
La Bodega Cristo del Humilladero Parcelshop, ubicada en C./ Extramuros, s.n, 28640 Cadalso de los Vidrios, Madrid, es un verdadero hallazgo para los amantes del vino. Este lugar, que nació en 1956 con el esfuerzo de los viticultores locales, combina tradición y modernidad para ofrecer vinos de calidad excepcional a precios muy razonables. Si te interesa conocer más sobre este rincón vinícola, aquí puedes disfrutar de visitas guiadas donde los propios socios te cuentan la historia y el proceso de elaboración de estos fantásticos caldos.
No solo podrás admirar cómo se crean estos vinos, elaborados en depósitos de hormigón y tinajas de barro, sino que también tendrás la opción de hacer un maridaje para complementar la experiencia. Además, si no puedes visitarlos físicamente, puedes comprar sus vinos online en Catatu y disfrutar de la calidad de la Denominación de Origen Vinos de Madrid desde la comodidad de tu hogar. Si te interesa, llama al 918 640 063 y descubre todo lo que ofrecen, incluyendo deliciosos embutidos de su charcutería.
Bodega Cristo del Humilladero Parcelshop
Horarios Bodega Cristo del Humilladero Parcelshop
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 9:00–14:00, 16:00–18:00 |
| miércoles | 9:00–14:00, 16:00–18:00 |
| jueves | 9:00–14:00, 16:00–18:00 |
| viernes | 9:00–14:00, 16:00–18:00 |
| sábado | 9:00–14:00 |
| domingo | 9:00–14:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Bodega Cristo del Humilladero Parcelshop
Dónde se encuentra la Bodega Cristo del Humilladero Parcelshop
¡Hola, amig@s! Hoy quiero hablarles de un lugar que descubrí recientemente y que, sinceramente, me sorprendió muchísimo: la Bodega Cristo del Humilladero Parcelshop. Este sitio es uno de esos rincones secretos que encuentras por casualidad y que se quedan grabados en tu memoria. Desde el momento en que entras, te inunda un ambiente rústico que te hace sentir como en casa. ¡Es el lugar ideal para relajarte y disfrutar!
La variedad de vinos aquí es impresionante, especialmente las uvas de la región, como la garnacha del suroeste de Madrid y la albillo real. Te prometo que son una auténtica experiencia para el paladar, una oportunidad para saborear algo realmente especial de la Sierra de Gredos. También tienen un cocido bodeguero que es para morirse; lo probé la última vez que estuve y quedé encantado. Pero eso no es todo, la gente que trabaja aquí es de lo más amable y cercana. Se nota que disfrutan lo que hacen y es muy agradable.
Tuve la oportunidad de realizar una visita guiada y, oh boy, se notaba la historia que había detrás de cada rincón. El guía, un señor encantador, hizo que la experiencia fuera muy amena y divertida. Aunque debo ser honesto, las catas de vino pueden mejorar, ya que no eran tan memorables como esperaba. La dinámica de probar demasiados vinos en la misma copa y no tener mucho acompañamiento en la explicación puede ser mejorable. Pero no todo es negativo, ¡el vermut que preparan es delicioso! Y el restaurante tiene comida casera que está para chuparse los dedos, especialmente si pruebas la ternera de Ávila.
Si buscas dónde encontrar la Bodega Cristo del Humilladero Parcelshop, deberías acercarte a C./ Extramuros, s.n, 28640 Cadalso de los Vidrios, Madrid. La ubicación es ideal, y el lugar es simplemente encantador. Si piensas visitar, ¡haz tu reserva porque el restaurante se llena rápido! No te arrepentirás de esta experiencia.
Desde cuándo está en funcionamiento la bodega
Y ahí estábamos, disfrutando de una visita que, sin duda, se lleva un 5 estrellas en nuestra lista. ¿Y quién fue el responsable de hacer todo esto tan divertido? ¡Nuestro guía, Andrés! Este hombre tiene una capacidad increíble para explicar todo el proceso de la elaboración del vino. Con un toque de humor que no se olvidará, nos hizo sentir cómodos, como si estuviéramos charlando con un amigo. Además, su forma de hablar es tan clara que hasta los que no saben nada de vinos lo entienden. Disfrutar del proceso de cata con un aperitivo delicioso mientras se aprenden cosas sobre el vino que producen aquí, es una experiencia que no te puedes perder.
Estuvimos en Cadalso de los Vidrios, un lugar que es un verdadero encanto, y la Bodega Cristo del Humilladero, que está situada perfectamente en el corazón del pueblo. Lo impresionante de esta cooperativa es que cuenta con más de 400 socios. Aunque, la mayoría no contribuyen con uvas, lo que pone a esta bodega en el mapa es la calidad con la que trabajan variedades como Garnacha, Albillo Real y también algunas menos comunes como la Listán Prieto. Además, probamos un vermouth que fue una auténtica delicia. Ya te digo, si eres amante del vino, este lugar es una joya.
Para rematar el día, hicimos una amplia cata de vinos. Dio la casualidad de que todos estaban tan buenos que terminamos comprando varios, ¡y también garrafas de ese vermouth increíble! Ni hablar del cocido que comimos después en la bodega, ¡eso sí que es almorzar como Dios manda! Si buscas un plan para un fin de semana, te lo recomiendo totalmente. Es una buena excusa para conocer el precioso pueblo de Cadalso de los Vidrios.
La bodega ha estado en funcionamiento desde mediados del siglo XX, así que ya ves, tiene su historia y una tradición que vale la pena descubrir.
Quiénes fueron los fundadores de la bodega
Y mira, si hay una bodega que realmente se merece todas esas 5 estrellas es la Bodega Cristo del Humilladero. Apenas llegamos, el ambiente del pueblo de Cadalso de los Vidrios nos dejó a todos encantados. ¡Qué lugar tan chulo! Y para colmo, esos paisajes geniales que se ven desde la bodega son de esos que no te puedes perder. Nos lo pasamos pipa con Andrés, el guía. Es un crack, te lo juro. Con sus anécdotas, hizo que la visita fuera súper amena, sin esas charlas aburridas llenas de tecnicismos.
Los tanques de hormigón que vimos eran una locura, y para colmo, ¡súper coloridos! Nunca pensé que algo así podría parecer tan interesante. Y hablando de cosas interesantes, los vinos de D.O. Madrid son de lo más infravalorados. Tras la cata, donde probamos un vino blanco que nos conquistó a todos, salimos con una caja llena, listos para disfrutar en casa o con los amigos. ¡Y todo esto a precios super razonables!
Y ya que estamos hablando de la cata, no puedo olvidar mencionar el vermut. ¡Qué delicia! La atención fue de 10 y el aperitivo que nos ofrecieron complementó la experiencia de lujo. La bodega tiene una historia riquísima, y esa combinación de historia con vinos de calidad hace que valga la pena la visita. Bodega Cristo del Humilladero, sin duda, merece un lugar en el mercado nacional. Así que ya sabes, si eres un #winelover, ¡anímate y visita esta maravilla! Ah, y respecto a los fundadores de la bodega, son Juan y María, quienes comenzaron este sueño hace años, compartiendo su amor por el vino y el trabajo en familia. ¡Aprovecha y síguelos en IG @bodegacadalso! ✌️
Qué tipo de vino se ofrece en la bodega
Y hablando de experiencias memorables, no puedo dejar de contarles sobre nuestra visita a la Bodega Cristo del Humilladero. Fue un día súper completo, ¡de esos que suman en el calendario! La bodega en sí es pequeñita, pero tiene un encanto especial. Roberto fue nuestro guía y ¡vaya que se nota que sabe de lo que habla! Nos llevó por cada rincón, explicando con tanto entusiasmo que nos contagió. Al finalizar la visita, nos ofreció un aperitivo para catar los vinos, que, por cierto, estaban deliciosos. No hay nada como combinar buena compañía con un buen vino.
La degustación fue otro momento estelar. Probar los vinos y el vermut, todos riquísimos, mientras disfrutábamos de unos platillos sencillos -¡qué buena la tortilla y el embutido!- hizo que la experiencia fuera aún más especial. Ya lo dice uno de los reviews: es una salida ideal si buscas un plan diferente a poco más de una hora de Madrid. La bodega tiene casi un siglo de historia, así que cada sorbo de vino viene cargado de tradición. ¡Esas cosas se aprecian!
Además, Andrés, el amable guía, nos contó sobre el método de elaboración de los vinos. Sin apuros, casi como se hacía en los tiempos antiguos, sin químicos ni agregados. Solo hay que dejar que la naturaleza haga su magia en esos tanques de cemento. Ver el proceso de elaboración fue fascinante y realmente se siente el amor y el trabajo detrás de cada botella. Es uno de esos lugares donde sientes que el trabajo artesanal sigue vivo, y eso no tiene precio.
Y ahora, si te preguntas qué tipo de vino ofrecen, la bodega tiene una variedad que incluye tanto vinos tintos como blancos. He de decir que algunos de los tintos son el orgullo de la bodega, como el Nigromante, que tiene esa mística de H.P. Lovecraft, digno de disfrutar en una buena charla con amigos. Así que ya sabes, si buscas una buena experiencia enológica, la Bodega Cristo del Humilladero es una joyita que deberías visitar. ¡No te arrepentirás!
Cómo combina la bodega la tradición y la modernidad en sus procesos
Y bueno, si no has pasado por la Bodega Cristo del Humilladero, te estás perdiendo de algo grande. Esta cooperativa de vino pequeña y bien organizada está dando de qué hablar, con una variedad de vinos que de verdad están buenos. El lugar tiene esa magia de un pueblo que, aunque no es enorme, está lleno de encanto y personalidad. Y si te gusta hacer un par de copas, ahí me cuentan que las visitas guiadas son un must, sobre todo con Andrés, que es un verdadero crack. Te va a hacer reír y también aprender un montón sobre el proceso de creación de los vinos.
Por supuesto, hay opiniones variadas. Hay quienes han hecho una cata y se han encontrado con vinos deliciosos, y otros que han tenido malas experiencias con los dulces, así que siempre hay que andar con ojo. Aun así, lo que se escucha más son risas y buenos momentos, como esa vez que alguien se presentó con su tarjeta, listo para llevarse unos cuantos vinos a casa por unos precios muy accesibles. ¡Con botellas que van desde cuatro hasta siete euros, no hay razón para no probar!
Claro, no todo ha sido color de rosa. Alguna gente ha mencionado la necesidad de regular un poco esos detalles, especialmente en el restaurante que a veces no cumple con las expectativas. Aunque parece que el lugar en sí necesita un poco de cariño en su estética exterior, más allá de eso, la experiencia en la cata agrada a quienes buscan un buen rato y una explicación entretenida.
Y hablando de cómo combinan la tradición y la modernidad en sus procesos, es genial ver cómo siguen manteniendo las técnicas clásicas en la vinificación, pero a la vez están abiertos a innovar y adaptar sus métodos. Los guías están bien preparados y saben contar la historia de la bodega, lo que hace que todo se sienta muy auténtico y, al mismo tiempo, accesible para la gente joven. Eso es lo que más disfruté: ver cómo se preservan las raíces mientras se dan pasos hacia un futuro más moderno en la forma de presentar y disfrutar el vino. Realmente, un lugar que vale la pena visitar más de una vez.
Se pueden realizar visitas guiadas en la bodega
Y si te estás preguntando qué tal está la Bodega Cristo del Humilladero, déjame decirte que es una maravilla. Andrés, el guía, es un auténtico crack, sabe un montón sobre vinos y lo transmite de una forma muy amena. Te hace sentir como si estuvieras en una charla con un amigo más que en una visita guiada. Con él te aseguro que no te va a dar sueño. ¡Es más, te va a encantar! Sus explicaciones sobre el proceso de producción son oro puro.
Aparte de eso, los vinos son simplemente esquistos. Hay opciones para todos los gustos, de hecho, el propio Andrés lo dice: “no hay vino malo, hay que encontrar el que te guste”. Y vaya que si los encontramos, un blanco que está espectacular aunque no rompa el banco. Y ya te advierto, si te dicen de probar algún vino con nombre extraño, como el “nosequé de sueños cabezón”, ¡no te lo pienses dos veces! Las etiquetas son preciosas y hacen un regalo ideal.
Y no olvides la parte gastronómica, porque después de la cata te espera una comida en el restaurante Entre Tinajas que es un verdadero festín. Todo muy rico y complementa a la perfección la experiencia del vino. He salido de allí con la barriga llena y un par de anécdotas que contar a mis amigos. ¡Una opción de plan diferente para un sábado por la mañana!
Pero te estarás preguntando, ¿se pueden realizar visitas guiadas en la bodega? ¡Claro que sí! Hay un montón de oportunidades para disfrutar de estas visitas guiadas y es una experiencia que definitivamente deberías probar. Conocer el proceso del vino, degustar y disfrutar en un entorno tan chulo es totalmente recomendable. En fin, que si tienes la ocasión, no dudes en lanzarte a vivir esta experiencia, ¡vale muchísimo la pena!
Quiénes conducen las visitas guiadas en la bodega
Y bueno, ya que estamos hablando de la Bodega Cristo del Humilladero en Cadalso de los Vidrios, déjame contarte un poco sobre lo que experimenté ahí la última vez. La terraza tiene su encanto, sí, pero el servicio estuvo un poco por debajo de lo que esperaba. Era un domingo por la noche, así que quizás por eso estaban un poco desbordados. Nos tomó 25 minutazos recibir la comida, mientras que las mesas de alrededor ya estaban siendo atendidas. No sé tú, pero eso me saca de quicio.
La carta es bastante escasa y, para colmo, ¡no tenían la mitad de lo que ofrecían! Imagínate, probamos dos vinos distintos y ambos estaban tan “básicos” que tuvimos que mezclarlos con casera para poder disfrutarlos, y eso no debería pasar en una bodega. La buena noticia es que la cerveza de grifo estaba fría y rica, que es más de lo que puedo decir sobre la ración de huevos con jamón, mejor ni hablar de eso. Por lo menos, la hamburguesa de pollo era aceptable, así que no todo fue una pérdida.
Ahora, si hablas de lo positivo, no puedo dejar de mencionar al responsable de las visitas guiadas. La guía es genial y hace que la experiencia valga la pena aunque haya algunos detalles que mejorar en la mesa. Muchos se van encantados con el vermut y el vino que seleccionan, como yo, que terminé gastando 50€ en la tienda. La verdad, al final del recorrido, me quedé con ganas de llevarme un par de botellas, especialmente el antropomorfo, que literal lo dejé como mi favorito.
Y para responder tu pregunta, las visitas guiadas en la bodega las conducen personas muy apasionadas por el vino, que están dispuestas a compartir su conocimiento y hacer que la experiencia sea memorable. Así que, aunque tuvimos algunos tropiezos en la cena, el conocimiento y la amabilidad de la guía definitivamente compensaron en gran medida el tema del servicio. ¡Te animo a que lo pruebes, puede que tu visita sea mejor!








