
Si estás por Alpedrete, no puedes dejar de visitar La Tabernita Del Mimo, en C. de la Pozuela, 3. Este restaurante de cocina mediterránea ofrece una variedad de platos que van desde entrantes frescos y ligeros hasta opciones más contundentes, ideales para cualquier amante de la buena comida. Aunque ha tenido sus altibajos en las reseñas, ya que algunos visitantes se han quejado de calamares sin sabor o croquetas sin jamón, hay quienes siguen disfrutando de sus tapas y platos típicos.
Lo mejor es que puedes pedir a domicilio a través de Uber, así que si un día te apetece algo rico desde la comodidad de tu casa, ¡ahí lo tienes! La Tabernita se esfuerza por ofrecer precios accesibles y un ambiente acogedor, lo que la convierte en una opción interesante para cualquier ocasión. Así que, si te pasas por allí, dale una oportunidad y quizás descubras ese plato delicioso que se equilibra con lo que la gente suele criticar. ¡Echad un vistazo a su carta y no os perdáis las suculentas raciones de tapas que ofrecen!
Horarios La Tabernita Del Mimo.
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–22:30 |
| martes | 9:00–22:30 |
| miércoles | 9:00–22:30 |
| jueves | 9:00–22:30 |
| viernes | 9:00–22:30 |
| sábado | 9:00–22:30 |
| domingo | 9:00–22:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Tabernita Del Mimo.
Dónde se encuentra La Tabernita Del Mimo
¡Hola, gente! Déjenme contarles mi experiencia en La Tabernita Del Mimo, un restaurante que, hasta hace poco, era nuestro lugar favorito en C. de la Pozuela, 3, 28430 Alpedrete, Madrid. Pero, ¡vaya que nos llevamos una decepción en nuestra última visita!
Hoy decidimos probar el menú del día y, sinceramente, fue un desastre total. ¡45 minutos de espera! Ya había ido antes y siempre todo había estado bien, pero esta vez fue un despropósito absoluto. Éramos tres, dos pedimos menú y uno optó por una hamburguesa. Esta última tardó una hora en llegar, y los platos del menú, ni se diga… Fue un total de 45 minutos de ansias. Y lo de los huevos fritos con salchichas fue algo que no se puede describir: ¡se notaba que los hicieron en la freidora! Secos y empapados en aceite. Y no hablen del solomillo, porque eso fue de risa. En fin, siento tener que dejar esta reseña, pero jamás había comido tan mal en Alpedrete.
Por otro lado, en otra ocasión, pedimos calamares, que estaban... ¡malísimos! Era imposible comerlos. Decidimos sentarnos en la terraza, y lo que menos esperábamos era encontrar unos calamares que parecían haber pasado por más aceites refritos de los que puedo contar. Y, ya saben, la cuenta se infló: dos bocadillos y cuatro refrescos por 25€. Bastante caro para lo que había y, afortunadamente, mi hijo no terminó con una noche difícil después de probar los calamares. Nunca más volvemos, hay mil lugares mejores por ahí.
En el otro lado de la moneda, hay quienes han tenido experiencias espectaculares en La Tabernita. Los que la adoran hablan de excelentes tapas, cocina magnífica y un servicio espectacular. Sobre todo los fines de semana, no hay quien se resista a sus platos de tomate natural, croquetas caseras, oreja y morcilla. Y si estás en un buen día, ¡no te pierdas el cocido o las fabes! Es como un festín. La verdad, el menú y las tapas son generosos, y el precio va acorde con lo que recibes.
En definitiva, si alguna vez te preguntas ¿dónde se encuentra La Tabernita Del Mimo?, sólo tienes que recordar que está en C. de la Pozuela, 3, 28430 Alpedrete, Madrid. Ahí les dejo la info, pero piénsenlo dos veces antes de darles otra oportunidad… ¡que lo bueno no siempre está por venir!
Qué tipo de cocina ofrece este restaurante
Y ya hablando de La Tabernita Del Mimo, hay que decir que en mi última visita, la experiencia fue bastante decepcionante. El servicio fue LENTÍSIMO, no sé si por la cocina o porque los camareros estaban perdidos en otras dimensiones. Después de esperar una eternidad, cuando por fin llegó mi plato, tenía un dedicado toque extra: ¡un pelo largo y fabuloso! Sinceramente, me acordé de los buenos tiempos de este lugar, cuando la comida era decente y el servicio estaba a la altura. Ahora, la calidad ha bajado tanto que da un poco de pena.
A pesar de que hace unos años me encantaba, ahora es una historia diferente. Los camareros son unos cracks, eso no se puede negar, y tienen una buena actitud a pesar de lo que les echen, pero hay un gran pero. Con el dueño que tienen, no contratan suficiente personal. En una terraza a reventar, solo ves a uno o dos camareros intentando atender a unas 20 mesas; ¡un verdadero caos! Y no te hablo de una terraza tranquila en invierno, sino del veranito en pleno apogeo, ¡imposible! La sensación de explotación se nota, y eso es un gran punto en contra para volver.
Aunque en una visita reciente, al hacer una parada rápida en la terraza, tuve una experiencia un poco diferente. El ambiente era bastante agradable y había tres camareros, pero aún así se notaba el descontrol. Me dejaron esperando el aperitivo después de pedirlo, y aunque fueron educados y corrieron como locos, se les olvidaron las cosas. Una pena, porque se nota que intentan hacer su trabajo lo mejor posible. Quizás solo tendrían un mal día o simplemente fijarse un poco más en cada mesa ayudara a mejorar la experiencia general.
En resumen, si te preguntas qué tipo de cocina ofrece La Tabernita Del Mimo, es un combo de platos bastante estándar que, sinceramente, no llegan a impresionar. Desde unas croquetas mediocres hasta carnes que no logran pasar la prueba, la cocina no brilla. Me encantaría que mejoraran porque, de verdad, así no se queda bien. ¡Ya veremos si algún día recuperan esa chispa que tenía antes!
Cuáles son algunos de los platos destacados de La Tabernita Del Mimo
Y hablando de La Tabernita Del Mimo, vaya mezcla de opiniones que se oye, ¿verdad? A veces parece que es la suerte del día: si te toca un buen aperitivo, ¡genial! Pero hay días en que te encuentras con un aperitivo malísimo, como si lo hubieran sacado de un rincón olvidado de la freidora. Aunque, hay que reconocerlo, las raciones suelen ser decentes, salvo alguna que otra sorpresa, como las croquetas de jamón que pedimos hace poco, que estaban un pelín ácidas. Oye, igual eso es sólo un tema de cocinero distraído ese día, quién sabe.
Y ya que estamos en tema, el servicio de terraza puede ser un poco lento. Es como si tuvieran una competición de "a ver quién hace esperar más al cliente". Te sientas, te toman nota después de un rato, y luego te repiten la comanda como si fueras un extraterrestre. Le falta un poco de organización, porque a la vista está que el personal no da abasto. Me he topado con reseñas que dicen que a veces te sirven fritanga recalentada en vez de un buen plato, y eso, amigo, es un cliché que no debería formar parte de la experiencia.
Sin embargo, también hay quienes han tenido una experiencia de 5 estrellas y destacan el servicio amable y la comida riquísima. Así que, al parecer, no todo está perdido. Hasta los que deciden hacer su visita un día cualquiera han pasado un buen rato, disfrutando del ambiente y la buena onda que se respira en el lugar.
Ahora, si te preguntas qué platos destacar de La Tabernita Del Mimo, habría que mencionar el famoso chuletón—aunque cuidado, que puede que no siempre esté disponible. Ah, y si te animas por las raciones, a la gente le suelen gustar las croquetas (aunque con un poco de suerte este día están en su mejor forma) y alguna tapa que combine bien con la caña. ¡No olvides las papas fritas y las aceitunas! A veces, lo simple también es lo que mejor sabe. En resumen, ¡vale la pena probarlo, pero ve con las expectativas ajustadas!
Existen opiniones mixtas sobre la calidad de la comida en La Tabernita
Y bueno, ¿qué te puedo contar de La Tabernita Del Mimo? La verdad es que de un tiempo a esta parte, las cosas han cambiado bastante. Me acuerdo que antes era uno de esos sitios en Alpedrete donde siempre te acogían con una sonrisita y un buen plato de comida. Pero ahora, la situación es distinta y no precisamente para bien. La última vez que estuve, el servicio fue lamentable. Desde que llegamos, el camarero de gafas tenía una actitud que dejaba mucho que desear, como si le molestara que estuviéramos ahí. Y no hablemos de la chica en la barra... ¡uf! Maleducada y hasta amenazante, una experiencia que, te lo digo, hace que uno desee marcharse.
Lo más frustrante fue la espera. Estuvimos 50 minutos para que nos trajeran la comida, y con la terraza casi vacía — ¡12 mesas desatendidas! — es inaceptable que tuvimos que levantarnos a pedir más bebida porque el que parecía el dueño decidió que era hora de recoger las sombrillas en lugar de atender a los clientes. Otros comensales también se levantaron, tocando obtener lo básico: aliños y, claro, cervezas. Fue un espectáculo digno de ver, pero no de disfrutar. Ya te digo, me duele decirlo porque era un lugar con potencial, pero pareces un estorbo para el personal más que un cliente valorado.
Aunque debo admitir que hay quien tiene una opinión completamente diferente. Para algunos, como la madre de un amigo, la experiencia sigue siendo genial. Dicen que la tratan fenomenal y que, cuando van en familia, la atención y la comida son de cinco estrellas. ¡Qué contraste, ¿verdad?! Al final, parece que la experiencia en La Tabernita Del Mimo puede depender mucho de cuándo y a quién le pidas. Así que, para responder a tu pregunta, sí, existen opiniones mixtas sobre la calidad de la comida. Algunos siguen amando ese espacio y la comida que sirven, pero otros, como yo, hemos tenido largas rachas de decepción. Mi recomendación es que, si quieres asegurarte de pasar un buen rato, mejor busca otra opción en el barrio.
Qué críticas han recibido ciertos platos, como los calamares y las croquetas
Ya te decía que La Tabernita Del Mimo es un lugar impresionante, y cada vez que voy, me sorprende más. Hablando de lo que ofrecen, tienes que probar los torreznos. En serio, son los mejores que he probado en mi vida. Esa textura crujiente y el sabor tan intenso… ¡son simplemente irresistibles! Y ni hablemos de la tortilla, que está espectacular. Es el tipo de comida que te hace querer pedírsela a gritos y comerla de una sola vez. Es un sitio perfecto para compartir y disfrutar entre amigos o en familia. Además, cuando pides la cerveza tirada, es como si entrara al bar con un chorro de felicidad. Fría y espumosa, te aseguro que quita cualquier sed y te deja deseando más.
El ambiente en la tabernita es muy acogedor, especialmente cuando el sol brilla en su terracita. Ideal para esos días primaverales o veraniegos, donde no quieres dejar de disfrutar de un buen rato al aire libre. La comida es de altísima calidad y lo mejor es que las raciones son tan generosas que le puedes dar un buen bocado a todo. A veces, el camarero es tan atento que incluso te recomienda pedir menos comida, lo cual es una rareza que sinceramente aprecio. Me encanta que aquí no se escatima en la cantidad; siempre hay para volver a casa con un par de tapas más en el estómago, que es lo que se busca al ir a un sitio de tapas.
Por otro lado, también es cierto que cuando hay mucha gente, el ruido puede ser un poco incómodo. Pero eso no le resta puntos al lugar, ya que el trato es tan agradable que compensa cualquier inconveniente menor. De hecho, la carta de vinos y cervezas es bastante amplia y siempre hay algo nuevo que probar. Eso sí, es cierto que hay críticas sobre algunos platos. Por ejemplo, los calamares y las croquetas son un poco discutidos. Algunas personas los consideran increíbles gracias a su sabor y textura, mientras que otras sienten que a veces no están al mismo nivel. Eso sí, todos coinciden en que las croquetas, cuando salen bien, son de lo mejor. En fin, si aún no lo has probado, ¡definitivamente deberías darte una vuelta y juzgar por ti mismo!
Ofrecen servicio a domicilio en La Tabernita Del Mimo
Y bueno, hablando de La Tabernita Del Mimo, hay que reconocer que el lugar tiene su encanto, aunque a veces parece que ciertas cosas se le están escapando de las manos. El menú del día es bastante simple, no esperes grandes sorpresas, pero al menos el servicio suele ser bueno. Aunque, eso sí, el tema del COVID es un poco preocupante; muchos camareros llevan las mascarillas en la barbilla más que cubriendo su boca y nariz, lo cual no es muy tranquilizador, la verdad.
Por otro lado, me he dado cuenta de que la atención al cliente es algo que ha variado bastante. Recuerdo un verano en que pedimos una sombra para nuestros asientos y tuvimos que pedirle a Vicente ¡tres veces! Parecía que atender a los de Madrid era más urgente que a nosotros, los del pueblo. Y ni hablemos de la comida; antes la tortilla era una delicia, ¡ahora está más seca que la suela de un zapato! La cosa es que la calidad ha bajado y los precios han subido. Es una pena, porque éramos clientes regulares y ahora estamos viendo cómo se escurre esa buena experiencia que solíamos tener allí.
Y mirad, hay algunos que siguen manteniendo el amor por el lugar. Por ejemplo, Achraf y Moha son un par de camareros que se merecen un aplauso. Siempre están a la altura y hacen que tu visita sea mucho más placentera. Pero, después de escuchar que los tamaños de las raciones se han reducido considerablemente y que ya no incluyen el postre ni el café, es difícil no sentir un poco de nostalgia por cómo eran las cosas antes. Si vas con hambre, mejor ve pensando en un bocata para después.
Ahora, en cuanto a la pregunta del million, sí: La Tabernita Del Mimo ofrece servicio a domicilio. Aunque con todo lo que se comenta, quizás sea mejor que te inviten a comer allí mismo, porque ya sabes lo que dicen: 'lo que se pierde ver en cadena'. ¡Espero que recuperen ese toque que los hacía especiales y podamos volver a disfrutar como antes!
A través de qué plataforma se puede pedir comida a domicilio
Y bueno, ¿qué te puedo contar de La Tabernita Del Mimo? Hemos ido un montón de veces, pero la verdad es que las últimas experiencias han dejado mucho que desear. Recuerdo aquel tomate que siempre nos encantaba, bien pelado, con sal gorda y un aceite riquísimo. Hoy, sin embargo, el tomate estaba aguado, sin ni una pizca de sal y de mala calidad. No sé tú, pero 7,7€/media ración por un tomate que no vale ni un euro, me parece un poco excesivo, ¿no? Y ya ni hablemos de los calamares, que estaban horribles, sosos y chiclosos, como si estuvieran nadando en agua. Por 15 euros, esperaba un festín, pero fue un verdadero fiasco.
El servicio tampoco es que sea de lo mejor, la verdad. Te veo ahí, llamando 20 veces a los camareros como si fueran fantasmas. Una pena, porque la ubicación es realmente buena. Te sientas en la terraza y, si tienes suerte, puede que te dé el sol un rato mientras disfrutas del aire fresco. Pero entre el ritmo de atención y lo que nos traen a la mesa, pues no sé si vale la pena el esfuerzo. Tendré que pensármelo dos veces antes de volver, y creo que lo haré.
Por otro lado, la experiencia ha sido tan variada. Desde momentos absurdos, como cuando un tipo que parecía tener problemas mentales nos echó del local solo por sacar unas cartas para jugar. ¡En serio! Podría habérnoslo dicho de una forma más amable. Pero bueno, a veces las cosas no salen como uno quiere y hay que seguir adelante. Y luego está esa terraza, que está genial, sobre todo si vas con peques, ya que pueden jugar sin peligro de coches. Aunque, cuando hay tantas familias, la atención puede ser un poco lenta. A veces te quedas sentado 20 minutos solo para que te atiendan y otros 20 más esperando la cuenta. Es obvio que, si siempre está lleno, no les importa mucho cambiar, pero eso les quita muchos puntos.
En fin, si te decides a pedir comida a domicilio, puedes hacerlo a través de plataformas como Glovo o Uber Eats. A lo mejor así te evitas la espera y te llega algo más rico, porque la verdad que en el local ha sido un sinfín de decepciones. ¡Cuídate!
Cómo describirías el ambiente de La Tabernita Del Mimo
Así que, después de enterarme de las últimas experiencias en La Tabernita Del Mimo, no puedo evitar sentir una mezcla de frustración y decepción. En general, el lugar tiene potencial, pero parece que ha perdido su esencia desde que cambió de dueño. La fama que tenían antes bajo el nombre de “Oasis” se está desvaneciendo, y la calidad del servicio tampoco ayuda a que el lugar mantenga su encanto. Muchos comentan que el servicio deja mucho que desear. Yo también lo he notado, sobre todo en noches de partido, donde la atención parece brillar por su ausencia.
Recuerdo claramente una vez que estábamos en una mesa central y, aunque la sala estaba a medio gas, el camarero delgadito pasaba de largo, repitiendo el regateo de Vinicius. Pasaron veinte minutos y, para conseguir una cerveza, tuve que hacer un esfuerzo monumental, casi como si hubiera pedido un favor imposible. Y cuando por fin la trajo, sin aperitivo, eso fue la gota que colmó el vaso. Me quedé con las ganas de cenar allí, pero después de tal experiencia decidí que mi estómago merecía algo mejor. Ah, y eso de dejar la botella sin tocar, nada menos que 20 euros en la mano, no es algo que se haga a la ligera.
La situación con el vino también es un clásico. Si pides un Ramon Bilbao, esperas que te traigan exactamente eso y no una versión desconocida como "Los Molinos". Vaya decepción que te traigan un vino equivocado, especialmente cuando te dicen que un vino más barato es del mismo precio. Al final, he decidido que es una lotería de gustos y de precios, y no quiero jugarme mi cena en un lugar donde la relación calidad-precio ya está bastante desgastada.
Y reconozcamos algo: la terraza en sí puede ser un lugar agradable para pasar la tarde, pero eso no lo es todo. La atención del personal es clave, y perder tiempo recordándoles lo que pediste no es lo ideal. Así que, para contestar la pregunta, el ambiente de La Tabernita Del Mimo podría ser ideal, con su terraza acogedora y su buena ubicación, pero el negocio se arruina al dejar que esas malas experiencias se acumulen. Al final, el ambiente solo mejora si el servicio se pone las pilas. Hay mucho más por descubrir en Alpedrete, así que mejor no seguir en un lugar que parece haberse olvidado de lo que realmente importa.
Son accesibles los precios de los platos en este restaurante
La verdad es que La Tabernita Del Mimo tiene su encanto, y si buscas un sitio con buena comida y un ambiente agradable, es una buena opción para pasar la tarde. La última vez que fuimos, decidimos ver el partido del Atlético contra el Real Madrid en la terraza, y, ¡vaya acierto! Los camareros eran súper amables y cercanos, lo que hizo que la experiencia fuera aún mejor. Los bocatas estaban riquísimos y acompañados de un vino Yllera que valía la pena. Había un camarero moreno y una chica en el equipo, y ambos eran súper majos. Definitivamente, el servicio y el ambiente se llevaron a casa un 10.
Sin embargo, no todo son buenas palabras. También he escuchado historias no tan agradables. Por ejemplo, hay quien tuvo una experiencia desastrosa y recibió un servicio pésimo, hasta el punto de sentir que el camarero parecía molesto al atender. Y eso de que la comida tardo mucho y la paella llegara saladísima... ¡vaya tela! Te puede amargar la visita, sobre todo si no te preguntan cómo está todo. Así que, como en todo, hay que tener en cuenta que no siempre se acierta.
En general, la comida suele ser de bastante calidad y las raciones son generosas. La terraza es ideal, sobre todo en verano, y se anima un montón. En cuanto a los precios, parece que puedes encontrar un rango entre 20 y 30 euros por persona, lo que es razonable. Pero hay voces que dicen que algunas tapas y platos se sienten un poquito caros, sobre todo si no cumplen con las expectativas. Así que, si decides ir, mejor ve preparado para disfrutar del buen ambiente y la amabilidad, aunque puede que te lleves alguna sorpresa con los precios o el servicio.
Es recomendable visitar La Tabernita Del Mimo para cualquier ocasión
Y bueno, si estamos hablando de La Tabernita Del Mimo, hay que decir que tiene sus altibajos. La verdad es que me encanta que sus raciones son buenas y que todos los productos son caseros. Recuerdo que pedimos unas croquetas que estaban de lujo. En general, lo que probamos estaba bastante rico. Pero, la verdad, el servicio a veces puede ser un poco... peculiar. Una vez, este mismo camarero nos dejó plantados, tuvimos que irnos sin las raciones que habíamos pedido y, como puedes imaginar, eso fue un mal trago. No es la mejor experiencia, pero...
Por otro lado, no se puede negar que tienen una relación calidad-precio bastante buena, especialmente si pruebas su menú de fin de semana. La última vez que estuve, la atención fue bastante maja. Aunque hay que mencionar que el camarero tenía un pequeño descuido con la mascarilla, lo cual puede ser un detalle a tener en cuenta. A veces, parece que no tienen muy claro cómo manejar el ritmo del servicio, pero seguro que te vas con una buena dosis de comida rica en la barriga.
Sin embargo, hay que mencionar que la experiencia no es siempre la misma. He escuchado que en ocasiones la atención puede ser pésima. Una vez me contaron que no recibieron ni la carta y les pusieron una tapa que parecía más un bocadito para un niño que una porción para compartir. Y luego, no se diga nada del tema de las cuentas. Por 2,40 por una Coca-Cola y 7 patatas, pues la verdad... eso se siente un poco excesivo, ¿no?
Ahora bien, ¿recomendaría La Tabernita Del Mimo para cualquier ocasión? Pues, depende. Si estás buscando un lugar con buena comida hecha con amor y no te importa tener que lidiar con algunas peculiaridades en el servicio, entonces puede ser una buena opción. Pero si esperas un trato impeccable de principio a fin, quizás quieras tener una segunda opción. En fin, es un lugar que tiene su encanto, pero siempre hay que ir con la mente abierta.








