Panaderia El Molino

Panaderia El Molino

En el corazón de Cercedilla, junto al antiguo molino del puente de la estación, está la Panadería El Molino, un verdadero tesoro para los amantes del pan. Desde el momento en que entras, el aroma a hogazas recién horneadas te envuelve, y no puedes resistirte a probar alguna de sus delicias. Además de un buen pan, también ofrecen bollería que es para chuparse los dedos, como las napolitanas rellenas de cabello de ángel y unas magdalenas que te dejan con ganas de repetir.

Lo mejor de todo es que en El Molino el compromiso con la calidad es real: muelen el trigo a diario y utilizan ingredientes 100% naturales sin conservantes. Así que, si buscas un lugar donde comprar pan fresco y sabroso, esta panadería es la respuesta. Ah, y si te preocupa el acceso, hay estacionamiento para personas en silla de ruedas y ofrecen entrega el mismo día. No olvides anotar su dirección: C. de el Molino, 1, 28470 Cercedilla, Madrid.

Panaderia El Molino

Panadería
4,7
119Reseñas
Fotos
C. de el Molino, 1, 28470 Cercedilla, Madrid
627 52 45 39

Horarios Panaderia El Molino

DíaHora
lunes7:00–14:00
martes7:00–14:00
miércoles7:00–14:00
jueves7:00–14:00
viernes7:00–14:00
sábado7:00–14:00
domingo7:00–14:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Panaderia El Molino

Dónde se encuentra la Panadería El Molino

¡Hey, grupo! Quiero contarles sobre la Panadería El Molino, un lugar que realmente se ha convertido en una parada obligatoria en mis escapadas a la montaña. Si alguna vez van por C. de el Molino, 1, 28470 Cercedilla, Madrid, no pueden dejar de pasar por aquí. Esta panadería tiene un ambiente acogedor y auténtico, ¡ideal para disfrutar de un buen desayuno antes de salir a hacer senderismo a Valdesquí!

Esta mañana, ¡me di un festín! Compré una chapata que estaba espectacular, crujiente por fuera y con una miga aireada que estaba de otro mundo. Y ni hablar de las magdalenas, ¡deliciosas! Todo lo que probé tenía una pinta increíble, y a unos precios de escándalo: entre 1 y 10 € por persona. ¡Una verdadera ganga! Es como si cada bocado te transportara al pasado, a esos tiempos de panadería artesanal hecha a mano. Sin duda, es el mejor pan de Madrid que he probado, ¡y eso que soy panero a más no poder!

Lo mejor de todo es el trato que te dan. Te atienden directamente en el horno, y se nota que les apasiona lo que hacen. Me llevo muy buenos recuerdos y, sinceramente, nunca más volveré a subestimar el poder de una buena panadería en medio de la naturaleza. Estar rodeado de piedra, frescura y ese olor a pan recién horneado es un bonus extra que siempre recordaré.

Así que, ¿dónde se encuentra la Panadería El Molino? Si subes hacia Cercedilla y pegas un giro en C. de el Molino, 1, estarás justo allí. ¡No os olvidéis de parar y comprar algo, que no os vais a arrepentir! Volveré cada vez que suba, eso es seguro.

Qué tipo de productos se ofrecen en la Panadería El Molino

Y ya te digo que la Panadería El Molino es un sitio que tiene todo lo que podrías desear. Desde que entras, el olor a pan recién horneado te atrapa y te invita a quedarte por un buen rato. Es ese olor que te recuerda a las abuelas, ¿sabes? Además, aquí te despachan el pan directamente desde los hornos, lo que le da ese toque auténtico que pocos lugares tienen hoy en día. Si no has probado su chapata, te estás perdiendo de algo increíble; es, de verdad, la mejor chapata de la sierra y, quizás, de toda España.

Lo mejor de todo es la atención que recibes. Las personas que trabajan allí son super amables y siempre te atienden con una sonrisa. No es solo un sitio donde compras pan, es como ir a visitar a amigos que te preparan delicias. Y si te olvidas de hacer una foto, no te preocupes, porque solo necesitarás volver a por más, ¡y eso nunca es un sacrificio!

En cuanto a los productos, hay de todo un poco: panes elaborados con mucho cariño y su famosa bollería que se deshace en la boca. Las magdalenas son otro nivel; una vez que las pruebas, no querrás comprarlas en ningún otro sitio. Además, ofrecen napolitanas de manzana que son espectaculares y que te harán querer regresar una y otra vez. Y, por supuesto, recuerda que solo se acepta efectivo, así que ve preparado. ¡Te prometo que no te vas a arrepentir de visitar este increíble obrador!

Qué destaca en el aroma de la panadería

Y es que cada vez que pasamos cerca de Panadería El Molino, no podemos evitar hacer una parada estratégica. Las 5 estrellas que le daríamos no son ni por asomo exageradas. El pan que preparan allí es un verdadero vicio, y tenemos que confesar que el olor a horno recién hecho nos atrapa cada vez. Desde esas hogazas crujientes hasta la chapata, que para muchos es la mejor de la sierra, es una satisfacción absoluta.

Ahora, no todo es perfecto, claro. He escuchado de algunas experiencias no tan brillantes, como esas barras que te llegan más tostadas de lo que uno esperaría. Y lo de las instalaciones… bueno, digamos que necesitan un poco de amor. El techo negro y el moho no son precisamente lo que se dice una ambientación acogedora. Pero, al final del día, el delicioso pan que te llevas siempre compensa esos pequeños detalles. Es una pena que algunos no hayan tenido la misma suerte que nosotros.

Sin embargo, lo que realmente resalta en el ambiente de la panadería es ese aroma inconfundible a pan recién horneado. Cuando entras, el aire está impregnado de ese olor cálido y acogedor que nos recuerda a nuestras visitas de la infancia. Y es que, hablando de recuerdos, ¿quién no ha pasado por aquí después de un día de piscina en Cercedilla? Aunque han pasado años, la memoria de ese pan tan rico, que acompaña nuestras historias, aún perdura.

No importa si vas a la panadería por un capricho o por llenar la despensa, la experiencia es reconfortante. Y sí, las magdalenas también son un must. No son muy dulces y tienen un tamaño ideal, perfectas para acompañar el café de la tarde. Así que, ya sabes, si estás en la zona, no te lo pienses dos veces y date ese gusto. ¡Tu paladar te lo agradecerá!

Qué tipo de bollería se puede encontrar en El Molino

Y después de este tour por Panadería El Molino, no puedo dejar de pensar en lo afortunados que somos de tener un lugar así en Cercedilla. ¿Sabías que tienen un trato de los panaderos y panaderas que es simplemente magnífico? Es como regresar a la infancia, a esos días en los que la calidad importaba de verdad. ¡Y no es broma! Cada vez que entro, me siento como en casa.

Y si hablamos de pan, ¡aguanta que me emociona! Te prometo que he probado varios, pero los panes de la sierra son realmente incomparables. En esta época del año, los roscones de reyes son un must que no puedes dejar pasar. Son espectaculares, y cada bocado es una delicia que hace que tu paladar baile de felicidad. ¡Vaya forma de celebrar las fiestas! Y sí, estoy hablando de esa tradición de panes que no se puede olvidar.

Además, hay algo especial en el pan que hacen a mano. En un mundo donde la mayoría de las masas son congeladas, es un lujo encontrar pan artesanal que realmente sabe a lo que debe. Las hogazas candeales y de multisemillas, ¡uf! Son una maravilla que te hace querer volver cada día. Y, por si fuera poco, la magdalena que tienen... madre mía! Te advierto que es una perdición. Quién puede resistirse a una magdalena bien hecha.

Por cierto, si te estás preguntando si ahí tienen algún tipo de bollería, ¡vamos, claro que sí! En El Molino, puedes encontrar desde magdalenas hasta una variedad de bollos que son simplemente espectaculares. Cada pieza es como un pequeño abrazo al corazón. Y sepa que, para aquellos que no llevan efectivo, están explorando la opción de pagar con bizum o tarjeta, así que ¡ya no hay excusas para no deleitarse!

Así que ya sabes, si aún no has visitado El Molino, ¿a qué estás esperando? ¡Tu próximo bocadillo te lo agradecerá!

Los productos de El Molino son hechos con ingredientes naturales

¡Y hablando de pan, no puedo dejar de mencionar Panadería El Molino en Cercedilla! Es un verdadero hallazgo en estos días donde abunda el pan congelado y precocido, ¿verdad? Aquí, la calidad es la norma. La gente no se cansa de repetir que tienen el mejor pan de toda la sierra. Y es que, las chapatas son simplemente increíbles, no hay otra forma de decirlo. Si no las has probado, ya estás tardando.

La atención en El Molino es de primera. Todos son súper amables y están dispuestos a ayudarte a elegir entre la variedad de opciones. En serio, cada vez que voy, me dejo llevar por el aroma y al final me voy con un surtido de pan de picos, chapatas, y ni hablar de sus deliciosas magdalenas. Por cierto, cualquiera de los panes que elijas te gustará. No se quedan duros enseguida como en otras panaderías, lo que es un punto a favor, porque a veces esas cosas pasan y es un fastidio.

Lo mejor es que el pan aquí es artesano, como se hacía antes. Hablar de El Molino es hablar de un pan de lujo y de una excepcional bollería. Por si fuera poco, tienen reparto a domicilio gratuito, así que, si un día te encuentras en casa y no puedes salir, no hay excusa para no disfrutar de su magia. Además, el enclave es pintoresco, un lugar donde te sientes a gusto, perfecto para un buen café mañanero acompañado de una de sus delicias.

Y sobre si sus productos están hechos con ingredientes naturales, pues claro. Si vives por la zona o vas de visita, ¡no hay razón para no parar y llevarte un trozo de auténtico pan! Vas a notar la diferencia, es pan de verdad, hecho con amor y sin trampa. Así que ya sabes, la próxima vez que estés por Cercedilla, El Molino es una parada obligada. ¡No te arrepentirás!

Fotografías Panaderia El Molino

Artículos relacionados