la parrilla que te dejará sin palabras. ¡Y qué decir del pan! Si te gusta probar diferentes variedades, aquí lo hacen de lujo. Cada vez que vuelvo, sigo encontrando algo nuevo que me enamora.
Ahora, si te preguntas sobre el menú del día, suele incluir varias opciones con un precio que ronda entre los 30 y 40 € por persona, ¡y definitivamente vale la pena! Además, por unos 50-60 € puedes optar por disfrutar de una experiencia más completa. Así que, no lo dudes, ¡Anímate a pasar un buen rato en El Gallinero!
Hay opciones para diferentes gustos en la carta del restaurante
La verdad es que El Gallinero es uno de esos sitios que te deja con ganas de volver. El local es muy agradable y está bien decorado, así que ya desde que entras sientes que has hecho una buena elección. Además, el servicio es súper atento y experto, lo que hace que la experiencia sea aún más placentera. No sé a ti, pero a mí me encanta que el personal realmente sepa de lo que habla cuando te recomienda algo. ¡Te sientes como un VIP!
Hablando de comida, el menú es bastante variado y combina un toque de cocina creativa con opciones más tradicionales. Los platos son de buena calidad, y la presentación no decepciona en absoluto. A mí me gusta que, aunque no es el restaurante más barato (puedes esperar gastar entre 20 y 30 € por persona), la relación calidad-precio es muy buena. Si decides ir, no te olvides de probar las croquetas, que son una maravilla, y si te quedan ganas, remata con la tarta de queso como postre.
Si alguna vez decides ir entre semana, te recomiendo que hagas reserva. A veces, aunque las comidas no son malas, pueden no cumplir todas tus expectativas. Por ejemplo, en una visita con mi hija pedí el pulpo a la brasa, que estaba bastante bien. Aunque la ensalada de tomate con cebollas podría mejorar un poco en sabor; no todo puede ser perfecto, ¿verdad? Pero el trato siempre es de 5 estrellas, y el ambiente acompaña a la perfección.
Y si te preocupa el aparcamiento, te alegrará saber que el restaurante tiene muchas plazas libres y es gratuito. Así que, si decides ir, no tendrás que estresarte por dónde dejar tu coche. ¿Y sobre opciones para diferentes gustos en la carta? ¡Tranquilo! Hay algo para todos, entre carnes, pescados y platos vegetarianos, seguro que encuentras algo que te guste. Al final, El Gallinero es un lugar que vale la pena explorar, y siempre está bien tener una cita pendiente con una buena cena.








