
El Restaurante Ocamiño, ubicado en C. de Budapest, 2, San Blas-Canillejas, 28022 Madrid, es un auténtico rincón de Galicia en la capital. Si buscas disfrutar de la buena comida gallega, aquí encontrarás platos irresistibles que hacen honor a sus raíces. Con un enfoque en el horno a la brasa, los guisos tradicionales y unos mariscos frescos traídos directamente de las Rías Gallegas, cada bocado es una explosión de sabor que te transporta al norte de España. Entre sus especialidades, no te puedes perder la merluza a la gallega o el solomillo de buey gallego con foie.
Ocamiño no es solo un lugar para comer; es una experiencia que destaca por su ambiente cuidado y acogedor. Ideal para grupos, celebraciones o simplemente una buena cena con amigos, se convierte en tu opción perfecta, sobre todo si planeas disfrutar de un evento cerca del Civitas Wanda. Además, su carta de vinos y cavas complementa perfectamente tus platos. Ya sea que quieras comer en el restaurante o hacer un pedido para llevar, la experiencia gallega en Ocamiño asegura dejarte con ganas de más. ¡No dudes en pasarte y descubrirlo!
Horarios Restaurante Ocamiño
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 11:00–24:00 |
| martes | 11:00–24:00 |
| miércoles | 11:00–24:00 |
| jueves | 11:00–24:00 |
| viernes | 11:00–24:00 |
| sábado | 11:00–24:00 |
| domingo | 11:00–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Ocamiño
Dónde se encuentra el Restaurante Ocamiño
¡Hola, amigos! Hoy quiero hablarles del Restaurante Ocamiño, un pequeño rincón gallego que se encuentra en la C. de Budapest, 2, San Blas-Canillejas, 28022 Madrid. Si no lo conocen, ¡deberían! Siempre ha sido un lugar donde hemos disfrutado de buena comida, aunque debo ser sincero: nuestra última visita fue bastante decepcionante. Habíamos hecho una reserva y pedidos una trona para nuestro pequeño, pero al llegar, ¡no había ninguna disponible! Y lo peor, ¡la que nos ofrecieron estaba rota! Fue una lástima porque la comida siempre ha sido genial.
Pero no todo ha sido negativo. En varias ocasiones, la experiencia ha sido bastante buena. El ambiente es acogedor y la decoración es bonita. Además, el servicio suele ser rápido y amable. Te traen aperitivos con la bebida, ¡y eso siempre se agradece! Los precios no son los más bajos, pero definitivamente están acordes a la calidad de lo que ofrecen. Yo diría que puedes contar con un promedio de 50-60 € por persona si decides hacer una buena comida.
Un amigo me llevó una vez a cenar y, sin duda, me quedé con ganas de más. Los mariscos, los arroces, y no hablemos del famoso pulpo: ¡está para chuparse los dedos! Yo personalmente me quedaría con las zamburiñas y una de sus tartas de queso que son sencillamente irresistibles. Puede que el precio sea algo más alto que otras opciones del barrio, pero la calidad es inigualable.
Eso sí, tengo que ser honesto y decir que no todas las experiencias son perfectas. Algunas veces los platos no cumplen con las expectativas. Las croquetas de txangurro que probé una vez me dejaron frío; eso sí, las alcachofas estaban bastante decentes. Pero si te preguntas si vale la pena, yo diría que sí, especialmente si decides ir en grupo y compartir varias tapas. Al final, algo que tienen que recordar es que el Restaurante Ocamiño está en C. de Budapest, 2, así que no duden en darse una vuelta por allí y probar la comida gallega. ¡Bon apetito!
Qué tipo de comida se sirve en Ocamiño
Y hablando de restaurantes, Ocamiño en la calle Budapest 2, en San Blas-Canillejas, es una de esas últimas sorpresas agradables que me he llevado. Con un total de 4 estrellas, la verdad es que me esperaba un servicio estupendo, y no me decepcionaron. Desde que llegamos, el ambiente era muy acogedor y el Jefe de Sala se notaba que tenía un ojo especial para captar cualquier detalle. Nos ofrecieron varios entrantes, entre ellos una Ensaladilla Rusa y unas Croquetas de Txangurro. Para ser sincero, no nos volaron la cabeza; eran buenas, pero esperábamos más. Lo interesante fue que, al notar nuestra decepción, el Jefe de Sala no dudó en preguntarnos. Se lo dijimos directamente y, como por arte de magia, ¡nos retiró los platos y nos ofreció Zamburiñas espectaculares! Totalmente un detallazo.
Pasando a los platos principales, decidimos compartir un Pitxin para dos y, sinceramente, fue como un abrazo de mantequilla, ¡delicioso! Después de eso, no hace falta decir que definitivamente volveré por más. Y es que su carta no se queda solo en gallega, también mezcla un poco de cocina castellana, mediterránea y asturiana. De lo que probamos, la comida como las croquetas y las zamburiñas fueron lo más destacado. La torrija con helado fue el final perfecto para una cena en un ambiente tranquilo.
Sin embargo, también hay algún que otro detalle a mencionar. Una vez cenando allí con un grupo, todavía me acuerdo de ese momento de decepción al ver que nos traerían flores de alcachofa frías. No lo esperábamos. La ensalada de chanquetes estaba rica, pero, sinceramente, nos quedamos con ganas de un poco más. Sin embargo, lo más llamativo fue el tema del pan, que nos cobraron 2€ por comensal sin haberlo pedido. Un poco decepcionante, ¿no? Pero al final, el camarero se puso las pilas y nos quitó el cargo después de quejarme. Sin duda, se nota que son profesionales, y esos detalles marcan la diferencia.
Así que, ¿qué tipo de comida se sirve en Ocamiño? ¡Un poco de todo! Tienes la opción de disfrutar de clásicos gallegos, como las zamburiñas y el pulpo, además de platos de la cocina castellana, mediterránea y asturiana, como su famosa torrija. En resumen, es un lugar que vale la pena explorar y donde seguramente encontrarás algo que te hará querer volver. Nos quedan muchas más cosas por probar, así que ¡hay que ponerle el ojo a ese menú!
Cuál es el enfoque culinario del restaurante
Ya les conté un poco sobre nuestra experiencia en Ocamiño, y la verdad es que tuvimos una montaña rusa de emociones. Cenar allí con mis amigos fue una mezcla de momentos buenos y otros que, bueno, no tanto. Cuando llegamos, las patatas con salsa de cabrales fueron una decepción; parecían estar hechas desde la semana pasada y la salsa apenas daba para mojar. Y aunque el pulpo estuvo bien, no nos quedó la sensación de querer repetir pronto. Al final, nos salió unos 30-40 € por persona, que si lo piensas, no es tan barato para lo que recibimos. Comida: 3, Servicio: 4 y Ambiente: 4, un balance no muy halagador.
Sin embargo, puedo entender por qué hay quienes alaban el lugar a más no poder. Recuerdo una vez que fui con un grupo de amigos y, oh sorpresa, nos atendieron de lujo. Era el 11.11.19 y todo estaba increíble. La calidad de la comida era ***exquisita*** y nos sentimos como en casa. Después de esa experiencia, regresamos varias veces, y siempre salíamos con una sonrisa. Las fotos que sacamos en marzo de 2022 son una muestra del buen rollo que se respira allí. En esa ocasión, la comida, el trato y el ambiente fueron de 5 estrellas.
Lo que destaca en Ocamiño es sin duda su cocina. El pulpo, los berberechos y el bacalao rebozado con miel son platos que brillan con luz propia. Además, el cachopo es gigante, ¡podría alimentar a dos! Aunque hay que hacer una mención especial al hecho de que la cocina cierra a las cuatro. Si quieres probar las filloas calientes, es clave hacer una reserva y llegar temprano. A veces el ambiente de charla puede hacer que se te pasen las horas volando, como nos pasó a nosotros. Pero insisto, el personal siempre está atento, así que es un detalle que se puede entender.
En resumen, el enfoque culinario del restaurante parece estar claro: un homenaje a la cocina gallega con toques tradicionales, pero muy bien ejecutados. Ya sean los sabores del mar o del campo, destacan por la calidad en los ingredientes y la atención al detalle. Es un buen sitio para disfrutar de buenas comidas acompañadas de un buen servicio. ¡Eso seguro!
Cuáles son algunos de los platos más destacados del menú
Y así, seguimos hablando de Ocamiño, el restaurante gallego en C. de Budapest, 2, San Blas-Canillejas. Te cuento que mi última experiencia no fue precisamente la mejor. Tardaron 1 hora y 15 minutos en traernos el pulpo y el villagodio, que para ser sinceros, tuvieron su momento en la espera y se hicieron eternos. Y en medio, ni un solo aperitivo. Esta era mi segunda visita y, sinceramente, no pienso volver. La realidad es que están en la media alta de precios, así que si no comes bien, la frustración es aún peor. Al final, la comida nos salió por unos 70-80 € por persona, y el servicio, ¡vaya desastre!
Aunque no todo el mundo tiene una mala opinión, hay quienes dicen que es uno de los mejores sitios para comer en el barrio de Las Rosas. En este caso, la calidad y el servicio amable brillan, y la gente menciona un buen menú diario. Eso sí, el precio sigue siendo un tema recurrente, ya que muchos piensan que es un poco caro. Pero si estás por la zona, parece que vale la pena echarle un vistazo.
Sin embargo, no podía dejar de mencionar a otros que han tenido experiencias excepcionales. Una vez fui buscando donde comer en el Tenador y acabé en un gallego de esos que prometen calidad. Su paella fue excepcional y me encantó cómo cocinan el pescado, especialmente los mejillones y las croquetas. Por unos 30-40 € por persona, disfrutas de cosas como zamburiñas a la plancha y un arroz caldoso con carabineros que realmente hacen que quieras volver.
Así que, ¿cuáles son algunos de los platos más destacados del menú en Ocamiño? Podrías probar la paella, ya que varios quienes han probado ese plato quedan maravillados, o si optas por algo en el mar, ¡definitivamente no te arrepentirás de las zamburiñas! Pero, como te digo, asegúrate de que la experiencia sea más agradable que la última que yo tuve. ¡Suerte!
Qué especialidades gallegas puedo encontrar en el restaurante
Y bueno, después de hablar de este lugar, no puedo dejar de mencionar que el Restaurante Ocamiño es realmente un buen descubrimiento en la zona de San Blas-Canillejas. Cuando llegas, te atrapa ese ambiente acogedor del salón y, ¡vaya que es amplio! Perfecto si vas con varias personas. La verdad, todo lo que pedimos estaba delicioso, pero lo que realmente me sorprendió fue el arroz negro. No sé si lo has probado alguna vez, pero este estaba en su punto justo. Y ni hablar del cachopo, que si vas, no puedes dejar de pedirlo. La atención también es de primera; no es común recibir un servicio tan buena onda en Madrid, de verdad.
Aunque también he escuchado opiniones diferentes, como la de un amigo que fue y no le convenció mucho el pulpo a la gallega. Le vendieron la idea de que era 'a la brasa', cuando en realidad era cocido. Sin embargo, no hay que ser tan críticos, porque menciona que las zamburiñas fueron un acierto total. Y como dicen, ¡las filloas y la tarta de queso no decepcionan tampoco! Algo caro, sí, pero para una ocasión especial vale la pena. ¿Y la terraza? Perfecta para días de sol, aunque el local puede ser algo pequeño en la parte de arriba.
Me gusta que la primera visita no fue la última. Al final, todos sabemos que en las primeras impresiones se queda un pedacito de lo que es un lugar, ¿verdad? Y si a esto le sumamos postres caseros, la experiencia se lleva un 10. Las porciones son bastante generosas, así que saldrás con el estómago lleno y una sonrisa en la cara. Por cierto, si buscas algo específico del norte, aquí no te quedas corto: tienes zamburiñas, rape en salsa verde y bacalao gratinado entre otras delicias gallegas que te van a hacer volver. En fin, yo ya tengo ganas de repetir. ¡Pruébalo y cuéntame!
El restaurante ofrece mariscos frescos
Y hablando de Restaurante Ocamiño, no puedo dejar de mencionar lo bien que me ha tratado cada vez que he ido. Si lo tuyo es disfrutar de comida gallega de calidad, aquí lo vas a encontrar. La verdad es que cada plato que he probado me ha dejado con ganas de más. Desde el pulpo a la gallega, que está para chuparse los dedos, pasando por el espectacular cachopo con cecina de León. ¡Y esas croquetas son un must! Creo que puedes armarte una buena cena por unos 40-50 € por persona, pero la calidad lo vale, no hay duda.
Ramón y su equipo son de esos que te hacen sentir como en casa. Siempre están pendientes de ti, con una sonrisa y un buen consejo sobre qué probar. La verdad, si andas por la zona de San Blas-Canillejas, este es uno de esos sitios que se han convertido en referencia del barrio. Además, me da mucha tranquilidad notar que respetan al pie de la letra la normativa covid, lo que se agradece muchísimo en estos tiempos. Y aquí entre nos, las alcachofas a la plancha con gambas son otro de mis favoritos. ¡Tienes que probarlas!
El ambiente siempre es bastante animado, lo que hace que la experiencia sea aún mejor. Siempre hay gente, pero gracias a su servicio eficiente, nunca tienes que esperar mucho para que te sirvan. Las raciones son generosas y todo está en su punto. Algunos incluso dicen que el rodaballo es de escándalo, así que no te lo pienses mucho si eres amante del buen pescado. A mí me parece un sitio perfecto para una cena antes de algún evento o simplemente para disfrutar de una buena comida con amigos.
Y ya que estamos en tema de marisco, ¡sí! El Ocamiño ofrece mariscos frescos. De hecho, he probado unas zamburiñas que estaban realmente deliciosas. Si eres fan del marisco, este lugar es un acierto total. ¡Así que ya sabes, si buscas un buen sitio para comer o tapear con una Estrella Galicia bien fría, no dudes en darte una vuelta por aquí!








