Mesón de la Virreina

Mesón de la Virreina

Si estás por Chinchón, el Mesón de la Virreina es una parada obligatoria. Situado en Plaza Mayor, 28, este restaurante no solo te ofrece una buena comida, sino también una vista increíble desde su encantadora balconada. Imagínate degustando un delicioso cordero asado o unas migas sabrosas mientras disfrutas de la poesía y romanticismo que emana esta plaza. Con capacidad para 200 comensales en sus cuatro comedores, el lugar tiene un ambiente acogedor que te hará sentir como en casa.

La carta es un festín para los sentidos, con platos típicos de cocina castellana que van desde un sabroso gazpacho hasta los irresistibles huevos rotos con patatas y jamón. Según las reseñas, no es de extrañar que tenga una calificación de 3.7 sobre 5 en Restaurant Guru, y la mayoría de los visitantes resaltan la calidad de la comida y la atención. Si planeas visitar, reserva con antelación para asegurarte un lugar en la balconada y disfrutar de una experiencia gastronómica única en pleno corazón de Chinchón.

Mesón de la Virreina

Restaurante
3,7
785Reseñas
Fotos
Pl. Mayor, 28, 28370 Chinchón, Madrid
918 94 00 15

Horarios Mesón de la Virreina

DíaHora
lunes10:30–17:00
martes10:30–17:00
miércoles10:30–24:00
jueves10:30–24:00
viernes10:30–24:00
sábado10:30–24:00
domingo10:30–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Mesón de la Virreina

Dónde está ubicado el Mesón de la Virreina

¡Hola, amigos! Si alguna vez os queréis dar un paseo por Chinchón, no os olvidéis de pasar por Mesón de la Virreina, un restaurante que se encuentra en Pl. Mayor, 28, 28370 Chinchón, Madrid. La plaza es un lugar encantador, pero entrad sabiendo que aquí las mesas están un poco apretadas. No es que sea un desastre, pero es un espacio muy bonito donde es fácil sentir un poco de agobio si hay mucho jaleo.

Ahora bien, hablemos de la comida. La verdad, a mí me ha parecido un poco correcta, aunque me daría vergüenza cobrar 10 euros por un trozo de tarta que parece más comprado que casero. En otras palabras, no está a la altura de lo que cuesta. En cuanto al servicio, no puedo decir que haya sido espectacular, más bien me llevo un 2. El ambiente es bonito, eso no se discute, así que le daría un 4 por eso. Pero si estás buscando una experiencia culinaria que te haga flipar, creo que deberías tener en cuenta otras opciones.

Por el contrario, me encanta lo que escuché de otros comensales. Algunos han llegado allí sin saber qué esperar y ¡vaya sorpresa! Pidieron migas, croquetas y chorizo a la brasa, y todo estaba increíble. Las croquetas, sobre todo, parecen deshacerse en la boca. Además, al final les invitaron a un chupito de Chinchón, que siempre se agradece. ¡Ah! Y mencionan que han conseguido disfrutar de un trato excelente, así que el servicio de estos casos parece que se lleva un 5 de nota, al igual que la comida y el ambiente. Y claro, la relación calidad-precio también es un punto a su favor.

Y no todo es bueno ni malo. También hubo quien quedó un poco decepcionado, especialmente con el cordero, que esperaban que fuera más espectacular. Decían que lo habían probado en muchos lugares de Chinchón y se notaba que, aunque las alcachofas estaban ricas, el resto… no tanto. En general, el lugar tiene sus altibajos, pero hay quienes simplemente se lo pasaron bien disfrutando de la compañía y del ambiente.

En fin, si decidís visitar el Mesón de la Virreina, tened en mente que lo mejor es ir con un par de amigos y disfrutar de las migas y las croquetas, ¡quién sabe! Tal vez os llevéis una grata sorpresa. Así que, ya sabéis, lo encontráis en Plaza Mayor en Chinchón. ¡Espero que disfrutéis la visita!

Cuál es la dirección exacta del Mesón de la Virreina en Chinchón

La verdad es que el Mesón de la Virreina tiene una mezcla de experiencias. Recuerdo una vez que fui un lunes, y no había ni un alma en el lugar. El servicio fue excelente, muy atentos, la verdad, quizás porque no había mucha gente. Sin embargo, me decanté por una paletilla de cordero que, sinceramente, estaba seca como si la hubieran sacado del congelador. Es decir, ¡no estuvo muy afortunada esa elección! Pero bueno, a veces no todo sale como uno espera, ¿verdad? Aunque el ambiente estaba un poco apagado ese día, sé que pueden ofrecer mucho más.

Por otro lado, si tienes la oportunidad de ir en un momento más concurrido, no te pierdas el rabo de toro. Recuerdo que un amigo lo pidió y no paraba de alabarlo, describiéndolo como delicioso. Las vistas a la plaza son excepcionales, así que es un lugar perfecto para disfrutar de una buena comida y del ambiente de Chinchón. Te juro que si vuelves, lo mejor es disfrutarlo en buena compañía, porque el trato que recibes aquí es de 10. La atención es cercana y super amable, pero parece que puede variar un poco según el día.

Hablando de postres, si te gusta lo dulce, no puedes dejar de probar la leche frita con chinchón flambeado. Esa es la joya de la corona, y totalmente vale cada céntimo de ese menú que, aunque digan que puede parecer caro, realmente está pegando en el clavo. Al final, no solo es la comida, sino la experiencia completa, desde el local, que está precioso y decorado con mucho estilo, hasta la chimenea que le da un toque acogedor.

Y, para los curiosos que se preguntan, la dirección exacta del Mesón de la Virreina es Pl. Mayor, 28, 28370 Chinchón, Madrid. Si te animas a salir a probarlo, quizás te lleves una gran sorpresa. ¡Ya te contaré qué tal te va!

Qué tipo de comida se ofrece en el Mesón de la Virreina

Y para empezar, déjame decirte que el Mesón de la Virreina es una joya que no te puedes perder si estás por Chinchón. Imagina disfrutar de una comida espectacular con vistas a la Plaza Mayor. La atención es simplemente fantástica. Te cuento que pedí unos huevos rotos con jamón que estaban de muerte, además de unas croquetas mixtas que casi me hacen llorar de lo buenas que estaban. Y si te queda espacio, ¡no te olvides de la tarta de queso! Es un postre que sin duda se lleva la palma. Por lo general, en este lugar puedes esperar gastar unos 30-40 € por persona, pero créeme, vale cada céntimo.

Aun así, he escuchado de algunos que han tenido experiencias no tan brillantes. O sea, imagínate ir y gastar lo mismo, pero salir desilusionado porque la comida le pareció cara para lo que realmente era. La única maravilla de su visita parece ser el rabo de toro. Pero esas son anécdotas para tomar en cuenta, ¡no todas las experiencias son iguales!

Lo que a mí más me impresionó fue el ambiente. El local tiene un toque castellano que te transporta a otra época, perfecto para hacer fotos y llevarte recuerdos de un lugar único. Lo mejor es que ofrecen diferentes opciones para comer. Puedes elegir entre comer dentro o disfrutar de un espacio en el balcón con vistas a la plaza. No importa si optas por el menú entre semana, que también está muy bien, porque siempre hay algo sabroso, como esas migas con huevo y uvas. Al final, se trata de experimentar la comida típica y casera, que refleja lo mejor de la gastronomía española.

Entonces, ¿qué tipo de comida se ofrece en el Mesón de la Virreina? Principalmente, se enfocan en los platos tradicionales, como cordero lechal y varias opciones de tapas que destacan por su calidad y sabor. Hay algo para cada paladar, ya sea que busques algo contundente o simplemente un buen par de tapas para compartir. ¡Te va a encantar!

Cuáles son algunos de los platos destacados del menú

Ya te digo que el Mesón de la Virreina tiene sus altibajos, en función del día que les pilles. En una ocasión, con un grupo de amigos, hicimos una parada para tomar un café y un par de copas en la Plaza Mayor, y la verdad es que salir a la terracita fue una idea genial. A pesar de que los precios son un pelín más altos (2€ por un café y 8€ por un whisky), creo que vale la pena solo por las vistas. Allí la atención fue buena, y el ambiente, muy chulo, así que ese día lo disfrutamos a tope.

Sin embargo, no todo es miel sobre hojuelas. Recuerdo que en otra visita decidí pedir un plato de lenguado que costaba 23€, y menuda decepción me llevé. El pescado llegó un poco congelado por dentro y con un aspecto nada appetitoso. El camarero, más que ayudar, parecía un disco rayado: "Yo solo sirvo lo que me dan", como si eso justificara la mala experiencia. Y la comida en general, tirando a normal, no había nada que me dejara boquiabierto. Así que sí, para la comida, diría que sería mejor no repetir.

Pero no todo ha sido negativo, ¡para nada! En junio, durante el fin de semana de San Juan, un grupo de seis amigos y yo paramos a comer, y fue una experiencia totalmente diferente. Pedimos varios platos y todos coincidimos en que el menú era excelente. Las migas estaban para chuparse los dedos e incluso el cordero asado y el rabo de toro fueron un acierto rotundo. De postre, no te cuento lo bien que estaba la tarta de queso y la leche frita... ¡Vaya festín! Además, por 25€, que es un precio razonable dado lo que comimos.

Así que, ¿cuáles son algunos de los platos destacados del menú? Definitivamente, las migas, el cordero asado, el rabo de toro y, para algo dulce, una tarta de queso. Estoy seguro de que si el servicio y la cocina dan la talla, disfrutarás de una experiencia estupenda. Así que te animo a que te des una vuelta por allí, ¡siempre que lleves la mente abierta y no te dejes asustar por las malas experiencias ajenas!

Cuál es la capacidad del Mesón de la Virreina en términos de comensales

La verdad es que, cuando llegamos al Mesón de la Virreina, lo primero que nos llamó la atención fue su balcón con vistas, perfecto para disfrutar de la comida mientras admiramos la plaza. El lugar es realmente lindo, con una decoración que te hace sentir parte de la historia de Chinchón. Sin embargo, hay que ser honesto, la comida estuvo bien, pero los platos no son exactamente abundantes. La famosa guarnición de papa es un buen ejemplo; cuando te dicen “una papa”, no esperes más que media papita en el plato. Así que si vas con mucho hambre, ¡tal vez quieras pedir algo extra!

La atención fue buena, aunque el servicio dejó un poco que desear. Te traen los platos a destiempo, así que mientras algunos ya se están dando el último bocado, otros todavía están esperando su primer plato. No se siente muy cómodo, la verdad. Al final, después de probar varios platos, como el solomillo y el cordero, que estaban espectaculares, y las migas, que estaban muy bien, te vas con una mezcla de sensaciones. ¡Eso sí! La tarta de chocolate fue un cierre dulce y rico, aunque si no eres muy fan del chocolate empalagoso, igual te conviene preguntar antes.

Lo bueno es que, a pesar de los altibajos en el servicio, la comida estaba deliciosa y el ambiente es perfecto. Si tienes la suerte de que te atienda la dueña, seguro que te vas con una sonrisa, le pone tanto corazón a todo. Y te advierto, si comes aquí, no dejes de probar los callos. Están tan buenos que querrás mojar una barra de pan entera. ¡Y no te olvides de pedir un chupito al final, que a veces te lo regalan!

Por cierto, hablemos de lo práctico: conseguir aparcamiento en Chinchón puede ser un poco complicado. Aunque hay opciones de aparcamiento gratuito, te puede llevar unos 5 o 10 minutos a pie hasta el mesón. Y en cuanto a la capacidad del restaurante, se reporta que puede albergar a unos 100 comensales, así que, si planeas ir, considera hacer una reserva, especialmente si quieres ese balcón. ¡Seguro que volverás para seguir explorando su menú!

El Mesón de la Virreina cuenta con vistas panorámicas

La verdad es que el Mesón de la Virreina es un rincón que parece transportarte a otra época. La mezcla de su horno tradicional y el ambiente rústico te hace sentir como si estuvieras en casa, pero con un toque especial. Una de las mejores cosas es poder elegir entre sentarte en el comedor interior o disfrutar de las sandwiches en las mesas que dan al balcón. Imagínate comiendo con una vista espectacular a la Plaza Mayor, una experiencia que no se olvida fácilmente. Además, se nota que el trato es cuidado y personal, ya que el personal siempre está atento, con todas las medidas de seguridad como las mascarillas.

Si hablamos de la comida, ¡prepárate! El cordero asado es todo un clásico y se nota que lo hacen con mucha dedicación. La calidad es impresionante, y el precio está más que bien para lo que ofrecen. La sopa de Chinchón es otro plato que debes probar, y el solomillo, carne que se deshace en la boca, realmente da que hablar. Como plus, aquí tienen un menú del día que es ideal para salir a buen precio. Te aseguro que el trato amable del personal hace que la experiencia sea aún más agradable.

Hubo un pequeño percance en una de mis visitas; reservamos en la terraza y no nos dieron la mesa. El servicio podría mejorar un poco y estaban algo desorganizados ese día. Pero, a pesar de los contratiempos, la comida no decepcionó: el cordero estaba de rechupete. Aún así, me quedo con lo bueno, porque las vistas y el entorno histórico crean una atmósfera que compensa cualquier malentendido. Y, bueno, hay que tener en cuenta que todo puede pasar.

Entonces, ¿el Mesón de la Virreina cuenta con vistas panorámicas? ¡Definitivamente! Si te sientas en el balcón, puedes disfrutar de unas vistas preciosas a la plaza, lo que hace que tu comida sea aún más especial. Así que ya sabes, si estás por Chinchón, no dejes de hacer una parada aquí. ¡Es un sitio que vale la pena!

Es necesario hacer una reserva para cenar en el Mesón de la Virreina

Y bueno, después de la última vez que estuvimos en el Mesón de la Virreina, he de decir que nos llevamos una grata sorpresa. Comimos allí hace unas horas y la verdad es que el lugar es muy acogedor; calentito y con una atención espléndida. La comida, ¡buenísima! Es cierto que se nota un poco el precio y podría ser más abundante, pero en general, no tenemos quejas. Eso sí, preparemos unos 60-70€ por persona, que es lo que cuesta la experiencia completa. ¡Vale la pena! Y el flan de huevo que pedimos de postre, ¡espectacular! Si vas con niños, el ambiente también es familiar, así que todos tranquilos.

Recuerdo que en el menú tenían cosas artesanales, como las migas de primero y el famoso rabo de toro como segundo, que venía con vino casero. Todo eso por 20 euros, ¡una ganga! Además, me encantó que hasta las patatas chips eran artesanas. A veces son esos pequeños detalles los que hacen la diferencia. La atención fue rapidísima y muy amable, te hacen sentir bienvenido desde el primer momento. Desde que lo probamos, no puedo dejar de pensar en volver.

Por otro lado, no todo ha sido perfecto para todos. Leí que algunos tuvieron experiencias muy distintas, como el cliente que se encontró con moscas en su comida y del cordero que llegó recalentado. Vaya desilusión, la verdad. A veces es un poco impredecible salir a comer. Pero si tienen cuidado con la elección del plato, como el cordero lechal, creo que hay chances de que tengan una buena experiencia. A veces mejor no arriesgarse y mirar bien el menú.

Y respecto a la pregunta que todos se hacen: ¿Es necesario hacer una reserva para cenar en el Mesón de la Virreina? La verdad es que, siendo un lugar tan popular y centrado en pleno Chinchón, yo diría que sí. Especialmente si quieren sentarse en el balcón que, aunque tiene su encanto, puede ser un poco incómodo sin reserva. Al final, siempre es mejor asegurarse de disfrutar de la experiencia al máximo. ¡No se arrepentirán!

Qué tipo de ambiente se puede esperar en el Mesón de la Virreina

Ya está, déjame contarte más sobre el Mesón de la Virreina porque la verdad es que tiene sus cositas. Cuando fui, me encantó comer a la sombra del balcón, que tiene esas vistas preciosas de la Plaza Mayor de Chinchón. Te digo, es un sitio que te hace sentir en casa, con un ambiente muy agradable para disfrutar de una buena comida. Además, el servicio fue muy bueno, siempre atentos y amables. Por lo que recuerdo, estaba en torno a unos 20-30 € por persona, así que no es un mal precio considerando lo que ofrecen, especialmente en el menú de fin de semana.

Aunque, bueno, no todo fue perfecto. En una de mis visitas, durante Semana Santa, hubo un tiempo de espera que se sintió un poquito largo. Pero, la comida estaba sabrosa y tradicional, así que compensó bastante. Solo que hay que tener en cuenta que puede que te toque esperar un poco. La situación ahí es inmejorable, así que, si buscas un lugar con encanto, este es definitivamente una opción a considerar. A veces hay que dedicarle un poco más de tiempo a disfrutar.

Ahora, no todo el mundo ha tenido la misma suerte. Escuché que algunos clientes se han quejado de que, por el precio, la comida no estaba a la altura. Algunas críticas hablan de raciones algo escasas, y yo he leído comentarios que mencionan que el pincho de tortilla no estaba muy bien logrado… más bien parecía una tortilla francesa. ¡Vaya lío! A veces siento que hay sitios que se aprovechan del turismo sin ofrecer la calidad que uno espera. Y sí, me imagino que eso puede dejar mal sabor de boca, sobre todo si venías con ganas de comer bien.

Pero, volviendo a lo bueno, el ambiente en el Mesón de la Virreina, en general, tiene su rollo. Es un lugar que mezcla lo tradicional con un toque moderno, con esa vida de plaza que siempre está vibrante, especialmente en días soleados. Siéntate en la terraza, disfruta de una buena comida, y aunque a veces pueda haber dragones (estudios de los tiempos de espera), ¡la experiencia y la buena compañía valen la pena! Sin duda, es un sitio al que volvería para probar más del menú.

Qué opinan los visitantes sobre la calidad del servicio en el Mesón de la Virreina

Y hablando del Mesón de la Virreina, ¿sabías que está justo en la Plaza Mayor de Chinchón? Es uno de esos lugares que no puedes dejar de visitar cuando andas por allí. La decoración es auténticamente rústica y acogedora, con esas mesas de madera que te hacen sentir como si estuvieras en una casa de campo. La verdad, es el sitio ideal para relajarte después de un día explorando. No te olvides de pedir una cañita, ¡va a acompañar perfecto a lo que elijas!

En cuanto a la comida, la carta tiene de todo. Desde tortilla española que empapa la boca hasta platos más elaborados como el cordero asado que, te lo aseguro, se deshace en la boca. También me encanta que utilizan ingredientes locales, lo que le da un toque especial a todo. Si tienes un antojo dulce, no te vayas sin probar su pudin de pan, ¡es la guinda que cierra cualquier comida de forma perfecta!

He escuchado que la atención al cliente es parte de su encanto. Las reseñas que he visto destacan que el servicio es más que amable, siempre con una sonrisa, y que los camareros te hacen sentir como si fueras parte de la familia. Según lo que dicen los visitantes, no solo la comida es buena, sino que el trato es cálido y cercano, lo que hace que la experiencia sea aún mejor. La pasión que tienen por lo que hacen se nota y eso, amigos, se traduce en un ambiente mucho más agradable. ¡No dejes pasar la oportunidad de disfrutarlo!

Fotografías Mesón de la Virreina

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