El Mesón de Griñón

El Mesón de Griñón

Si estáis pensando en un lugar perfecto para celebrar la Comunión de vuestros hijos, El Mesón de Griñón es la opción ideal. Este acogedor restaurante en Calle del Palo, 2, Griñón no solo ofrece un ambiente familiar, sino que también personaliza cada celebración para que sea realmente especial. Los menús están diseñados para satisfacer tanto a niños como a adultos, asegurando que todos encuentren algo delicioso que disfrutar.

Con una calificación de 4.2 de 5 en Restaurant Guru y más de 1020 reseñas de comensales satisfechos, aquí podrás saborear platos tradicionales españoles, desde carnes a la plancha hasta deliciosos mariscos y ese famoso arroz con bogavante. Así que si buscas calidad y buen servicio en un solo sitio, El Mesón de Griñón es sin duda el lugar que querrás visitar. ¡Vuestra celebración estará en las mejores manos!

El Mesón de Griñón

Restaurante
4,3
911Reseñas
Fotos
Calle del Palo, 2, 28971 Griñón, Madrid
918 14 01 13

Horarios El Mesón de Griñón

DíaHora
lunesCerrado
martes12:00–24:00
miércoles12:00–24:00
jueves12:00–24:00
viernes12:00–24:00
sábado12:00–24:00
domingo12:00–18:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Mesón de Griñón

Dónde se encuentra El Mesón de Griñón

¡Hey, amigos! ¿Han oído hablar de El Mesón de Griñón? Si aún no han ido, se están perdiendo de una joyita en Calle del Palo, 2, 28971 Griñón, Madrid. Es ese tipo de lugar que te hace sentir como en casa desde que pones un pie dentro. Mi chico y yo hemos ido varias veces y siempre salimos con una sonrisa en la cara. Se los juro, ¡la comida es de 10!

La última vez pedimos unas setas con almejas y gambas que estaban buenísimas y, para rematar, un cordero espectacular. No olviden probar la ensalada de escarola de la casa, es un must. Y cuando creen que ha terminado, ¡ah! ahí viene el café y la famosa tarta de tres leches que es simplemente deliciosa. La atención del personal hace que todo sea aún mejor: son super atentos y saben recomendar perfectamente, lo que hace que todo este aún más rico. ¡Un aplauso para ellos!

Ahora, no todo es perfecto en el mundo. He visto reseñas de gente que opina diferente. Hay quienes mencionan que la presentación de algunos platos o la música podrían mejorar, pero yo creo que lo importante es que la calidad de la comida es alta y a buen precio. Es un lugar clásico, con su chimenea y esas cosas que le dan un toque acogedor, aunque las mesas están un pelín juntitas. A veces, la búsqueda de un aparcamiento puede ser un poco complicada, pero si caminas un poco, se pueden encontrar plazas a 10-15 minutos.

Así que, ¿dónde se encuentra El Mesón de Griñón? Exactamente en Calle del Palo, 2, 28971 Griñón, Madrid. Si quieres disfrutar de una comida rica, reservar mesa es ideal porque puede llenarse rápido, especialmente los fines de semana. ¡Mil gracias a este lugar por siempre hacernos disfrutar de una buena comida! Prometemos volver pronto.

Qué tipo de eventos se pueden celebrar en El Mesón de Griñón

Y mira, El Mesón de Griñón ha sido todo un hallazgo, ¿eh? Me encanta cuando la gente se esfuerza por dar un servicio chido y, la verdad, aquí lo hacen de maravilla. Nos atendieron con un cariño que ya no ves por ahí. La comida, ¡uf! Desde la paletilla de cordero hasta esa tarta de tres leches que querías grabar en tu memoria, todo estaba espectacular. El ambiente era genial, con ese toque acogedor de mesón de pueblo donde la gente va a charlar y disfrutar. Una joya en medio de Griñón.

Y si hablamos de precios, me parece que están más que justificados. Por 30-40 € por persona, te aseguras una cena que no sólo es rica, sino también generosa. Es tan bueno saber que hay lugares donde no te clavan precios desorbitados por poco. Además, el servicio siempre fue de 10. Aunque sí, un pequeño apunte, sería genial que pusieran un cambiador de bebés. A veces es un rollo tener que cambiar al pequeño en medio del salón. Pero oye, ¡no todo puede ser perfecto!

Ayer cené ahí con mi pareja después de un día de relax en el balneario y, la verdad, fue el broche ideal. Teníamos tanta hambre que esa ensaladilla rusa y los dos entrecots que pedimos nos supieron a gloria. La paciencia del dueño y del personal para asegurarse de que todo estuviese a nuestro gusto fue un detalle que se agradece en un mundo donde a veces el servicio deja mucho que desear. Así que, si buscas disfrutar de un buen rato, no dudes en anotar este sitio en tu lista.

Ahora, en cuanto a eventos, parece que El Mesón de Griñón es perfecto para celebraciones de todo tipo. Desde comidas familiares hasta citas importantes, estos chicos tienen espacio para todos. Ya sea en el interior del comedor, en el patio o la terraza exterior, ¡hay opciones para todo el mundo! Así que si estás pensando en organizar algo especial, este lugar tiene lo que necesitas, tanto en ambiente como en comida. La próxima vez que pienses en celebrar algo, ¡no dudes en darle una oportunidad!

El Mesón de Griñón es adecuado para celebraciones familiares

Así que, tras una tarde relajante en las termas, decidimos que era hora de reponer energías y encontramos El Mesón de Griñón. La verdad es que, al llegar, las expectativas estaban bastante altas por todo lo que habíamos oído, pero al final, la relación calidad-precio fue bastante decepcionante. Por unos 42 € por persona, podías pensar que te irías a casa con una buena experiencia, pero la comida no es lo que esperabas. Pedimos media ración de queso que, sinceramente, dejaba que desear por unos 7 €; algunas partes estaban incluso húmedas. La ensalada de escarola estaba bien, pero 12 € por eso... y el cordero a 28 € por ración era simplemente excesivo.

Claro, el servicio no se podía quejar; los camareros eran muy amables y se notaba que estaban ahí para ayudar, lo que siempre es un plus. El vino de la casa estaba a 4 €, pero entre nosotros, debería haber sido mucho mejor por lo que pagabas. Aunque, seguro que hay gente que encuentra este lugar encantador, nosotros no fuimos de esos. En Madrid hay opciones que te ofrecen más por tu dinero.

Por otro lado, he escuchado buenas cosas de otras tapas, como la famosa tapita de queso de cabra con cebolla pochada, que dicen que está súper bien preparada, así que eso quizás valga la pena. La comida en general parece tener sus puntos fuertes, aunque los precios no siempre lo reflejan, y parece que a veces los camareros tienen una habilidad especial para venderte lo que sea, hasta un crecepelo, como una amiga me dijo.

En cuanto a si El Mesón de Griñón es adecuado para celebraciones familiares, aquí las opiniones son un poco mixtas. Para grupos de todos los tamaños, el ambiente puede volverse algo ruidoso y complicado para charlar, sobre todo porque el sitio es un poco pequeño. La atención al cliente es excelente, pero para celebraciones, tal vez deberías considerar opciones más espaciosas y con un ambiente un poco más tranquilo. Así que, si buscas un lugar donde todos puedan disfrutar de una conversación agradable y un buen rato, probablemente haya mejores alternativas.

Se ofrecen menús específicos para niños en El Mesón de Griñón

Además de tener cuatro estrellas en su haber, El Mesón de Griñón es un lugar que destaca por su buena cocina y productos de calidad. La carta es bastante clásica, con esos *platos de siempre* que nunca fallan. Eso sí, debo confesar que, aunque la sala estaba casi vacía, tardaron un poco en tomarme la nota. Tal vez fue un despiste organizativo de sala, porque una vez que llegó el servicio, noté que eran realmente profesionales y amables. El dueño, que se nota que es la *alma mater* del restaurante, le pone ese toque especial al trato, como si estuvieras en casa de un amigo que te mima.

Ahora bien, no es un lugar que puedas considerar *barato*, ni debería serlo con la calidad de la cocina y la cantidad de empleados que tienen. Es más bien un sitio *legendario*. La decoración tiene un aire retro, con montones de fotos y motivos de caza y toros. Este ambiente puede encantar a muchos, pero, bueno, también puede desagradar a los que prefieren algo más moderno. Pero hey, para gustos, colores, ¿no? Si eres de los que disfruta de esos rincones con encanto del pasado, definitivamente este es tu sitio. Además, tiene un hermoso patio que, en verano, debe ser un verdadero placer para cenar al aire libre.

He oído muchas opiniones sobre El Mesón de Griñón. Algunos han tenido experiencias desafortunadas, como la de aquellas dos personas que entraron y se encontraron con un camarero que les dijo que no podían estar afuera. La verdad, es un contraste con lo que muchos otros han vivido, donde el trato ha sido inmejorable. Por ejemplo, Claudio y su equipo siempre están pendientes de lo que necesites, y he oído que el tomate de la huerta y el jamón son simplemente espectaculares, además de las carnes y pescados que ofrecen. Y no olvides dejar espacio para los postres caseros, que son otra de las joyas de la casa.

Respecto a los menús para niños, aunque no específicamente mencionado, creo que lo mejor sería preguntar directamente al equipo cuando llegues. Su enfoque parece ser brindar un buen servicio y una experiencia agradable, por lo que estoy seguro de que estarán dispuestos a adaptarse a las necesidades de los más pequeños. Además, ¡si ya tienen esas delicias, seguro que pueden sacar algo para que los peques también disfruten!

Cuál es la calificación promedio de El Mesón de Griñón según Restaurant Guru

Ya sabéis que si hay un sitio del que no dejo de hablar, es El Mesón de Griñón. Con una calificación de 5 estrellas, es un verdadero hallazgo en la Calle del Palo, 2, en Griñón. La atención que recibimos fue de lo mejor; los camareros y el metre son un encanto, siempre atentos y con una sonrisa. En cuanto a la comida, ¡sin palabras! Nos recomendaron unas setas con gambas, salsa de foie y berberechos que estaban de locos. En serio, el sabor era increíble, completamente irresistible.

Si hablamos de platos imperdibles, no puedo dejar de mencionar el cochifrito. Es uno de los mejores que he probado, con una corteza supercrujiente que se te hace agua la boca. Y luego, el solomillo al ajillo, especialidad de la casa… ¡madre mía! La carne se deshacía en la boca; cada bocado era un festín. Y no olvidéis dejar un hueco para los postres, porque su tarta tres leches es absolutamente de otro nivel. De verdad, es de esas cosas que te hacen caer en la tentación y se te cae la baba al probarla.

El precio por persona ronda entre 50 y 60 euros, algo que, comparado con la calidad del servicio y la comida, me parece más que razonable. Además, no hay problema de aparcamiento; hay muchas plazas libres y es gratuito. Esto hace que la experiencia sea aún más agradable, especialmente en un día de paseo.

Me gusta saber que no soy el único que ha tenido una experiencia espectacular allí. Muchas opiniones destacan lo bueno que es el servicio y la comida. Obviamente, alguna que otra crítica hay, sobre todo por los precios de algunos postres, pero eso no opaca lo incroyable que es este lugar en general. La calificación promedio de El Mesón de Griñón según Restaurant Guru es también de 5 estrellas. Así que ya sabéis, ¡no hay excusas para no visitarlo! Es el sitio ideal para disfrutar de buena comida tradicional en un ambiente acogedor. ¡No os arrepentiréis!

Cuántas reseñas tiene El Mesón de Griñón en Restaurant Guru

Ya te digo, si estás por Griñón y te apetece disfrutar de buena comida, El Mesón de Griñón es el lugar ideal. Imagina que llegas tarde a tu reserva porque, bueno, la vida pasa y a veces las cosas se complican. Pues aquí, a pesar del retraso, el trato es tan amable que te sientes como en casa. Un camarero súper atento te ayuda con la carta y te sugiere unos platos que efectivamente son un acierto total. Las gambas blancas y las cocochas son un festival de sabor. Las cocochas, aunque quizás un poco escasas en cantidad, están tan tiernas que te harán olvidar cualquier otra cosa.

Ahora, no todo es perfecto. Hay que admitir que el precio puede estar un poco por las nubes, sobre todo si piensas en lo que gastas por un puñado de gambas. 60€ por 18 gambas es todo un shock, ¿no? A lo mejor te estás preguntando si vale la pena, pero al menos los productos son de calidad, así que si te das un capricho de vez en cuando, este sitio lo puede valer. Eso sí, el pan puede costarte 1,5€, y los postres rondan los 7€. Al final, te podrías quedar con la sensación de que te han dado un buen servicio, pero que hay otros lugares donde por menos saldrías igual de satisfecho.

El ambiente puede ser algo ajustado, y si hay mucha gente pidiendo carne a la piedra, prepárate para que el humo se te meta en los ojos. Y ni hablar del parking, que es un poco un juego de Tetris, no es el ideal si andas con carrito o silla de ruedas. Pero bueno, a pesar de estas pegas, hay tanto diciendo de lo especial que es el lugar, desde los grandes salones hasta la acogedora terraza, que parece que no te deja otra opción que rendirte a sus encantos.

En definitiva, El Mesón es un sitio que, aunque no es el más barato, es 100% recomendable por la calidad que ofrecen. Si buscas un buen trato, una carta cuidada y platos ricos como el salpicón de marisco y las chuletitas de cordero, aquí lo vas a encontrar. Y por cierto, en Restaurant Guru tiene unas 54 reseñas que hablan maravillas del lugar. Vale la pena pasarse y probarlo tú mismo. ¡No te arrepentirás!

Qué tipo de comida se puede disfrutar en El Mesón de Griñón

Y si hablamos del ambiente, El Mesón de Griñón tiene una atmósfera que te hace sentir como en casa. El local es acogedor y elegante, perfecto tanto para una cena romántica como para una celebración con amigos. La atención del personal es simplemente exquisita, lo que eleva la experiencia culinaria a otro nivel. Ni qué decir de Claudio, que siempre tiene un detalle especial; esos lazitos recién horneados al final son un gran plus que no puedes dejar pasar.

En cuanto a la comida, ¡vaya delicia! Desde que llegas te das cuenta de que la calidad de los ingredientes es altísima. Tanto si decides pedir los chipirones o el pulpo, te aseguro que no te vas a arrepentir. Tienes que probar sí o sí el cabrito asado y la paletilla de cordero, que son de otro mundo. Y no te olvides de la tarta de tres leches; es un auténtico sueño. La carne a la piedra es otro de los platos que me dejó impactado, ¡espectacular!

Te advierto que el precio puede parecer un poco elevado, ya que puedes acabar gastando entre 60 y 70 euros por persona, pero la verdad es que cada bocado justifica la inversión. A veces hay que ahorrar un poco y darse un antojito. Y si decides ir, asegúrate de reservar con tiempo para evitar sorpresas con los platos que no están disponibles.

Entonces, ¿qué tipo de comida puedes disfrutar en El Mesón de Griñón? Pues la oferta es bastante variada: vas a encontrar desde zamburiñas y gambas a la plancha hasta unos increíbles boletus con almejas, y si eres fan de los sabores intensos, las setas con gambas en salsa de foie son imperdibles. En definitiva, si andas por Griñón y quieres una experiencia gastronómica de 5 estrellas, sin duda este es el lugar al que tienes que ir. ¡Te va a encantar!

Se personalizan las celebraciones en El Mesón de Griñón

¡Así que ya te cuento sobre El Mesón de Griñón! La verdad es que este lugar es un auténtico tesoro de la gastronomía en la Calle del Palo, 2. Al entrar, ya te das cuenta de la decoración, que tiene un aire rústico pero chic que te hace sentir como en casa. Es un lugar donde puedes relajarte y disfrutar de buena compañía. La comida es de cinco estrellas, y estamos hablando de platos que te dejan un recuerdo imborrable. Los boletus con almejas son, sin exagerar, una delicia que no puedes perderte; son de otro mundo. Hacía tiempo que no disfrutábamos tanto de una comida.

El ambiente es otro punto a favor. Es un lugar tranquilo, ideal para una charla amena. La atención del personal también se lleva un aplauso. Son amables y muy atentos, siempre dispuestos a ayudarte en lo que necesites. ¡Hasta a veces me siento un poco mimado cuando voy! Aunque, como en todo, hay opiniones diversas; una vez escuché a una persona que le parecieron un poco caros los precios, algo que entiendo, pero también hay que considerar la calidad de la comida. Unos 20-30 euros por persona no está mal si tienes en cuenta lo que te llevas a la boca.

Pero ojo, no todo es perfecto en todas las experiencias. También escuché que a una persona le falló el servicio un día, con un malentendido sobre un chuletón para llevar. No se puede tolerar que te ignoren, sobre todo después de pagar una cuenta elevada. Así que aunque muchos de nosotros hemos tenido experiencias geniales, también hay que ponerle un ojo a la consistencia del servicio.

Y para aquellos que se preguntan, ¿se personalizan las celebraciones en El Mesón de Griñón? La respuesta es que sí, claro que sí, ¡les encanta hacer que tus momentos sean especiales! Puedes organizar todo tipo de eventos y celebraciones ahí, así que si tienes algo en mente, no dudes en comentarles. ¡Sin duda algún día habrá que volver a disfrutar de una buena comida en ese rincón!

El Mesón de Griñón ofrece opciones para personas con dietas especiales

La verdad es que El Mesón de Griñón no es un lugar que pase desapercibido, especialmente cuando entras y ves la terraza tan agradable, que invita a disfrutar de una buena cena al aire libre. Sin embargo, hay que decirlo: hoy las cosas no fueron perfectas. Estaba lleno de moscas y hasta alguna avispa por ahí pululando, lo que dificultó un poco la experiencia. Pero eso sí, los camareros eran muy amables, siempre dispuestos a echarte una mano con una sonrisa. Aunque claro, eso no siempre compensa lo que viene a continuación.

Hablando de la comida, tengo que admitir que me dejó un poco decepcionado. Los precios son bastante altos para lo que recibimos. Pagar entre 80 y 90 euros por persona cuando la comida no es excepcional puede hacer que te sientas un poco estafado. Al final, éramos un grupo de amigos y, a pesar de todo, la compañía es lo que realmente importa. Pero te cuento, si vas, ¡ten cuidado! El personal te hará sugerencias de platos que suenan espectacular, pero luego te darás cuenta de que todo el pescado parece costar 30€. Y si no lo ves claro en la carta, ¡mejor no te dejes llevar!

Uno de esos momentos en los que te preguntas si debíste haber elegido algo de la carta y simplemente disfrutar de lo que viene ahí. La comida estaba bien, pero no como para romper la banca. Las raciones en general son modestitas, y si llegas con hambre, probablemente no quedes satisfecho. Pero bueno, siempre hay que mirar el lado positivo: si quieres una conversación amena con los amigos, el ambiente fue bastante relajado, aunque queríamos un poco menos de sus visitas aéreas.

Y ya que hablamos de opciones, me parece que para las personas con dietas especiales, el Mesón no es el mejor lugar para ir. No hay mucha claridad sobre si ofrecen alternativas, y la verdad es que vi poca flexibilidad por parte del personal en cuanto a adaptaciones. Así que si tienes alguna restricción alimentaria, puede que ansíes algo diferente en otro sitio. ¡Ya sabes, siempre es bueno llevar esa carta a mano y tener claro qué pedir! ¿Así que qué tal si la próxima vez elegimos un lugar que se adapte más a lo que necesitamos?

Fotografías El Mesón de Griñón

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