La Taberna de griñón

La Taberna de griñón

La Taberna de Griñón es el lugar perfecto para disfrutar de una buena comida en un ambiente acogedor en el corazón de Griñón. Este bar restaurante, ubicado en C. Carlos Ruiz, 4, destaca por su decoración cuidada y un ambiente agradable, ideal para relajarse después de un paseo. Ya sea que vengas con amigos o con los peques, su local es accesible y está en una zona peatonal, lo que añade comodidad al plan.

Su menú del día es una joya: por solo 14€ puedes deleitarte con platos como el arroz a la cubana o un suculento filete de ternera. Y no olvides dejar espacio para los postres, porque son realmente ricos. Con una puntuación de 4.2 de 5 en las reseñas, la camarera suele ser mencionada por su trato cercano y amable, lo que hace que tu visita sea aún más especial. Si buscas buena comida y un ambiente amigable, ¡definitivamente tendrás que pasarte por aquí!

La Taberna de griñón

Bar restaurante
4,2
1.368Reseñas
Fotos
C. Carlos Ruiz, 4, 28971 Griñón, Madrid
918 14 13 86

Horarios La Taberna de griñón

DíaHora
lunes8:30–1:00
martes8:30–1:00
miércoles8:30–1:00
jueves8:30–1:00
viernes8:30–1:00
sábado8:30–1:00
domingo8:30–1:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Taberna de griñón

Dónde se encuentra la Taberna de Griñón

¡Hola, amigos! Si están buscando un lugar donde disfrutar de una buena comida en un ambiente acogedor y amigable, La Taberna de Griñón es el sitio ideal. Recientemente estuve allí con mi chico y, ¡vaya experiencia! Desde el momento en que llegamos, la atención fue de 10. Francisco, el camarero, fue súper amable y nos ayudó a elegir exactamente lo que queríamos. La comida estaba exquisita y, para nuestra suerte, no había casi gente, así que nos acomodaron en un salón vacío donde pudimos disfrutar de la tranquilidad y de buena música. Es el tipo de lugar que te hace querer volver.

Hablemos de la comida: si van, no se pueden perder el arroz con bogavante, que estaba impresionante, y la tarta de queso, que fue el cierre perfecto para nuestra comida. Ah, y si les gustan las alcachofas, ¡tienen que probarlas! Hay algo para todos, y los precios son razonables. Entre dos personas, salimos con una cuenta de aproximadamente 20-30€ por persona, y les aseguro que valió cada céntimo.

La decoración del lugar es moderna y acogedora, ideal para una cita o un almuerzo con amigos. A pesar de que el servicio fue un poco lento en una de nuestras visitas, los camareros siempre se mostraron amables y se disculparon. La comida siempre compensa, así que no se desanimen. De hecho, es tan bueno que la siguiente vez que vaya a la taberna, ¡me haré el propósito de probar el chuletón que vi en otra mesa!

Ahora bien, si están pensando en ir a disfrutar de una buena comida, La Taberna de Griñón se encuentra en C. Carlos Ruiz, 4, 28971 Griñón, Madrid. Asegúrense de planificar con tiempo, porque la plaza de aparcamiento puede ser un poco complicada. Así que, si están buscando un lugar para disfrutar de buena comida, servicio excelente y un ambiente acogedor, no duden en visitarles. ¡Les encantará!

Cuál es la dirección exacta del restaurante

Y hablando de la Taberna de Griñón, la verdad es que llevaba años queriendo ir. Al final, decidí darle una oportunidad y no me decepcionó. El lugar tiene un ambiente bastante agradable, con una mezcla entre lo tradicional castellano y un toque moderno que está justo en la onda de lo que se lleva últimamente. Eso sí, tengo que ser sincero con el tema de los precios. Para mi gusto, hay algunos platos que son demasiado elevados, aunque hay opciones que están más ajustadas, así que no te asustes del todo.

Nada más llegar, nos pusieron dos barritas de pan, y aunque son 2€ cada una, si no te apetece, ¡puedes decir que no! Me parece curioso, porque he visto esto en otros sitios. El servicio, en general, estuvo a la altura; bastante atentos y rápidos. En lo que respecta a la comida, la variedad es buena y está bien presentada. Aunque tengo que admitir que el flan de huevo me dejó un poco decepcionado; me lo esperaba más grande y con más sabor para el precio que tiene. Aunque los postres tienen buena pinta, así que quizás la próxima vez me arriesgo con otra cosa.

El ambiente puede ser un poco ruidoso, sobre todo porque la barra del bar está justo al lado de las mesas. La música no era la más adecuada para un restaurante, pero aún así se puede disfrutar. Los servicios estaban limpios, que es un plus. En general, es un sitio que recomendaría si buscas un lugar para comer o cenar. Además, ¡tienen terraza en la calle! Pero quizás no sea la mejor opción en invierno, ¿verdad? Así que, si te animas y quieres probarlo, asegúrate de llevar algo de dinero porque el precio por persona suele estar entre 30 y 40 €. Y si algún día te preguntas '¿dónde está este rincón?', dirías que en C. Carlos Ruiz, 4, 28971 Griñón, Madrid. Quizás me anime a volver, ¡los platos recomendados como la Tarta de Queso dan ganas de repetir!

Qué tipo de comida se ofrece en la Taberna de Griñón

¡Y hablando de la Taberna de Griñón, qué experiencia tan variada hemos tenido! La primera vez que fui, comí unas alcachofas y callos que estaban para chuparse los dedos, y ni hablemos de la tarta de dos chocolates, que es una locura. Todo estaba increíble, aunque tengo que admitir que la atención a veces es un poco demasiado rápida; apenas habíamos terminado un plato y ya estaban recogiendo. El ambiente es muy bonito, pero el ruido del bar es un poco molesto. Mi amiga y yo teníamos que alzar la voz para escucharnos porque la mampara que nos separaba de la barra no hacía mucho por amortiguar el sonido.

Luego fui de nuevo, y esa vez probé su famoso Arroz con bogavante y la paletilla de lechal. Vamos, que me quedé boquiabierto. Las entradas también son de primera, con esos torreznos de Soria y la morcilla de Burgos que estaba crujiente y deliciosa. Si alguna vez visitas Griñón, no puedes irte sin probar este tipo de comida española; es todo un festín. Aunque el precio ronda entre los 50-60€ por persona, ya te digo que el combo de servicio, comida y ambiente lo vale.

También hay que mencionar que el servicio, cuando todo está bien, es sensacional. Te tratan con mucha atención y saben lo que te están sirviendo, por lo que siempre te pueden aconsejar. La única pega fueron un par de platos como los berberechos, que varios estaban en mal estado. Pero más allá de eso, la mayoría de lo que probamos estuvo increíble. Así que, aunque uno que otro detalle fallara, definitivamente volvería a la Taberna.

Para responder a la pregunta de qué tipo de comida se ofrece en la Taberna de Griñón, podemos decir que se especializan en cocina española con platos tradicionales, desde callos y alcachofas hasta opciones más sofisticadas como el arroz con bogavante y numerosas tapas. Ah, y no olvides dejar espacio para los postres, ¡porque vale la pena! Al final, todo depende del día y la hora a la que vayas, pero la comida siempre es un punto fuerte.

Hay un menú del día disponible

Y hablando de La Taberna de Griñón, ¿quién puede resistirse a esa carne a la piedra? Es espectacular. Cada vez que voy, es como un ritual. En esta ocasión, pedimos también la merluza rellena de gambas y, ¡vaya sorpresa! Estaba riquísima. Todo acompañado de un ambiente súper agradable y con una música que ni molesta ni se siente como un fondo pasivo, simplemente lo justo para crear ese ambiente acogedor. Y lo mejor es que el lugar trata de tener un nivel de ruido bajo, lo que permite que puedas charlar con tus amigos sin problemas.

Una vez más, la experiencia no defraudó. La comida, como siempre, exquisita y la atención fue de 10. Y ni hablar de la ubicación, justo al lado de la Plaza Mayor de Griñón, así que si decides pasear un rato, puedes hacer una parada aquí y disfrutar de unos aperitivos. De hecho, las alcachofas con jamón son un must, muy suaves y perfectas para compartir. Y si buscas algo de carne, el solomillo de vaca es otro plato estelar. Aunque un día de mucho ajetreo tardaron un poco en servir, la atención siempre fue buena, así que no le dimos mayor importancia.

Por cierto, si estás mirando el menú del día, te cuento que tienen uno a 14 euros que vale totalmente la pena, especialmente un viernes. La comida está buenísima y no solo eso, el personal siempre tiene una sonrisa y está dispuesto a ayudar. Así que, ¡tienes que probarlo! Y ya que estamos, no te olvides de dejar espacio para el postre; la tarta de chocolate también es pura delicia, aunque yo me quedé con las ganas de probar la de tres chocolates. Definitivamente, cada vez que salgo de allí, ya estoy pensando en cuándo volveré.

Cuánto cuesta

Y hablando de La Taberna de Griñón, déjame contarte que el trato que ofrecen allí es simplemente excelente. Los camareros son súper amables y siempre están dispuestos a ayudarte a elegir lo mejor del menú. Una vez estuve un domingo allí y entre el buen rollo y el ambientazo, parece que el tiempo vuela. El lugar es acogedor, con una decoración muy cuidada que te hace sentir como en casa. ¡Es el sitio ideal para disfrutar con amigos o en una cita!

En cuanto a la comida, no puedo dejar de mencionar lo riquísima que estaba. Pedimos un arroz con bogavante que estaba para chuparse los dedos, y esa ensalada de tomate con ventresca que nos recomendaron… ¡uf! Un auténtico manjar. Si te quedas con hambre, no puedes perderte la tarta de queso casera; es el broche perfecto para una comida espectacular. Todo lo que probamos fue un verdadero acierto, y el ambiente de fondo, con Julio Iglesias, le dio un toque especial.

Eso sí, hay que ser sinceros: si buscas un lugar para comer en el día a día, este no es el sitio más económico. La cuenta puede subir entre 20 y 70 € por persona, dependiendo de lo que pidas. Pero si lo que quieres es darte un capricho, no lo dudes: todo vale la pena. La comida es de calidad, el servicio es sobresaliente, y el entorno es simplemente encantador. ¡Sin duda, volverás!

Cuáles son algunos ejemplos de platos que se pueden encontrar en el menú del día

Y hablando de La Taberna de Griñón, no puedo dejar de pensar en lo acogedor que es el lugar. Cuando entras, te envuelve una atmósfera que te hace sentir casi como en casa. Es perfecto, ya sea que vayas a tomar algo o a disfrutar de una buena comida con amigos. La atención es de 10, y eso se lo debemos a Borja, el propietario, que es súper majo y profesional. Si te gusta salir, aquí seguro repetirás; ¡yo me he quedado encantado!

Del menú, hay platos que son simplemente imperdibles. Las zamburiñas son una delicia, y la tarta de queso es algo de otro mundo; os aseguro que si la probáis, no podréis olvidarla. El pulpo a la brasa también es un clásico que no falla para los amantes del buen comer. Aunque he oído opiniones dispares sobre el nas a veces; una vez, un amigo pidió el arroz con bogavante y no le hizo mucha gracia, alegando que le resultó salado y un poco escaso. Pero bueno, como todo, cada uno tiene su experiencia.

El ambiente también suma muchos puntos; es un lugar donde se puede disfrutar de una buena cena sin que el bullicio te agobie. La vez que fui con mi pareja, el camarero fue muy atento y el salón donde nos sentamos tenía una vibra genial. Por el precio, puedes esperar una buena experiencia, porque andarás alrededor de 50-60 € por persona, pero la verdad es que vale la pena.

Y en cuanto al menú del día, puedes encontrar de todo un poco. No faltan la ensalada de ventresca, las alcachofas, y una buena parrillada de verduras que siempre sorprende. Así que, ¡ya sabéis! Si estáis pensando en un sitio para disfrutar, no lo penséis más. ¡La Taberna de Griñón tiene algo para cada uno de vosotros!

El restaurante es adecuado para familias con niños

Y ya que hablamos de La Taberna de Griñón, la verdad es que hay un montón de cosas que hacen que sea un lugar que vale la pena visitar. La experiencia es de 5 estrellas en todos los sentidos. La comida es riquísima, y el ambiente es tan agradable y familiar que te sientes como en casa desde el momento en que cruzas la puerta. El servicio es un 10; si te dejas aconsejar por el camarero, seguro que te lleva a platos que son un acierto total. ¡Perfecto para esos días en los que quieres disfrutar de buena compañía y buena comida!

Y si te interesa el menú del día, te cuento que está a 14€, un precio la mar de correcto por la calidad que te ofrecen. Muchas veces, uno va a un restaurante y se encuentra con que las cantidades son escasas, pero aquí eso no pasa. Los platos son generosos y están bien elaborados. De verdad, si estás buscando un lugar tranquilo con mucho espacio, este sitio cumple todas las expectativas.

Claro, siempre hay margen para el error, y aunque tuvimos un pequeño incidente una vez con un solomillo que llegó renegrecido, el personal fue muy amable y se preocupó mucho por el problema. Nos cambiaron el plato sin problema y se disculparon, lo que dice mucho de su servicio al cliente. Eso sí, a veces, algunos platos pueden ser un poco menos impresionantes, pero en general, la experiencia es más que positiva.

Ahora, en cuanto a si es un lugar adecuado para familias con niños, ¡absolutamente! El ambiente es muy familiar y acogedor, así que no te preocupes si llevas a los peques. Van a estar cómodos, y seguro van a encontrar algo que les guste en el menú. Además, los camareros son super amables y atentos, lo que siempre es un plus cuando se trata de comer en familia. En resumen, si estás por Griñón, no dudes en darte una vuelta por este bar-restaurante. ¡Te va a encantar!

Es accesible la Taberna de Griñón para personas con movilidad reducida

Y bueno, ¿te he dicho ya que la Taberna de Griñón es como ese lugar que no sabías que necesitabas en tu vida? Situada en C. Carlos Ruiz, 4, este bar restaurante tiene un ambiente que te hace sentir como en casa desde el momento en que cruzas la puerta. La decoración es muy acogedora, con ese toque rústico que invita a quedarte un rato. Recuerdo una vez que fuimos y nos quedamos charlando durante horas; la atmósfera es perfecta para eso.

Ahora, si hablamos de la comida, ¡madre mía! No te puedes perder su famosa tortilla española, que está para chuparse los dedos. Y si eres más de carnes, las raciones de carne a la brasa no decepcionan. Además, los precios son muy razonables, así que es ideal para una cena con amigos o incluso una comida rápida que se siente especial. A mí me encanta ir a picar algo y compartir varias raciones. ¡Es lo mejor!

Y hablando de compartir, el servicio es excelente. El personal siempre tiene una sonrisa lista y te hacen sentir como parte de la familia. Ya sabes, esas recomendaciones que solo los locales pueden darte: te dirán qué plato elegir y, si tienes suerte, quizás te cuenten alguna anécdota divertida sobre el lugar. Así que, no solo es comer, ¡es toda una experiencia!

Ah, y una pregunta importante que muchos suelen tener: ¿es accesible la Taberna de Griñón para personas con movilidad reducida? La buena noticia es que sí. Hay facilidades para que todos puedan disfrutar sin complicaciones. Así que, si estás pensando en ir con alguien que necesita un poco más de atención en ese sentido, no hay ningún problema. ¡Ya sabes, la buena comida y la buena compañía siempre deben estar al alcance de todos!

Fotografías La Taberna de griñón

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