Las Brasas de Casa Agustín

Las Brasas de Casa Agustín

En el corazón de El Boalo, en la C. de la Audiencia, 4, encontrarás Las Brasas de Casa Agustín, un rincón perfecto si te gusta la cocina tradicional española. Con una especialización en carnes rojas a la parrilla y una carta que hace agua la boca, este restaurante destaca por su chef que se formó en Le Cordon Bleu Madrid. Aquí, cada plato está preparado con ingredientes frescos y de alta calidad, dándole un toque de alta cocina a lo más tradicional.

El ambiente acogedor y la decoración familiar hacen que te sientas como en casa, ya sea para una comida en familia o una cena con amigos. Con una calificación de 4.5 sobre 5 en Restaurant Guru y más de mil opiniones positivas, no es de extrañar que todos hablen de este lugar. No olvides reservar tu mesa al 91 890 88 40 o enviar un email a casaagustinboalo@gmail.com para asegurar tu experiencia en este pequeño paraíso gastronómico.

Las Brasas de Casa Agustín

Restaurante
4,5
1.101Reseñas
Fotos
C. de la Audiencia, 4, 28413 El Boalo, Madrid
918 90 88 40

Horarios Las Brasas de Casa Agustín

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércolesCerrado
jueves12:00–17:00, 20:00–23:30
viernes12:00–17:00, 20:00–23:30
sábado12:00–17:00, 20:00–23:30
domingo12:00–17:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Las Brasas de Casa Agustín

Dónde se encuentra Las Brasas de Casa Agustín

¡Hey, amigos! Si estáis buscando un lugar increíble para comer en la sierra de Madrid, tenéis que conocer Las Brasas de Casa Agustín. Este restaurante está en C. de la Audiencia, 4, 28413 El Boalo, y os prometo que no os va a decepcionar. Con una puntuación de 5 estrellas, es uno de nuestros sitios favoritos para disfrutar de una buena comida y una atmósfera rural encantadora. Desde que entramos, se nota que han puesto cariño en cada detalle, y el servicio es simplemente excelente.

No sabéis lo que os estáis perdiendo si no probáis su steak tartar de solomillo. Es una auténtica locura. Y si tenéis espacio, la tarta de queso que hacen es, sin duda, la mejor que hemos probado hasta ahora. En nuestro Instagram, @saborealasierra, podéis ver más sobre nuestras aventuras gastronómicas, pero os aseguro que estas delicias no necesitan más presentación. Para que tengáis una idea del precio, suele andar entre 40 y 50 € por persona, y francamente, vale cada céntimo.

El ambiente es súper acogedor, incluso un poco mágico. Te transporta a un rincón especial de la sierra. La terraza tenía una decoración muy cuidada y era el sitio perfecto para relajarse y disfrutar de la buena comida. Recientemente, probamos las migas del pastor y tampoco os las podéis perder. Todo lo que hemos probado ha sido de 10 y presentado con mucho esmero. Además, hay un montón de plazas de aparcamiento disponibles y es gratuito, lo cual siempre es un plus.

Así que ya lo sabéis, si queréis disfrutar de un buen rato y de platos elaborados con materia prima de calidad, no lo penséis más. Las Brasas de Casa Agustín está en C. de la Audiencia, 4, en El Boalo. ¡Perfecto para una escapada en la sierra!

Qué tipo de cocina ofrece Las Brasas de Casa Agustín

Así que, ya te digo, Las Brasas de Casa Agustín es un lugar que, a pesar de ser algo pequeño y un poco ruidoso, tiene su encanto. Las alcachofas que probamos estaban espectaculares, aunque para ser sinceros, le faltaba un pelín de jamón. Pero eso sí, el pulpo a la brasa con revolconas, ¡vaya delicia! No podíamos dejar de repetirlo. Y, por supuesto, no te puedes ir sin probar el helado de postre, ¡es puro arte! Ideal para acabar con un buen sabor de boca, aunque el precio del pan nos pareció un tanto elevado.

Permitame contarte que el servicio es realmente de diez. La atención que recibimos fue impecable, eso siempre suma puntos. Aunque las migas podrían tener un toque más de sabor, el entrecot y el steak tartar estaban muy bien, y las torrijas y la tarta de queso son caseras y te sorprenden en cada bocado. Aunque hay platos, como los puerros y la ensaladilla, que se sienten un poco caros por la cantidad que te sirven. Recuerda, el postre de milhojas lo probé y estaba un poco duro, así que tal vez podrías pasar de él.

En cuanto al ambiente, es acogedor, especialmente cuando puedes sentarte al lado de la chimenea, como lo hicimos nosotros; el calorcito se siente genial en la sierra, sobre todo durante los meses fríos. El precio medio por persona ronda entre los 40-60€, dependiendo de cuánto te animes a probar, claro. Y aunque aparcar puede ser un poco complicado, siempre hay opciones en la calle que son gratuitas. No está nada mal para disfrutar de una buena comilona, la verdad.

Ahora, si te preguntas qué tipo de cocina ofrece Las Brasas de Casa Agustín, puedo decirte que se especializan en cocina de montaña con un énfasis en carnes a la brasa. La frescura de sus ingredientes y esa atmósfera acogedora hacen que sea un sitio al que quieras volver. Así que, ¡anímate, que está todo por descubrir!

Cuál es la especialidad del restaurante

Y ya que estamos hablando de Las Brasas de Casa Agustín, déjame contarles un poco más sobre la experiencia que tuve allí. Fue una de esas tardes en las que llegamos de casualidad y, sinceramente, no podría haber sido más gratificante. La comida fue simplemente genial y la atención del personal, un 10/10. Es cierto que puede resultar un poco caro, con un precio por persona entre 30-40 €, pero, créanme, vale cada céntimo.

Ahora, la selección de platos merece mención especial. Desde los huevos rotos con jamón, que estaban de muerte, hasta los medallones de rabo de toro con un puré espectacular. Eso sí, un pequeño detalle, las porciones son algo escasas. Pero, ojo, no se lo pierdan. Ah, y si están en moda de postres, la tarta de queso es exquisita; lo tienen que probar, no se arrepentirán. Además, el ambiente es realmente agradable, y las vistas a la Maliciosa son de esas que te dejan sin palabras.

La terraza cerrada en la parte de atrás es un lugar perfecto para disfrutar en verano. Y hablando de bebidas, la cerveza Águila sin filtrar de grifo es una gran elección, siempre bien fría. Aunque, como puede pasar en cualquier restaurante, hubo un par de cosas que podrían mejorar. El pulpo estaba rico, pero un poco menos hecho del que esperábamos para ser uno de los platos más caros. Pero las patatas fritas, los torreznos, y la carne, simplemente ¡ perfecto!

Si alguna vez se preguntaron cuál es la especialidad de Casa Agustín, se podría decir que la carne es, sin duda, lo mejor de su carta. Cuentan con una calidad excepcional y una flexibilidad que hace que cada platillo sea una explosión de sabores. Así que, si están buscando un lugar para una comida o cena especial, no duden en hacer una parada aquí. ¡Seguramente volveremos!

Quién es el chef del restaurante y dónde se formó

Y ya que hablamos de Las Brasas de Casa Agustín, no puedo dejar de mencionar lo que se siente al sentarse en su terraza con encanto. Es el lugar perfecto para relajarte después de un día de aventura en la montaña. La comida, aunque no siempre llega exacta al punto que pides, tiene una calidad que compensa cualquier pequeño desliz. Por ejemplo, la carne que pedí estaba un poco más hecha de lo que esperaba, pero eso no disminuyó mi disfrute. ¡Los torreznos y el cochinillo fueron una pura delicia! Y, además, me dejaron con el antojo de probar esas zamburiñas que vi en la mesa de al lado. Es lo que tiene, que aquí muchas cosas se ven tan bien que te cuesta decidir.

Hablando de platos, hay que hacer una mención especial a la oreja y a los judiones. ¡Madre mía, una maravilla! Y es que no solo la comida es rica, sino que el servicio también se nota que está a la altura. La atención del personal es de 10, siempre listos para aconsejarte sobre qué pedir, y eso se agradece un montón. Por cierto, si tienes la oportunidad, no te pierdas la tarta de queso; es un verdadero remate a cualquier comida. ¡Espectacular!

La verdad es que después de un buen almuerzo en Casa Agustín, salir a dar un paseo por la montaña se siente aún mejor. Tienes un sitio tranquilo, donde la atmósfera es relajada y perfecta para disfrutar de buenos momentos con amigos o familia. Eso sí, quizás en algunos platos principales desearías un poco más de cantidad, pero el sabor vale la pena. Y por último, para quienes son fanáticos del vino, aquí te aconsejan de maravilla, así que ¡no temas pedir recomendaciones!

Y sobre el chef de este lugar, no es otro que José Luis Rodríguez, quien se formó en la Escuela de Hostelería de Madrid. Él está detrás de esa cocina tradicional que todos disfrutamos, utilizando ingredientes de la zona que, sin duda, se notan en el sabor. ¡Vamos, que ganas de volver y seguir descubriendo más platos!

Qué tipo de ingredientes utiliza el restaurante para sus platos

Así que, después de pasar por El Boalo, nos dejamos llevar por las reseñas y qué gran acierto fue. Las Brasas de Casa Agustín tiene una vibra acogedora y, aunque tardan un poco en servir, ya sabéis, ¡así es como terminas bebiendo más! Nos dimos un homenaje con una parrillada, unas croquetas riquísimas y un postre para compartir que nos dejó con ganas de más. Ah, y el tema de los precios, pues claro, te impactan más cuando llega la cuenta, pero entre nosotros, la bebida es lo que realmente sube el total. Una botella de agua o una casera y shsss, ¡ese detalle cuenta!

Volvimos a repetir, esta vez con un grupo más grande, 11 personas. La atención fue fenomenal, el camarero se portó de maravilla. Los niños se lanzaron a unas croquetas y unos huevos rotos con jamón que desaparecieron en un abrir y cerrar de ojos. Para nosotros, los adultos, la carne estaba increíble y los entrantes, ni hablar. No os olvidéis de preguntar por los helados caseros, ¡los postres son un must que no podéis dejar escapar! En cuanto a calidad-precio, claro que un buen plato tiene su costo, así que hay que estar preparado.

Ahora, tomando en cuenta algunas opiniones críticas que he escuchado, aunque el ambiente es sencillo y acogedor, si la comida no convence, pues bueno… La escasez en los platos y el tiempo de espera ha hecho que algunos se lleven una decepción. Pero creo que hay que darles una oportunidad si buscas algo específico en su cocina. En general, para hacer la comparación, lo que nosotros disfrutamos en nuestras visitas era bastante más abundante.

Y, respondiendo a la pregunta, el restaurante utiliza ingredientes frescos y de buena calidad, lo que se nota en el sabor de los platos que sirven. Aunque las opiniones pueden variar, nosotros salimos satisfechos y con ganas de volver otra vez. En fin, si buscáis algo bueno y sabroso en un ambiente distendido, este lugar vale la pena.

Cómo se describe el ambiente de Las Brasas de Casa Agustín

Así que, después de haber probado Las Brasas de Casa Agustín, tengo que decir que ha sido una grata sorpresa. Desde el primer momento, el servicio fue impecable; el equipo realmente se esfuerza por hacerte sentir como en casa. La carta de vinos es bastante variada, así que seguro encontraréis algo que os encante. Y la comida… ¡vaya nivel! Cada plato estaba de 10, pero si tuviera que recomendar uno, el rulo de rabo de toro es absolutamente imprescindible. Estoy convencido de que volveremos pronto solo por eso.

Si eres amante de la buena comida y de un buen par de copas, no puedes dejar pasar los entrantes que tienen. La oreja crujiente con salsa brava y piparras, los torreznos Casa Agustín y el bacalao al pil pil son una delicia que hay que probar. Aunque no todo fue perfecto; la ensalada de burrata podría haber tenido un poco más de cariño en el aliño y la burrata estaba, tristemente, algo fría. Pero, en general, la carne a la brasa es fenomenal y te hace sentir que de verdad estás en la sierra de Madrid.

Y no olvidemos los postres. La tarta de queso es simplemente fascinante, como nos recomendó el camarero; no se la pueden perder. Si estáis pensando en ir, el ambiente es muy acogedor, incluso hay ciertas criticas sobre el aparcamiento, que puede ser un poco complicado, pero hay opciones de aparcar gratis cerca. Como sea, el lugar tiene ese aire cálido y familiar que te hace querer quedarte a disfrutar un rato más.

El ambiente de Las Brasas de Casa Agustín es realmente lo que hace que la experiencia sea tan especial. Todo es muy acogedor, con un toque rústico que encaja perfectamente en el pueblo de El Boalo. Es un sitio limpio y bien cuidado, y el trato del personal es excelente, lo que crea una atmósfera agradable donde disfrutas de cada bocado. Así que si buscas un lugar para relajarte y disfrutar de buena comida rodeado de buena gente, ¡este es el sitio perfecto!

Es adecuado el restaurante para comidas en familia

Y después de un buen día explorando El Boalo, ¿qué mejor plan que parar en Las Brasas de Casa Agustín? Este lugar tiene una valoración de 4 estrellas y no es casualidad. Desde que entras, te reciben con una sonrisa y esa amabilidad que te hace sentir como en casa. ¡Te lo digo! El servicio es de lo más atento, siempre listos para recomendarte algo delicioso.

Cuando pruebas su pulpo a la brasa, entiendes por qué todo el mundo habla de él. La materia prima es de primera calidad, y se nota en cada bocado. Y las migas, ¡vaya, están de muerte! Si no las has probado, no sabes lo que te pierdes. Para los amantes de los quesos, el provolone fundido es un imprescindible. Y no olvidemos las patatas ali oli, son el acompañante perfecto que te hará querer repetir.

La carne, ¡oh, la carne! Es un verdadero espectáculo, cocinada exactamente en su punto. Cada plato tiene esa chispa que te hace disfrutar de la comida a tope. Solo un par de cosas a tener en cuenta: el sitio puede ser un pelín ruidoso, así que si prefieres algo más tranquilo, quizás tendrás que cambiar de estrategia. Además, aunque las rabas saben bien, se sienten un poco aceitosas para algunos gustos; pero hey, a lo mejor eso no les importa a otros.

Y en cuanto a la pregunta de si es adecuado para familias, claro que sí. La atmósfera es acogedora y, a pesar del ruido, el tipo de comida y ese ambiente tan amigable lo hacen perfecto para disfrutar de una buena comida en familia. Así que si tienes ganas de pasar un buen rato, ¡Las Brasas de Casa Agustín debería estar en tu lista!

Fotografías Las Brasas de Casa Agustín

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