
La Cuina de Baz, ubicada en C. Camilo José Cela, 13, portal 9, 28232 Madrid, es ese tipo de lugar que no te quieres perder si andas por la zona. Aunque no está justo al lado de Las Rozas Village, su ambiente acogedor y comida española de primera lo convierten en un destino ideal para una buena comilona. Recientemente, probé unos chipirones, croquetas de rabo de toro y calamares a la romana. Todo estuvo correcto, aunque los calamares me parecieron un pelín insípidos y las croquetas, a mí me gustan con un rebozado más fino. Pero, ¡aguanta! Lo mejor llega al final: la tarta de queso fue un auténtico deleite.
El servicio fue amable y atento, lo que siempre suma puntos en este tipo de experiencias. Con una calificación de 4.6 de 5 en Restaurant Guru, este lugar tiene más de 1260 reseñas que respaldan su calidad. Si buscas un sitio donde disfrutar de la cocina local con un giro moderno y un toque desenfadado, La Cuina de Baz es tu elección ideal. Si estás pensando en reservar, no te olvides de echar un vistazo a su menú variado y consultar los horarios de apertura. ¡Vas a querer volver!
Horarios La Cuina de Baz
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–24:00 |
| martes | 9:00–24:00 |
| miércoles | 9:00–24:00 |
| jueves | 10:00–17:00 |
| viernes | 10:00–17:00 |
| sábado | 10:00–24:00 |
| domingo | 10:00–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Cuina de Baz
Dónde se encuentra La Cuina de Baz
La Cuina de Baz es uno de esos lugares que, cuando lo descubres, no puedes dejar de recomendar. El otro día, fui con mi pareja un domingo y, aunque pillamos mesa en la terraza, que es genial porque da al sol y estaba llena de buen ambiente, tuvimos que esperar un ratito. Eso sí, el ambiente es de lo mejor, ¡no se puede negarlo! Sin embargo, tengo que ser honesto: la atención de los camareros no fue la mejor. Pedimos algo de beber y nos quedamos sin tapa, mientras que a las mesas de alrededor sí se las dieron. Cuando se lo mencionamos a un camarero, nos dijo que 'sí, sí', pero nunca llegó nada. ¡Vaya faena!
En cuanto a la comida, pedimos unas croquetas de jamón, tortilla de patata para dos y unos chipirones. La verdad es que las croquetas y la tortilla destacaron bastante, ricas de verdad. La carta es un poco normalita, nada del otro mundo, pero la comida no está mal, aunque yo diría que la calidad es un pelín justa. En términos de precios, si van buscando algo económico, no se puede quejar: salimos de allí con un gasto de menos de 10€ por persona. La relación calidad-precio, en general, es decentona: comida: 4, servicio: 3, ambiente: 5.
Pero no todo fue así; también hemos escuchado comentarios super positivos. Por ejemplo, un grupo de amigos fue también y dijeron que la hamburguesa estaba estupenda, y lo mejor de todo, que probaron una nueva tarta sin gluten y sin azúcar, ¡hecha con queso y manzana! Eso sí, el servicio en esa ocasión fue inmejorable. Además, la relación calidad-precio les pareció muy bien, entre 20 y 30€ por persona, y valoraron todo con 5 estrellas. Así que ya ven, ¡hay de todo!
Para aquellos que buscan un plan chido, la verdad es que La Cuina de Baz se pone bastante bien por la noche para cenar con amigos, tomar algo y disfrutar de unos buenos postres. En sus críticas también subrayan la parrillada de verduras y la tarta de queso, que con buena compañía sabe aún mejor.
Así que, ¿dónde se encuentra La Cuina de Baz? Pues la tienes en la C. Camilo José Cela, 13, portal 9, 28232 Madrid. ¡Anímate a visitarlo y cuéntame qué tal!
Cuál es la dirección exacta del restaurante
Y hablando de restaurantes, La Cuina de Baz ha sido un descubrimiento increíble. No te voy a mentir, cuando entramos estaba un poco dudoso por el olor a pescado de la mesa de al lado, pero decidimos quedarnos y no nos arrepentimos. El servicio fue rápido y muy amable, lo que siempre da un buen rollo, y la comida… madre mía, ¡la comida! Aunque no me puedo quitar de la cabeza a los que estaban disfrutando de un cachopo con queso de cabra que parecía sacado de un sueño. Yo me decanté por probar la tarta de queso sin gluten y sin azúcar, que resultó ser una bomba de sabor. ¡Tienes que probarla!
Aparte de eso, el ambiente es tranquilo y acogedor, perfecto para una cena en buena compañía o una comida rápida entre semana. Te prometo que el ambiente relajado hace que el tiempo se te pase volando. Y claro, si te gusta el queso, ¡tienes que pedir la ****hamburguesa de queso de cabra****! Potente y deliciosa. Además, el precio está más que bien, entre 10 y 20 euros por persona, así que no se puede pedir más.
Al final, el ambiente y la calidad de la comida hacen que este lugar sea para repetir. No olvides la tortilla de patata con pimientos y la tosta de solomillo, que estaban para chuparse los dedos. Si te quedan ganas de postre, echa un vistazo a las torrijas; no pude hacer foto, ¡se acabaron en un abrir y cerrar de ojos!
Y por si te lo preguntas, La Cuina de Baz está en C. Camilo José Cela, 13, portal 9, 28232 Madrid. Así que ya sabes, si andas por la zona y te apetece comer bien sin que te vacíen el bolsillo, ¡este es tu sitio!
Qué tipo de comida se sirve en La Cuina de Baz
Y si hablamos del ambiente de La Cuina de Baz, ¡es para quedarse a vivir! La atención que recibimos fue *increíble*, Mauro y Samira son un par de gemas. Te hacen sentir como en casa desde el primer momento, y eso siempre se agradece cuando sales a cenar después de un largo día. Así que, si quieres disfrutar de una buena cena con amigos, este es el lugar. Te va a encantar lo bien que cuidan cada detalle, ¡merece las cinco estrellas que le han dado!
La comida es deliciosa, muy variada y hay para todos los gustos. Te recomiendo especialmente las patatas bravas y el cachopo, que están de rechupete. La porción de cachopo es tan generosa que van tres personas a compartirlo y aún así te sobra. Y hablando de porciones, todos los platos son *contundentes*, como debe ser. Lo mejor de todo es que todo es casero, y eso se nota a cada bocado.
Si eres amante de los postres, no te puedes perder la tarta de manzana sin gluten. Es una opción que ni nota que no lleva gluten, ¡está tan buena! Los camareros, siempre *muy amables y preocupados* por que hayamos comido bien, hacen que la experiencia sea aún más placentera. Tienes que volver a probar el cachopo, claro, y no dejes de pedir la tarta de queso.
Y hablando de precios, ¡esto es una maravilla! Por unos 10-20 € por persona puedes salir aquí más que satisfecho. No es fácil encontrar un lugar que ofrezca esa calidad a ese precio, así que se nota por qué está entre los mejores sitios de Parque Empresarial y Las Rozas.
Entonces, ¿qué tipo de comida se sirve en La Cuina de Baz? Aquí tienes una mezcla de platos tradicionales con un toque moderno. Hay hamburguesas (como la de queso de cabra que probé) y opciones vegetarianas también, así que hay algo para todos. Y si tienes alguna *restricción alimentaria*, ¡no te preocupes! El camarero te informará de todo. Es un sitio que cuida tanto lo que sirve como a sus clientes, ¡definitivamente hay que probar!
Qué platos destacados se mencionan en la reseña
Y hablando de La Cuina de Baz, no puedo dejar de mencionar lo agradable que es su terraza. Está muy bien situada y es bastante amplia, perfecta para esos días soleados en Madrid, ¿verdad? Aunque, eso sí, la atención de los camareros puede ser un poco lenta y olvidadiza. Pero, entre tanto movimiento, hay una mujer que parece ser la dueña y que siempre está pendiente, lo cual se agradece. Eso sí, si decides entrar al local, te puedes llevar alguna sorpresa con la música alta y un ambiente un poco descuidado. El baño es otro tema, mejor intentar evitarlo si puedes.
En cuanto a la carta, es bastante normalita, aunque las porciones son decentes. A pesar de que la calidad de la comida es estándar, hay platos que definitivamente destacan. Por ejemplo, la tortilla es un must que tienen que probar; ¡está espectacular! Y si eres fanático de las gambas fritas o los damplings, esos son opciones que te van a encantar. Aunque quizás las patatas podrían estar un poco más doradas y crujientes, no le quita el mérito a los platillos que ofrecen.
Ahora, si hablamos de postres, tienes que probar la tarta de queso con lotus que hace Zamira. Esa es pura magia: no lleva harina ni azúcar, pero su sabor es simplemente increíble. En serio, es una experiencia digna de mencionar en cualquier conversación sobre postres. Así que, aunque el ambiente podría mejorar, la calidad y abundancia de los platos compensan sobradamente, y lo mejor es que puedes disfrutar todo esto por un precio de 10-20 € por persona.
Cómo se describen los chipirones y las croquetas de rabo de toro
Y luego está La Cuina de Baz, que sinceramente me dejó con ganas de volver. Teníamos un fin de semana libre y decidimos darle una oportunidad. Desde el momento en que entramos, la atención y amabilidad de los camareros nos hicieron sentir como en casa. ¡De verdad! Te ponen una sonrisa en la cara solo por ser amables. Luego viene la comida, que es donde este lugar se luce. Pedimos unos huevos rotos con jamón que eran un espectáculo y una hamburguesa gigante que podría haber alimentado a un pequeño ejército. Y lo mejor, todo por solo 25€ en total. La calidad de los platos es impresionante, y las raciones son generosas. No puedo creer que nos quedáramos sin espacio para el postre, pero es que ya no entraba más. La verdad, 100% recomendable.
No todo el mundo tuvo la misma suerte. He escuchado hablar de una experiencia menos favorable por parte de un grupo con una amiga con alergias. Aunque les aseguraron que los platos eran seguros, la comida provocó una reacción, lo cual fue muy lamentable. Las alergias son cosa seria, y es una pena que no se tomaran eso en cuenta. Sería genial que reforzaran el tema de la contaminación cruzada por el bienestar de sus futuros comensales. Hablar de reacciones alérgicas es complicado y es una realidad que hay que respetar, sobre todo en un lugar que se presenta como tan cuidado. Me parece que dejaron pasar la oportunidad de demostrar su compromiso con la atención al cliente tras un incidente así.
En la parte positiva, hay otra crítica que también resalta la calidad de la comida. La gente habla maravillas de las raciones, especialmente del lacón con puré de patata que, según cuentan, está riquísimo. Además, las hamburguesas, como la que probé yo con queso de cabra, están para chuparse los dedos. Si consigues aparcar cerca, que no es fácil, ¡tienes un plan perfecto para la noche! A veces, hay que armarse de paciencia, pero vale totalmente la pena.
Y hablando de platos que valen la pena, tengo que mencionar los chipirones y las croquetas de rabo de toro. Según lo que he escuchado, los chipirones son tiernos y bien condimentados, y las croquetas de rabo de toro son cremosas y llenas de sabor. Así que si tienes la oportunidad, ¡no dudes en probarlos! Sin duda, es un lugar al que volveremos.
Qué opinión se tiene sobre los calamares a la romana
Y así fue como llegamos a La Cuina de Baz, un lugar que se siente más como casa. Éramos cuatro adultos y decidimos lanzarnos a la aventura de compartir varios platos. ¡Vaya acierto! Todo estaba exquisito, pero el cachopo sin gluten que pedimos fue el verdadero protagonista de la mesa. La atención, además, fue de 10. Los camareros estaban siempre dispuestos a ayudarnos y hacernos sentir cómodos. Si buscas un sitio que no sea lujoso pero que esté rico y sea asequible, este es el tuyo.
Entre los platos que pedimos no pueden faltar la tortilla individual, que está realmente deliciosa, y la ensalada con queso de cabra, que es uno de esos imprescindibles. ¡Y los postres! La tarta de queso es de otro mundo. La verdad es que el ambiente era bastante acogedor, aunque un poco animado, lo cual le da un toque especial. Si estás buscando una experiencia genial con comida de calidad, aquí no te decepcionarán, ya que el precio por persona se mueve entre los 20 y 30 €.
La emoción no acaba ahí. Recuerdo una vez que fuimos un grupo de amigos con ganas de algo rico después de un paseo por el rastro. Aquella vez, no solo probamos unas gyozas increíbles sino que nos animamos con una hamburguesa y una tosta que estaban también para chuparse los dedos. Y como colofón, el restaurante tuvo la amabilidad de invitarnos a una tarta nueva que estaban experimentando. Un gesto que habla muy bien de la atención al cliente que ofrecen.
Ahora, respecto a los calamares a la romana, el consenso es que son bastante buenos, aunque no son la estrella de la carta. Si bien cumplen su función de picoteo, hay tantas otras delicias que a veces pueden pasar desapercibidos. Pero si tienes ganas de un buen aperitivo, ¡claro que valen la pena! Así que lo único que puedo recomendarte es que te acerques y lo pruebes todo. Una vez que estés allí, ¡tendrás otras delicias en mente!
Cuál fue la mejor experiencia gastronómica mencionada en el artículo
Y ya que estamos hablando de este lugar tan especial, no puedo dejar de mencionar La Cuina de Baz. Te prometo que si te acercas por C. Camilo José Cela, 13, portal 9, 28232 Madrid, te vas a llevar una grata sorpresa. Desde que entras, la decoración tiene esa vibra acogedora que te hace sentir como en casa, pero a la vez el ambiente es bastante chic. Perfecto para ir con amigos o incluso para una cita.
Sobre la comida, ¡madre mía! Ellos se especializan en platos de cocina mediterránea moderna, y cada bocado es un verdadero deleite. Lo que más me gusta de su menú es que utilizan ingredientes frescos de temporada, lo que hace que todo sepa aún más auténtico. Te recomiendo empezar con una de sus tapas reinventadas; la bruschetta de tomate y albahaca es simplemente irresistible. Y ni hablar de sus platos principales; el risotto de setas es un clásico que nunca defrauda. Cada cucharada es confortante y está lleno de sabor.
Ah, y no te olvides de dejar espacio para el postre. Sus tartas caseras son para morirse. Esa de queso con frutas del bosque es un hit total. Imagínate la mezcla de sabores; es como un abrazo dulce que te deja con ganas de más.
Y si tienes suerte, puedes encontrarte con el dueño, que es un crack. Siempre tiene una sonrisa y una historia divertida que contar sobre la cocina o la inspiración detrás de los platos. Entonces, ¿cuál fue la mejor experiencia gastronómica mencionada en el artículo? Sin duda, la atención a los detalles en cada plato y la conexión auténtica con los clientes hacen de La Cuina de Baz un lugar que no querrás perderte. ¡Así que ya sabes, ponlo en tu lista y ve a disfrutar de su magia!








